El Audi Q3 2.0 TDI 150 CV quattro que probamos esta semana es un modelo de gran importancia para la marca de los cuatro aros. Llegó en el año 2011 para ocupar un nicho clave, que estaba en pleno auge y que lo continúa estando: el de los SUV compactos. Su condición de premium lo hacía un rival perfecto para el BMW X1 lanzado en 2009 y unos años más tarde los acompañó el Mercedes GLA en esta lucha.

Hace poco ha sido presentado el Q3 2017, una actualización ligera para seguir siendo competente en el mercado. Sin embargo, nosotros tenemos entre manos el anterior Q3, que ya había recibido un lavado de cara en 2015, aunque esencialmente y hasta la llegada de una nueva generación son prácticamente el mismo coche. Este modelo había sido el SUV más pequeño de la marca, pero recientemente llegó el Audi Q2 para quitarle ese honor.

Históricamente el Audi Q3 también ha sido un modelo importante para España. Durante años fue el único Audi “made in Spain”, pues se producía en la fábrica de SEAT en Martorell. Esto no volverá a ser así, pues la marca alemana ha confirmado que el Q3 se fabricará en Gyor (Hungría) y el que se queda en nuestro país será el pequeño Audi A1. No es mal cambio, ambos son los dos modelos más vendidos en España.

Exterior

La imagen del Audi Q3 es bien conocida por todos. Su carrocería compacta mide 4,39 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,59 metros de alto; mientras que su distancia entre ejes se sitúa en 2,6 metros. El diseño se ha mantenido bastante desde su lanzamiento y solamente se han ido sucediendo algunos cambios ligeros. Los más notables han ido ocurriendo en el frontal, pero vamos a repasar cómo es este Q3.

La delantera está predominada por la típica parrilla Singleframe de considerables dimensiones. Nuestra unidad cuenta con el acabado deportivo Sport y eso hace que la parrilla tenga un color negro y un marco cromado. A ambos lados, lindando con el marco cromado, están los faros delanteros LED (en nuestra unidad) y por la parte de abajo unas falsas tomas de aire. En paragolpes queda rematado por una moldura cromada en la zona central.

Desde el lateral es fácil apreciar los plásticos grises que recubren todos los bajos de la carrocería, buscando ofrecer una imagen más robusta y campera. La deportividad viene dada por las llantas de 20 pulgadas con diez radios y un tamaño un tanto exagerado para este modelo. En el techo apreciamos unas barras que acentúan su condición de SUV y una discreta antena con forma de aleta de tiburón que le queda bien al conjunto.

En la zaga apenas hay cambios con el modelo que se presentaba en 2011. En la parte superior tenemos un pequeño spoiler justo por encima de la luneta trasera. En la zona del portón tenemos los característicos pilotos triangulares, con su zona más aguda apuntando hacia el centro. Por debajo el paragolpes se ensancha y recibe el plástico gris y también una moldura de aspecto metálico y una salida de escape doble.

Interior

Cuando entramos al habitáculo apreciamos el buen hacer de Audi en este apartado. La calidad y el acabado de todos sus componentes es notable. No puede faltar el cuero en los asientos, volante o palanca de cambios; y los plásticos son mullidos y solo pueden desentonar algunos más duros en las zonas de las puertas. En la parte baja de la consola central y en el salpicadero delante del conductor hay una moldura Piano Black con el logo quattro y el borde inferior en aluminio.

Aunque donde notamos alguna lacra en el Audi Q3 es en el apartado tecnológico. No es que sea malo, simplemente lo encontramos algo desfasado respecto a otros modelos de la gama. Incluso un Q2 podría estar más actualizado si pagamos el equipamiento. La pantalla de 7 pulgadas sale del salpicadero y es abatible (punto positivo) pero se nos antoja algo peor gráficamente que otras. Está ligada al sistema multimedia MMI Navegación Plus.

Se controla desde los mandos que quedan por debajo de las salidas del aire. No es táctil, tendremos que recurrir a esa ruleta central, por suerte su uso es bastante intuitivo y hay botones con acceso directo a cada uno de los submenús. Aún más abajo están los controles de la climatización, bastante cargada de botones. Si miramos la instrumentación vemos que se combinan los relojes analógicos con una pantalla TFT a color. En este caso no podemos contar con el Audi Virtual Cockpit ni opcionalmente.

La habitabilidad en este modelo es bastante buena, aunque con las limitaciones de los C-SUV. Esto quiere decir que en las plazas delanteras no habrá ningún problema y destacará la comodidad. En las traseras encontramos una buena altura libre al techo y espacio para las piernas, aunque será difícil viajar cinco adultos debido a la anchura. La plaza central carece de forma y cuenta con un túnel de transmisión que molestará.

Maletero

En cuanto al maletero del Audi Q3 hay que decir que se encuentra en media del segmento. Con 460 litros de capacidad se sitúa por debajo del Range Rover Evoque (550 litros) o del BMW X1 (505 litros) pero por encima del Mercedes GLA (421 litros). La boca de carga queda en una posición bastante alta, pero por suerte cuenta con unas formas rectas que lo hacen muy aprovechable

Bajo el piso encontramos una rueda de repuesto de emergencia, una ventaja frente a otros que llevan kit antipinchazos. en el interior de la rueda queda incrustado el subwoofer del sistema de sonido opcional que lleva nuestra unidad. En el caso de necesitar más espacio basta con abatir los asientos traseros en dos partes (60:40) para dejar una superficie plana con 1.365 litros de capacidad.

Equipamiento

El equipamiento es otro de los puntos en los que el Audi Q3 mejora. Ahora es más completo y de serie ofrece una completa dotación que incluye faros bi-xenón, luces diurnas y ópticas posteriores LED, sensor de lluvia, encendido automático de luces, volante forrado en piel, llantas de aleación de 16 pulgadas, aire acondicionado, ordenador de viaje, espejos térmicos, asiento del conductor regulable en altura.

Por encima del acabado de serie, que no tiene nombre comercial, se pueden elegir tres líneas de equipamiento más completas. El Q3 Attraction añade el climatizador automático bizona, bluetooth avanzado, control de velocidad con limitador, lector de tarjetas SD, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, volante multifunción, tapizado específico o apliques decorativos.

El acabado design edition cuenta con un estilo elegante y añade barras de techo cromadas, llantas de aleación de 17 pulgadas, espejos de cortesía iluminados, sistema de modos de conducción, navegador integrado con pantalla de 6,5 pulgadas, control por voz, instrumentación con pantalla TFT o tapizado y apliques decorativos design. El sport edition (el que tenemos) es el más deportivo también incluye un alerón sobre el portón, suspensión deportiva, asientos más envolventes, pedales deportivos.

Como buen vehículo premium también nos encontramos con una amplia lista de equipamiento opcional. Y nuestra unidad contaba con algunas de esos componentes, no pasaban desapercibidas las llantas de 20 pulgadas, los faros LED, los asientos delanteros con regulación eléctrica, la tapicería de cuero, el techo solar o el sistema de sonido Bose. Todo esto hace que el presupuesto final se incremente en varios miles de euros.

Motor

La gama de motores del Audi Q3 es bastante completa y deja opciones para casi todos los gustos. Entre los gasolina encontramos el 1.4 TFSI CoD ultra de 150 CV (con desconexión activa de cilindros) y por encima el 2.0 TFSI con 170 o 221 CV de potencia. Curiosamente no hay una versión S del modelo, pero sí el potente RS Q3 con motor 2.5 TFSI de cinco cilindros con 340 CV (367 CV para la versión performance).

Pasamos a los diésel, que es el combustible que tenemos entre manos. Aquí encontramos el motor 2.0 TDI con dos niveles de potencia: 150 y 184 CV. Nosotros conducimos el de menor potencia pero ligado a la tracción total quattro y al cambio automático S tronic de doble embrague y siete velocidades. Aunque probablemente no será la versión más vendida (se venden más con tracción delantera y cambio manual), se nos antoja como una elección equilibrada e interesante.

El cuatro cilindros recurre a la turboalimentación para desarrollar 150 CV entre las 3.500 y las 4.000 rpm y 340 Nm de par entre las 1.750 y las 3.000 rpm. En su configuración de tracción a las cuatro ruedas y cambio automático consigue una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos y una velocidad máxima de 204 km/h. El consumo homologado está en 5,0 l/100km y las emisiones de CO2 en 131 g/km.

Comportamiento

Y, ¿cómo se porta el Audi Q3 2.0 TDI 150 CV quattro? Pues lo cierto es que bastante bien. Desde el principio se muestra como un coche confortable, con una buena calidad de rodadura y un aislamiento notable. Realizamos largos recorridos con él y notamos que al interior apenas llegan ruidos, siendo uno de sus puntos fuertes. La entrega de potencia es muy lineal y comedida, como ya reflejaba su ficha, no podemos esperar grandes prestaciones de esta mecánica.

Esto no significa que le falte potencia, pues en situaciones normales es más que suficiente. El par nos llega desde bien abajo del cuentarevoluciones y las primeras marchas se suceden con ligereza. Esto es gracias al cambio S tronic que destaca por su rapidez, aunque no por su precisión. Me explico, esta transmisión ha sido puesta a punto para contribuir a conseguir bajos consumos y por lo tanto hay veces que nos encontraremos rodando en una marcha más larga de lo que quisiéramos.

No pasa nada, será tan fácil como recurrir al Audi drive select, los modos de conducción que incluye de serie este Q3. Tenemos Efficiency para ahorrar al máximo con ‘modo vela’ incluido, Comfort para viajar con comodidad, Auto para adaptarnos a cualquier situación y Dynamic para cuando queramos más rendimiento. Ni que decir queda que en función del modo se modifican parámetros como la respuesta del motor, transmisión, suspensión o dirección.

Hablando de la suspensión, es uno de los elementos que mejoraban. La delantera es tipo McPherson y ha sido reforzada y la trasera de cuatro brazos incrementa la estabilidad. La sensación al volante es que tiene un equilibrio bastante logrado, al igual que su dirección. De hecho, a pesar de ser un SUV, las sensaciones al volante son similares a las que tendríamos con un turismo. Su agilidad es admirable teniendo en cuenta que pesa casi 1.700 kg.

Que destaquemos su agilidad no quiere decir que lo elevemos a la categoría de deportivo. De hecho, el Audi Q3 tiene bastantes limitaciones en este sentido. Si buscamos un poco sus límites los encontramos y tiene una tendencia subviradora. La ventaja es que la tracción total quattro mejora su comportamiento sobre todo con inclemencias meteorológicas y esporádicamente fuera del asfalto. Aunque recordando siempre que no es un auténtico todoterreno.

Pero esa tracción también tiene desventajas, la primera el sobreprecio y la segunda un mayor consumo. Obtenemos resultados bastante alejados de los homologados: una media de 6,8 litros. No es descabellado para un SUV de estas dimensiones, de hecho está bastante bien, pues en ningún momento busqué una conducción eficiente.

Veredicto de coches.com

En resumen, el Audi Q3 es un producto que siempre cumple. Aunque si vas a comprarlo ahora te llevarás modelo renovado, en esta prueba te mostramos al predecesor, que tiene la misma esencia. El diseño continuista no tiene tanta personalidad, pero sigue los estándares de la marca a la perfección. Lo mismo pasa con el habitáculo, siempre con calidad, pero en este caso no tan avanzado como en otros modelos. La habitabilidad es correcta para el segmento en el que se encuadra.

La mecánica que hemos probado es de las más equilibradas. El 2.0 TDI de 150 CV es archiconocido en el Grupo VAG y funciona muy bien ligado a la transmisión automática S tronic y la tracción total quattro. Con este motor el Q3 se muestra bastante ágil y destaca por su confort en marcha. Una de las principales pegas que se le puede sacar a este modelo, al igual que a la mayoría de premium, es que el precio final se incrementa notablemente si decidimos equiparlo medianamente.

Audi Q3 2.0 TDI 150 CV quattro
7.6 Nota
Lo mejor
  • Calidad y acabados interiores
  • Motor equilibrado con buenos bajos
  • Confort en marcha y comportamiento
Lo peor
  • Tecnología algo anticuada
  • Plazas traseras justas
  • Precio final con extras
Diseño7
Habitabilidad7.5
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio7

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