Aunque los híbridos hoy en día parecen lavanguardia de la tecnología, la solución de incorporar dos motores diferentes en un mismo vehículo lleva más de un siglo entre nosotros. Ya habíamos repasado la historia del Lohner-Porsche que en 1898 se convirtió en el primer híbrido de la historia.

Pero las motorizaciones híbridosa no son exclusivas de Europa. Woods Motor Vehicle Company fue una marca norteamericana de automóviles fundada en Chicago en 1899. Se especializó en fabricar vehículos de propulsión eléctrica, que mantuvo en su catálogo hasta 1919 cuando la fábrica suspendió su actividad.  A pesar de ser coches resistentes y fiables, eran automóviles caros y no pudieron luchar contra la reducción de costes de producción impuesta por Ford. Fueron víctimas de la producción en masa impulsada por el gigante estadounidense del óvalo.

Uno de los últimos modelos que salieron de la factoría de Chicago, con un gran interés desde el punto de vista técnico, fue el Woods Dual Power de 1917. Un híbrido en toda regla: además del motor eléctrico de otros Woods, montaba un porpulsor  cuatro cilindros de gasolina, de 12 CV.

El coche, que hoy en día puede verse en el Museo Louwman, en Holanda, alcanzaba 32 km/h en modo eléctrico. Como motor auxiliar tenía el motor de gasolina, que funcionaba cuando se acababa la electricidad de las baterías (ubicadas en la parte trasera).

Lo mejor del sistema híbrido del Woods es que permitía circular con el propulsor eléctrico… o combinando ambos. Era entonces llegaba a unos increíbles (para la época) 56 km/h . Primero arrancaba hasta alcanzar  los 30 km/h solo con el motor eléctrico, y luego se podía acoplar el motor de gasolina. El conductor tenía un mando para “magnetizar” el motor de combustión interna. Lo pulsaba y el embrague se acoplaba al volante motor de la mecánica de gasolina. Así quedaban unidos ambos motores. Un hándicap (debido a los vetustos cambios de marchas), era que no se podía el motor de combustión interna para ir marcha atrás, sólo en modo eléctrico.

Otra tecnología que ya tenía el Woods Dual Power era la frenada regenerativa: el motor eléctrico podía funcionar como dinamo para generar energía y cargar así las baterías cuando funcionaba el motor de combustión, en las frenadas o al circular cuesta abajo. El freno convencional se usaba sólo por debajo de los 12 km/h.

El Woods Dual Power no tuvo éxito comercial, en una época en que alimentar motores de combustión era mucho más económico (y nadie pensaba que el petróleo pudiese contaminar o acabarse). La compañía Woods cerró  desde 1899 y cerró sus puertas en 1919, muy poco después de crear el que es conocido como primer híbrido de la historia.

Vía: Motorgiga, Museo Louwman
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1 COMENTARIO

  1. Que maravilla de coche. Una lástima que quedase en eso, quién sabe en qué punto nos encontraríamos ahora si estos híbridos se hubiesen desarrollado y comercializado debidamente.

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