Hay Ferraris raros… y el Ferrari 330 LMB es uno de los más extraños. En 1963, Ferrari construyó solamente cuatro unidades de este coche de carreras, cuyo objetivo era ganar carreras de Le Mans. Impulsado por un motor de cuatro litros, fueron de los últimos coches de carreras con motor delantero que salieron de Maranello, lo que los hace extremadamente valiosos. Hoy en día, los cuatro siguen existiendo y se estima que cada uno vale unos 15 millones de dólares.

Uno de los coches, con número de chasis 4619, es propiedad del presidente de Samsung Electronics, Lee Kun Hee. De los cuatro que fueron construidos, el suyo es el único con tres carburadores. Pero hay un problema: El coche fue robado en 1977 y hay una orden de un juzgado en EE.UU. que exige la devolución del coche. ¿Es eso posible? Jalopnik ha realizado un exhaustivo repaso a la historia del coche, que aquí te resumimos en cinco partes:

  • La compra

Los coches clásicos cambian de manos durante décadas no las historias truculentas no son extrañas (de los últimos que hemos hablado, recordamos la aventura de este Mercedes de la baronesa). Ivars Blumenau desde Atlanta, GA, compró el Ferrari 330 LMB en 1974 de Atlanta al distribuidor de Ferrari y mecánico Donald Fong (dicen que es mítico en los círculos de Ferrari en Estados Unidos). El 330 no era el primer Ferrari de Blumenau, pero fue sí uno de los más exclusivos que había comprado.

En lugar de mantener el coche en su propiedad, el coche se quedó con Fong para que lo custodiase. Jalopnik habló con Blumenau  y les dijo que tenía una gran relación con Fong, por lo que era digno de su confianza. Pero se equivocó….

Motor del Ferrari 330
  • El delito

El 18 de marzo de 1977 el coche fue robado de la tienda de Donald Fong. Ahí empieza el lío, porque en el informe policial se indica que Fong es el dueño. Jalopnik explica que a veces, cuando otra persona custodia un coche, se le da autorización para poder vender el coche mientras dura esta custodia. Pero Blumenau jura y perjura a la publicación americana que no es el caso, sino que era parte de un elaborado plan para birlarle su inversión millonaria.

Puede que tenga razón, ya que Stephen Brusini, que supuestamente trabajaba con Fong, pudo hacer que el coche pareciese robado, cuando en realidad se vendió a un nuevo propietario, John Hadjuk, de Chicago, que asegura no tener “ni idea de si el dinero del coche era para Donald o para un cliente, pero recuerdo que fue a parar a la cárcel por vender coches de los clientes y quedarse con el dinero”.

Según Blumenau, la última vez que supo de a Fong estaba siendo juzgado y cumplía condena por malversación de fondos. En los chats de dueños de Ferrari en EE.UU circulan rumores de vehículos involucrados en sus malas artes… pero ni rastro de Ferrari 330 del Sr. Blumenau.

Uno de los cuatro Ferrari 330 LMB

  • El periplo

Tras la presunta venta fraudulenta de Stephen Brusini, quien ayudó a Fong (según Blumenau), a robar el coche, el Ferrari 330 empezó a moverse de mano en mano. Chicago, Alemania, Holanda… incluso se subastó en 1989 por 4,7 millones de dólares. Regresó a los Estados Unidos, donde se le vio en algunos Concursos, como Pebble Beach e incluso estuvo expuesto una temporada en el Museo de Behring (hoy Blackhawk) en Danville, California, en 1994.

Mientras que el coche paseaba por los EE.UU., Blumenau llegó a tirar del FBI para recuperarlo, aunque se trata de un caso civil y no penal, ya que los cargos criminales han prescrito. Asegura que uno de los posteriores propietarios, Joe Marchetti llegó a amenazarle a él y a su familia, por entrometerse. “Si el coche no fue robado, no habría ninguna razón para amenazar”, dice Blumenau.

Detalle del Ferrari 330 LMB
  • Kun-Hee Lee

Del Museo Blackhawk, el coche ya pasó a Kun-Hee Lee. El Museo Blackhawk es una institución que muestra distintos coches, que van cambiando. El coche está en los Registros de Ferrari, pero el museo nunca fue en realidad dueño del automóvil.

Kun-Hee Lee

En la década de 1990, Kun-Hee Lee compró el coche como inversión pero lo mantuvo en Estados Unidos. Es práctica habitual de los inversionistas asiáticos, para evitar aranceles de importación y otros impuestos. Así, el coche también subía de valor. Hasta que lo trasladó finalmente a Corea del Sur.

No hay una sola evidencia de que Lee estuviese involucrado con el robo del coche. Hay tanto oscurantismo en la historia que es muy posible que no tuviese ni idea de qué situación tenía el Ferrari. Pero eso no quiere decir que sea un angelito. En 2008, fue condenado a tres años de prisión por soborno de figuras influyentes. Pero es alguien tan importante que Lee fue indultado por el gobierno de Corea del Sur.

  • Epílogo

Cuando Blumenau llegó a Blackhawk para intentar recuperar su coche, lo único que quedaba de su 330 era la matrícula. Hay que coordinar a abogados, policías, jueces… Blumenau dice que cada vez que se acercaba al coche, alguien alertaba a los propietarios y el coche desaparecía.

Hoy, pese a todo el tiempo que ha pasado, Blumenau tiene papeles nuevos de su coche del Estado de Florida (donde vive ahora) y una orden judicial (que Jalopnik ha confirmado como válida) que solicita el retorno a su dueño legítimo. Asegura que hasta la Interpol está involucrada… pero le resultará difícil conseguir su coche de vuelta, enfrentándose a uno de los hombres más ricos del mundo.

Fuente: Jalopnik

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