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Toyota RV-2 Concept 1972 (1)
Luis Blázquez

Toyota RV-2, el vehículo recreativo perfecto… ¿Para los 70?

Presentado en el Salón del Automóvil de Tokio de 1972, el Toyota RV-2 proponía una nueva idea para disfrutar del tiempo recreativo: un familiar con funciones de autocaravana, muy populares en ese entonces. Era un prototipo tan ridículo como asombroso y, lo más importante, predijo las tendencias actuales para los vehículos destinados a las escapadas de fin de semana.

La década de los 70 fue una época extraña, a veces tumultuosa y turbulenta, y particularmente llamativa y diferente desde un punto de vista estilístico. Los años 70 también fueron la década en la que Toyota trató de hacer realidad una furgoneta camper, y era tan gloriosamente hippie como cualquier cosa de la época. El RV-2 era “la vida en la furgoneta” condensada antes de que nacieran los influencers de nuestro tiempo: un vehículo de diario con el que también podías ir al campo y disfrutar de la naturaleza.

Lamentablemente, el RV-2 también fue la caravana que estuvo tan cerca de suceder, que nunca lo hizo. Estrictamente hablando, el Toyota RV-2 era un familiar de dos puertas (shooting brake), pero también una caravana que, según la compañía, podía alimentar y dar cobijo a un máximo de cuatro adultos. Por supuesto, estas cuatro personas tendrían que confiar mucho entre sí con el fin de compartir el alojamiento en un reducido espacio en la parte posterior del familiar. Pero eran los años 70, era casi un hecho.

El momento de la presentación también coincidió con los últimos estertores de las camionetas como un vehículo popular entre las familias, aunque Toyota no podía tener idea de lo que estaba a punto de suceder. Cuando los diseñadores comenzaron a trabajar en el RV-2, las pick-ups y los minibuses (véase la Volkswagen T2 en ese entonces) seguían siendo la opción familiar preferida, aunque habían perdido algo del prestigio asociado con ellos anteriormente. Por eso Toyota llegó con este innovador prototipo.

El RV-2 tomó algunas de las ideas destacadas en el RV-1, basado en Celica, y presentado solo un año antes, y las amplió para convertir todo el vehículo en una caravana. La base del RV-2 era un Mark II o un Crown; Toyota nunca amplió el proyecto para revelar detalles, a pesar del hecho de que los planes de marketing estaban en marcha incluso antes de que se presentara. La distancia entre ejes (batalla) era de 2.733 milímetros, con 4.729 mm de longitud, 1.788 mm de anchura y 1.331 mm de altura máxima.

Mecánicamente, el RV-2 quedaba propulsado por un motor de seis cilindros en línea y 2.6 litros (de la familia 4M) que entregaba 130 CV a las ruedas traseras y estaba asociado con una caja de cambios manual de cinco relaciones. La velocidad máxima era de 190 km/h, aunque, claramente, se trataba de un vehículo que se disfrutaba mejor cuando no está en movimiento. Además, llegó en una época en la que las prestaciones tampoco eran tan relevantes como un estilo de vida sin ataduras, siendo un alma libre.

La parte trasera estaba hecha de dos secciones que se abrían como una concha y se conectaban al techo sin soporte adicional. Se abrían hasta la mitad por debajo del nivel de la cintura. Cuando está abierto, el RV-2 podría encajar una pintoresca tienda de campaña, convirtiendo toda la zaga en una caravana. Con un clima excelente, la “cama” se puede usar sin la tela de la carpa si querías una experiencia al aire libre como ninguna otra. En el interior, el RV-2 tenía un ambiente puro de los años 70, con todo moquetado.

La sección trasera era la principal, que también era el suelo cuando te sentabas a los lados que funcionaban como bancos. Dos adultos más podían dormir en los asientos delanteros, que se reclinaban completamente hacia atrás. En algunos materiales de prensa que circularon con los concesionarios en Estados Unidos, el familiar japonés podía acoger una quinta litera suspendida en medio o con una carpa emergente en la parte superior cuando las puertas abatibles estaban cerradas. La idea era resaltar su versatilidad.

Después de Tokio, el RV-2 realizó una gira por EE. UU., que incluyó paradas en Nueva York y Los Ángeles. La recepción fue cálida y varios medios pudieron probar este prototipo (con el volante a la derecha), el único jamás construido. De manera un tanto hilarante, también lo hizo la revista para adultos Penthouse en agosto de 1973, y la conclusión fue que era “el vehículo recreativo perfecto: rápido y cómodo, y una caravana pequeña y práctica”. Las imágenes que acompañaron la publicación era predecible.

Como probablemente ya has adivinado, a pesar de las afirmaciones de que esta caravana podía alimentar y acoger a cuatro adultos, había exactamente cero instalaciones para lo primero. Los folletos oficiales mencionaban vagamente los muebles de picnic que se podían llevar dentro en el proceso de transporte, y el banco del portón trasero forrado con moqueta de terciopelo que proporcionaba comodidad para disfrutar de la madre naturaleza. Pero en lo que respecta a la preparación de comida, no había nada.

Sin embargo, eso no fue lo que mató al RV-2 de raíz; probablemente lo hizo la crisis del petróleo, ya que supuso la disminución de la popularidad de las camionetas. O tal vez Toyota consideró que el proyecto no era rentable, a pesar de la entusiasta bienvenida.

Independientemente, el Toyota RV-2 predijo con una presciencia casi inquietante la popularidad posterior de los campistas. Hoy en día, estamos viviendo en un auge en los vehículos recreativos, siendo los más populares aquellos que combinan múltiples funcionalidades y la facilidad de uso. Olvídate de la moqueta y la carpa rayada, y añade un poco más de características prácticas, y el Toyota RV-2 sería, de hecho, el vehículo recreativo perfecto, del tipo que llevarías en una salida improvisada con tus seres cercanos.

Fuente: Motor1

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