Eres un enamorado de la aventura y un día decides que quieres ir al círculo polar ártico. Necesitas un vehículo que se desenvuelva como pez en el agua en terrenos más hostiles que un camino sin asfaltar, y que pueda soportar temperaturas tan bajas como 50 grados bajo cero. Si es tu caso, el Venturi Antarctica es tu coche.

Venturi es más conocida en estos momentos por su presencia en el Campeonato Mundial de Fórmula E, con su propio equipo dirigido por Susie Wolff y con el ex piloto de F1 Felipe Massa y Edoardo Mortara a los mandos. Sin embargo, durante la década de los 80 y 90, la empresa fue fabricó coches deportivos un intento de rivalizar con lo mejor de Europa del momento. Ahora, la marca se reconvertido en una empresa de vehículos eléctricos, con modelos tan peculiares como este Venturi Antarctica.

Entre 2013 y 2015, Venturi Automobiles desarrolló un prototipo de expedición polar. Al hacer un buen uso de los datos recopilados de esta primera versión, así como de la tecnología desarrollada para sus coches de carreras (que usan las mismas celdas de batería), el equipo de ingeniería de la marca ha creado una segunda versión equipada con baterías de mayor rendimiento y una eficiencia general mejorada. El Antarctica tiene orugas como ruedas, con una potencia de 60 kW por eje (160 CV en total) y pesa alrededor de 2 toneladas. Puede llevar hasta tres personas, así como equipaje y equipo.

Su autonomía es de aproximadamente 45 kilómetros, y su velocidad máxima de 20 km/h en condiciones de funcionamiento realistas

El Venturi Antarctica nació con la iniciativa del príncipe Alberto II de Mónaco, quien se encargó de su desarrollo, creación y fabricación del mismo. El príncipe Alberto es un entusiasta de la aventuro, y tras una expedición en 2009, vio que era ilegal acceder con vehículos de combustión interna en los territorios vírgenes. Con esa premisa, los científicos han de continuar su camino andando o con medios de propulsión alternativa. El Venturi Antarctica nace como respuesta a paliar ese problema a través de su tamaño compacto, su sistema motriz eléctrico y sus cadenas.

El príncipe Alberto, junto con el presidente de Operaciones en Norteamérica de Venturi, Xavier Chevrin, y el astronauta Chris Hadfield, estrenarán el Venturi Antarctica en condiciones reales a través de una ruta de 42 kilómetros que va desde el lago Dease y Telegraph Creek, ambos lugares al norte de Columbia Británica, en Canadá. Es el mismo recorrido que se hacía en la década de los 30, donde el propio André Citroën formó parte en su día.

Tras completar el viaje, el Venturi Antarctica será enviado a nuevos y fríos terrenos más exigentes para someterse a nuevas pruebas y cumplir así con su cometido, las exploraciones polares.

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