Decía un viejo del lugar que hay gente que no necesita escuela para licenciarse. El aprendizaje autodidacta es una virtud que no está al alcance de todos, pero quién lo consige obtiene a cambio suculentos beneficios. Jesús Martín Estévez es uno de ellos. Hace unas semanas, por causas que aún se desconocen, el garage particular de su casa salió ardiendo y con ello sus tres vehículos, que quedaron prácticamente inutilizados. Lejos de quedarse de brazos cruzados, Jesús empezó a buscar información, yendo de aquí para allá, hasta que después de un período de duro trabajo consiguió su objetivo; transformar uno de sus vehículos calcinados en uno eléctrico y en perfecto funcionamiento.

Para lograrlo ha invertido 100 horas de trabajo y unos 7.000 euros . El resultado, un automóvil de inicialmente 40 kilómetros de autonomía, que se multiplicará por dos cuando Jesús tenga en su poder las baterías de litio. En un futuro a largo plazo, el tiempo de autonomía subirá hasta límites ahora impensables, gracias a las denominadas baterías de grafeno que se preveen de una duración de siete días con un tiempo de recarga de 15 minutos.

Las baterías del eléctrico

El BMW de gasolina transformado en eléctrico alcanza una velocidad máxima de 140 kilómetros por hora y actualmente se encuentra en pleno proceso de homologación, un camino que Jesús vaticina arduo y duradero. “En Portugal y en otros muchos países europeos, la homologación se consigue con tan solo llevar el vehículo a la ITV, pero en España para muchas cosas aún vamos atrasados. Los políticos se llenan la boca de cuidar el medio ambiente y después son los primeros en implantar leyes que burocratizan al máximo todo aquello que puede beneficiar el entorno natural”, asegura.

Vía: Motril Digital

5 COMENTARIOS

  1. Puedes ponerte en contacto conmigo?

    Estoy haciendo lo mismo, con otro vehículo y me gustaría comentarte algún punto sobre tu experiencia al realizar la transformación.

    Saludos

Deja una respuesta