El BMW X4 se convirtió en el primer Sports Activity Coupe (SAC) mediano del segmento Premium, cuando fue lanzado en el año 2014, heredando la filosofía del pionero en la categoría superior, BMW X6. Un modelo que combinaba a la perfección la solidez y el carácter de la familia X de BMW con las aplaudidas dosis de deportividad que caracterizan a los coupés de la marca bávara.

Está claro que el segmento SUV es fundamental para una marca como BMW, no en vano algo más de un tercio (34%) de sus ventas mundiales corresponden a esta pujante familia de productos. Y en España ocurre algo similar pues casi 4 de cada 10 vehículos matriculados por la firma alemana se enmarcan dentro de ella.

De la buena aceptación del X4 en el mercado hablan sus más de 200.000 unidades vendidas de la primera entrega, de las cuales casi 8.000 correspondieron a nuestro país. Un modelo que ya nos dejó unas gratísimas impresiones en la prueba a fondo que tuvimos ocasión de realizar en su momento.

Pero había llegado el momento de abordar su renovación y, al igual que sucediera con el BMW X3, presentado hace pocos meses (del que también os ofrecimos una extensa toma de contacto), ha visto la luz una nueva generación, en este caso la segunda, del BMW X4.

En esta prueba haremos casi constantes referencias a su “hermano” el BMW X3, pero es perfectamente comprensible, pues hereda de él plataforma, todo el nuevo lenguaje de diseño de la marca, equipamiento y tecnología, aunque, lógicamente, gana algunos enteros en cuanto a dinamismo se refiere (sin ser el X3 precisamente “manco” en este sentido…)

Lo que resulta realmente significativo es el salto producido respecto a la primera generación de este SAC, en el plano tecnológico, de seguridad activa y pasiva, asistentes de conducción y, por qué no decirlo también, en calidad percibida.

Así que no lo dilatemos más y veamos que nos depara esta segunda generación del SUV coupé alemán:

Exterior

Este nuevo BMW X4 (G02) emplea la moderna plataforma modular CLAR (Cluster Architecture) del grupo germano que comparte, obviamente, con el BMW X3, además del Serie 5 y el Serie 7, o el Serie 6 Gran Turismo.

Os ofrecemos a continuación una tabla comparativa para que analicéis las diferencias, en cuanto a cotas, respecto a la primera generación del BMW X4 (F26) y la actual tercera generación del BMW X3 (G01):

Fruto de esta nueva plataforma y de la combinación de nuevos materiales en chasis y carrocería (BMW EfficientLightweight), se ha conseguido un apreciable ahorro de peso sobre la primera generación del SAC germano, que puede llegar a los 50 kilogramos (a igualdad de motorización y con más equipamiento), y una distribución de pesos ideal: 50/50. Todo ello sin que vaya en detrimento de la rigidez (antes, al contrario), aspecto fundamental a la hora de ofrecer la mejor protección a los ocupantes, así como para mejorar la agilidad del vehículo.

También se ha otorgado gran importancia a la aerodinámica, que se ha mejorado del orden de un 10% recurriendo a la parrilla Active Air Stream, los Air Curtain en los pasos de rueda delanteros, la regulación activa del alerón o los revestimientos de los bajos del vehículo. De esta forma el nuevo BMW X4 establece un nuevo punto de referencia en su segmento con un coeficiente aerodinámico (Cd) de 0,30.

Si analizamos ahora el diseño exterior, éste muestra una clara evolución sobre la primera generación del modelo, pero sin perder sus rasgos definitorios, combinando la típica robustez de los modelos de la “familia X”, con el dinamismo tan alabado de los coupés de la firma de Múnich.

En el frontal llama nuestra atención, por su tamaño y formas tridimensionales, la doble parrilla frontal (los típicos “riñones” de la marca) que lo dotan de gran dinamismo, al igual que los abultamientos longitudinales que recorren el capot-motor.

Los grupos ópticos delanteros se han separado de la parrilla, y ahora presentan un diseño más esbelto y agresivo, recurriendo a la tecnología LED para todas sus funciones, incluyendo luz de cruce, luz de carretera con función antideslumbramiento (BMW Selective Beam), luces de giro y antiniebla, luz diurna e intermitentes. Opcionalmente pueden ser autoadaptables, con control variable del haz de luz para ofrecer la mejor iluminación y visibilidad en la oscuridad.

El diseño de las tomas de aire frontales, en la parte baja del paragolpes, varía ligeramente en función de la línea de equipamiento elegida, pero, en general, se caracterizan por aportar un mayor dinamismo al conjunto, tanto las laterales como la entrada central, con forma hexagonal que se ensancha hacia su parte superior.

La vista lateral es, sin duda, la más definitoria de este modelo, sobre todo a partir del pilar B, con la caída prolongada del techo, asemejando su diseño al de un coupé de la marca, y dotándole de un aspecto netamente más dinámico. A ello también contribuyen la extensa curva Hofmeister del pilar C, junto con la línea ascendente de las ventanillas laterales.

Tampoco hay que dejar de lado el Air Breather, situado detrás de los abultados pasos de ruedas delanteros, la forma ligeramente hexagonal de éstos, o la amplia colección de llantas de aleación ligera, con dimensiones que van desde las 18 pulgadas de diámetro (de la dotación de serie), hasta las 21 pulgadas de las variantes más deportivas.

La elevada zona trasera no defrauda transmitiendo, al igual que el resto del conjunto, un notable dinamismo. Cabe destacar la tendida disposición del portón trasero, culminado en su parte superior por un estilizado alerón que aporta deportividad al conjunto. En el otro extremo del portón el borde de salida está rematado con un ligero resalte que optimiza la carga aerodinámica a altas velocidades.

Aunque la zaga, a excepción del logo de la marca bávara (evidentemente), nos recuerda casi como 2 gotas de agua a cierto modelo de la competencia, son precisamente los alargados grupos ópticos traseros los que contribuyen a diferenciarlo claramente, mostrando la llamativa forma en “L” de los vehículos BMW y un atractivo diseño tridimensional. Están formados íntegramente por elementos LED de alto rendimiento que garantizan una óptima visibilidad.

La parte baja del paragolpes acrecienta la sensación de dinamismo y robustez anteriormente mencionada y su diseño, al igual que ocurre en la parte delantera, varía ligeramente en función de la línea de equipamiento elegida. Afortunadamente los diseñadores de la firma alemana no se “avergüenzan” de mostrar las salidas de escape “reales”, tal como son, en disposición simétrica, una a cada lado.

Interior

El interior del nuevo BMW X4 es, como no podía de otra forma, un calco del ya visto en el X3 (en menor medida a partir del pilar B…), mostrándonos cómo puede convivir en un mismo espacio el ambiente deportivo, con un diseño de superficies limpias y materiales Premium, de altísima calidad, impecables ajustes entre los diferentes elementos o las amplias posibilidades de configuración ofrecidas.

Por tanto, no vamos a extendernos en demasía en su descripción (vale lo ya comentado para su hermano…) pero sí mencionaremos que, al igual que ocurriera en el exterior, en el interior se aprecian algunas diferencias en función del nivel de acabado elegido por el cliente: x Line, M Sport X o M Sport, pero con un denominador común como es el de la alta calidad percibida.

El salpicadero en Sensatec contribuye a la exclusividad del interior del vehículo, conformando una superficie al mismo tiempo atractiva y suave al tacto. El diseño característico de los nuevos integrantes de la “familia X” se prolonga en las puertas y se pone de manifiesto por el logotipo “X grabado en un elemento cromado.

La zona central del salpicadero, como siempre orientada hacia el conductor, integra todos los componentes del renovado sistema de info-entretenimiento de la marca, siendo ahora más fácil de manejar y ofreciendo una ingente cantidad de información, mediante la gran pantalla táctil de 10,25 pulgadas. Sistema que también puede ser manejado indistintamente mediante el controlador iDrive, el control por voz o el control de gestos, según nos convenga.

A ello se une el cuadro de instrumentos completamente digital, con tecnología Black Panel, y el BMW Head-Up Display a color que presentan al conductor toda la información importante dentro de su campo de visión, sin tener que apartar la vista de la carretera. Lástima que muchos de estos elementos entren dentro del apartado de “opcionales”, como veremos más adelante…

La consola central muestra la misma excelente ergonomía del resto de elementos, en el que se disponen de manera ordenada la rediseñada palanca de la caja de cambios Steptronic de 8 velocidades y, a su alrededor, el controlador iDrive Touch, los botones del Driving Experience Control, el freno de estacionamiento eléctrico, etc.

Los asientos delanteros tratan con delicadeza y una excelente ergonomía a sus ocupantes, incluso desde las versiones más “básicas”, con lo que os podéis imaginar cómo lo hacen cuando nos aposentamos en los asientos opcionales, con todo tipo de regulaciones eléctricas, memorias, calefacción, ventilación e incluso masaje. Los más deportivos no descuidan el confort y, además, ofrecen una mejor sujeción lateral del cuerpo a la hora de practicar una conducción decidida.

Pero es en la parte posterior donde encontramos las únicas diferencias apreciables con su “hermano” el BMW X3. No obstante, pese a la posible sensación de agobio que suelen proporcionar los techos con una marcada caída, en este caso se ha resuelto satisfactoriamente, y ni siquiera las personas mucho más altas de la media española viajarán a disgusto en las plazas traseras. Eso sí, en las laterales, porque la central, como suele ser norma, es más estrecha, alta e incómoda, además de tener sus eventuales ocupantes que lidiar con un prominente túnel central de transmisión.

El techo panorámico de cristal garantiza la entrada de una gran cantidad de luz, lo que nos permite disfrutar de un habitáculo más luminoso. Puede abrirse y cerrarse de forma automática simplemente pulsando un botón, o también mediante el mando a distancia.

Maletero

El inclinado portón posterior se acciona eléctricamente de la manera habitual, es decir, desde un pulsador (también hay otro junto al puesto de conducción) o bien desde el mando a distancia. De forma opcional es posible contar con un sistema de “manos libres”, para cuando vayamos muy cargados, con el que bastará pasar el pie por debajo del paragolpes posterior para abrir o cerrar el portón.

Una vez más las comparaciones con respecto al BMW X3 son inevitables. Pese al diferente diseño de la parte posterior, con una caída mucho evidente, sólo se “pierden” 25 litros de capacidad, con 525 litros (frente a 550 litros), lo cual es una excelente cifra. En cambio, se ganan también 25 litros respecto a la primera generación del modelo.

Al igual que en aquel es posible abatir los respaldos de los asientos traseros en una proporción 40/20/40 (de forma remota), pudiendo ampliarse el espacio de carga hasta alcanzar un máximo de 1.430 litros (en lugar de los 1.600 litros del X3, o los 1.400 litros de la anterior entrega del X4). Con la opción Cargo también puede ajustarse levemente el ángulo de inclinación de dichos respaldos.

Por último, existe como opción un paquete de almacenamiento, que nos provee de elementos tales como railes en la base del maletero, compartimentos articulados, diversos ganchos o tomas de corriente de 12 voltios.

Equipamiento

En BMW han dado un notable paso adelante en el equipamiento ofrecido de serie (al igual que el resto de modelos de la firma en todas sus últimas novedades). Pues, por ejemplo, este nuevo BMW X4 incluye ya:

  • Llantas de aleación de 18 pulgadas
  • Caja de cambios automática deportiva
  • Tracción BMW xDrive en todas las motorizaciones
  • Performance Control
  • Volante deportivo de cuero y multifuncional
  • Dirección deportiva variable
  • Accionamiento automático del portón trasero
  • Sensor de lluvia
  • Faros de LED con contenido ampliado

  • Control de distancia en aparcamiento (PDC) delantero y trasero
  • Climatizador automático de tres zonas
  • Paquete de iluminación
  • Control de crucero con función de frenado
  • Active Guard
  • Dispositivo manos libres con interfaz USB
  • Llamada de emergencia inteligente
  • Servicios BMW ConnectedDrive y Servicios Remotos

Si bien el acabado de serie puede ser suficiente para ciertos usuarios, lo habitual en quien se decanta por una marca Premium lo haga también por alguna de las diversas líneas de equipamiento ofrecidas en opción: xLine, M Sport, así como, por primera vez en el segmento, el nuevo M Sport X (denominación que hizo su primera aparición en el también nuevo BMW X2).

Como comprenderéis no tendríamos suficiente espacio para mencionar todas las posibilidades ofrecidas por cada una de ellas. Además, hay que sumar el amplio catálogo de accesorios originales BMW. Incluso se puede ir un paso más allá con las exclusivas opciones de personalización de BMW Individual, para configurar un ejemplar único. Y para los amantes de las máximas prestaciones se reservan los modelos BMW M Performance: X4 M40i y X4 M40d.

No debemos pasar por alto el gran despliegue realizado por la marca alemana en materia de sistemas de seguridad y de asistencia a la conducción:

El nuevo BMW X4 está equipado de serie con Control de Velocidad de Crucero con función de frenado, así como con el Aviso de Colisión, también para peatones con función de frenado urbano. Opcionalmente puede contar con Control de Crucero Activo con función Stop & Go, Sistema de Reconocimiento de Señales de Tráfico con información del límite de velocidad e indicación de prohibición de adelantar, y los sistemas de Aviso de Cambio de Carril y Aviso de Abandono de Carril.

Si a ello le añadimos el paquete de seguridad Driving Assistant Plus dispondremos de Asistente de Guiado de Carril y de Dirección (entre 0 y 210 km/h), el Asistente de Mantenimiento de Carril con Aviso de Colisión Lateral, y los sistemas de Aviso de Tráfico Lateral y Aviso en Cruces.

El Asistente de Aparcamiento Plus sirve de ayuda a los conductores a la hora de estacionar el vehículo, tanto en línea como en batería. Este sistema también incluye vista cenital y panorámica, así como visualización 3D para representar una imagen de 360º del vehículo y sus alrededores.

No menos importantes son los innovadores servicios digitales ofrecidos a través de BMW ConnectedDrive y BMW Connected+, con integración completa de Smartphones (Apple CarPlay, pero no Android Auto…), asistente de movilidad personal mediante BMW Connected, llamada de emergencia inteligente, punto de acceso WiFi, sistema de carga inalámbrica, información de tráfico en tiempo real, información de plazas de aparcamiento o Microsoft Office 365 con conexión segura para gestionar correos electrónicos, calendario y contactos.

Estas son las tarifas anunciadas por la marca alemana:

De todas formas, si queréis haceros con uno de los nuevos BMW X4, nada mejor que echar un vistazo al buscador de Coches.com donde encontraréis el mejor precio disponible en los concesionarios oficiales de la marca alemana, así como también podréis obtener el seguro que mejor se adapte a vuestras necesidades y presupuesto.

Motores

Como ya habréis podido deducir de la anterior tabla, BMW ha resuelto motorizar a esta segunda generación del X4 con tres propulsores de gasolina y cuatro alimentados por gasóleo.

Los motores de gasolina disponen de tecnología TwinPower Turbo con doble turbocompresor, inyección de alta precisión, sincronización de válvulas completamente variable VALVETRONIC y control de árbol de levas variable Doble-VANOS. El sistema de control de emisiones incluye un filtro de partículas para reducir las emisiones.

Pese a que en los últimos tiempos se trate de un combustible completamente denostado, BMW sigue apostando por las mecánicas diésel. Entre otras cosas, gracias a la avanzada tecnología de la que hacen uso, con la inclusión de turbocompresores de geometría variable, sistemas de inyección directa tipo common-rail que funcionan hasta 2.500 bares de presión, además de tecnología BMW BluePerformance, que incluye un filtro de partículas, un catalizador de oxidación, un catalizador de absorción de NOx y un catalizador SCR con inyección AdBlue. Por supuesto, todos los motores cumplen con la norma de emisiones EU6d.

En este nuevo BMW X4 todas las versiones adoptan la transmisión automática Steptronic, de ocho velocidades y con levas de cambio en el volante, además del avanzado sistema de tracción integral inteligente xDrive de BMW.

A grandes rasgos estas son las principales características de las motorizaciones disponibles:

  • X4 xDrive20i:

Propulsor de gasolina de 4 cilindros, con 1.998 cc de cilindrada, que entrega una potencia de 184 CV a 6.500 rpm y un par máximo de 290 Nm entre 1.350 y 4.250 rpm. Es capaz de obtener una velocidad máxima de 215 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos. El consumo de combustible combinado es de 7,1 – 7,3 l/100 km, y las emisiones de CO2 de 163 – 168 g/km.

  • X4 xDrive30i:

Motor de gasolina de 4 cilindros, con una cilindrada de 1.998 cc, para entregar una potencia de 252 CV a 6.500 rpm, y un par máximo de 350 Nm entre 1.450 y 4.800 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos, y la velocidad máxima se establece en 240 km/h. El consumo medio de combustible es de 7,2 – 7,3 l/100 km, y las emisiones de CO2 de 164 – 168 g/km.

  • X4 M40i (disponible a partir de agosto de 2018):

En este caso la variante más potente de gasolina está propulsada por un bloque de 6 cilindros en línea, de 2.998 cc de cilindrada, capaz de proporcionar una potencia de 360 CV entre 5.500 y 6.500 rpm, y un par máximo de 500 Nm entre 1.520 y 4.800rpm. Siendo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h (autolimitada electrónicamente). El gasto de combustible se sitúa entre 9,0 y 9,2 l/100 km, mientras que las emisiones de CO2 oscilan entre 209 y 213 g/km.

  • X4 xDrive20d:

Motor diésel de 4 cilindros, con 1.995 cc de cilindrada, que ofrece una potencia de 190 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 400 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm. La velocidad máxima se sitúa en 213 km/h, acelerando de 0 a 100 km/h en 8,0 segundos, todo ello con un consumo de combustible medio de 5,4 – 5,6 l/100 km, y unas emisiones de CO2 de 142 – 149 g/km.

  • X4 xDrive25d:

Bloque diésel de 4 cilindros, con una cilindrada de 1.995 cc, que entrega una potencia de 231 CV a 4.400 rpm y un par máximo de 500 Nm a 2.000 rpm. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 230 km/h. El consumo medio de combustible es de 5,5 – 5,7 l/100 km y las emisiones de CO2 de 145 – 149 g/km.

  • X4 xDrive30d (disponible a partir de agosto de 2018):

Propulsor diésel de 6 cilindros en línea, con 2.993 cc de cilindrada, una potencia de 265 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 620 Nm entre 2.000 y 2.500 rpm. Logra una velocidad máxima de 240 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos. El consumo de combustible combinado fluctúa entre 5,9 y 6,2 l/100 km y las emisiones de CO2 entre 156 y 163 g/km.

  • X4 M40d:

El modelo más prestacional que monta mecánica diésel utiliza un bloque de 6 cilindros en línea, con una cilindrada de 2.993 cc, para alcanzar una potencia de 326 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 680 Nm entre 1.750 y 2.750 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h (autolimitada electrónicamente). El consumo medio de combustible es de 6,4 – 6,6 l/100 km, mientras que las emisiones de CO2 se sitúan entre 170 y 173 g/km.

Comportamiento

En esta peculiar presentación, que se desarrolló en las instalaciones de la Base Aérea de Zaragoza, no pudimos cubrir grandes distancias a los mandos de los nuevos BMW X4 (por lo que esperemos poder disponer próximamente de una unidad para realizar una de nuestras habituales pruebas a fondo…) no obstante, tras la gymkhana tipo “Top Gear” llevada a cabo en la pista de aterrizaje y el resto de recorridos realizados, fueron suficientes para poder apreciar el enorme paso adelante dado por la segunda generación de este SAC de BMW y sus muchas virtudes, especialmente en el caso de las versiones que nos tocó en suerte conducir: X4 xDrive25d y X4 xDrive30i.

Hay que destacar la utilización de tecnología BMW EfficientLightweight (como ya hemos mencionado anteriormente), fruto de ello este nuevo BMW X4 pesa hasta 50 kg menos que su antecesor. Al mismo tiempo, y pese a emplear idéntica plataforma, el centro de gravedad se sitúa más bajo que en el X3 con lo que, unido a la excelente puesta a punto del chasis, mejora notablemente el comportamiento dinámico, sobre todo en carreteras reviradas.

Si el dinamismo de conducción ya era bueno en la anterior entrega ahora, incluso, se ha optimizado, sobre todo gracias a la “invisible” ayuda de la electrónica. No sólo por el poderío o la constante y lineal entrega de par de todas las mecánicas (cada una dentro de su rango…), sino por elementos tales como el Driving Experience Control, que nos permite elegir nuestro estilo de conducción preferido en cada momento, afectando tanto a la gestión del propulsor, como a la regulación de la suspensión adaptativa o a la dirección deportiva variable Servotronic, para una respuesta más ágil y directa. Existen, de serie, 3 posibles configuraciones: SPORT, COMFORT y ECO-PRO, añadiéndose el modo SPORT + en las versiones más prestacionales: X4 M40i, X4 M40d, X4 xDrive30i y X4x Drive30d.

Lo mismo ocurre con la transmisión Steptronic Sport de 8 velocidades, que realiza los cambios de marcha de forma excepcionalmente rápida, además de contar con la función Launch Control para realizar salidas vertiginosas, aunque ésta sólo está disponible en los modelos BMW Performance M, X4 xDrive30i, X4 xDrive30d y X4 xDrive25d.

Por supuesto tampoco podemos pasar por alto la presencia, de serie, de la tracción total BMW xDrive. En su última evolución demuestra ser más eficiente y de actuación más rápida habiendo reducido, también, su peso. Pese a ello el carácter deportivo, intrínseco a todo BMW, no se ha perdido pues con la configuración establecida se favorece el reparto de potencia hacia el tren posterior. Además, también contribuye de forma decisiva a mejorar la capacidad de tracción en condiciones de mala adherencia, por influencia de las condiciones climatológicas o en terrenos sueltos.

Opinión de Coches.com

BMW sigue completando su extensísima gama de modelos con nuevas incorporaciones, a un ritmo realmente sorprendente, y el segmento SUV no iba a ser una excepción. Además, si había llegado el momento de la renovación total de su representante en el segmento Premium medio, el BMW X3, era cuestión de que transcurrieran unos pocos meses para que lo hiciera también la variante más deportiva, el X4.

Dentro de la familia X de BMW, los SUV coupé, como este X4, son los encargados de mostrar el talante más dinámico y prestacional, y podemos dar fe que lo han conseguido. Aunque ello no significa que se alejen definitivamente del campo, con su efectiva tracción total xDrive, y una más que aceptable distancia libre al suelo, pero no creemos que sus futuros propietarios los utilicen para estos menesteres… Está claro que su hábitat, donde más a gusto se sienten, es el asfalto. Pero no hay nada de malo en ello, si tenemos claro lo que estamos comprando…

¿Se puede mejorar lo que ya era un excelente producto? A la vista de estas primeras impresiones (a falta de probarlo a fondo…) queda claro que sí, y esta segunda generación del BMW X4 es la prueba evidente de ello.

De todas maneras, no creáis que terminan aquí las novedades de la gama SUV de BMW pues, a lo largo de este 2018, aún han de llegar la cuarta generación del BMW X5 y el que, con toda probabilidad, se convertirá en el máximo exponente de este segmento, el nuevo y espectacular BMW X7.

BMW X4 xDrive30i
8.3 Nota
Lo mejor
  • Superior comportamiento dinámico, sobre todo en las versiones BMW M Performance
  • Diseño más atractivo y calidad percibida
  • Diversidad de motorizaciones ofrecidas
  • Consumos contenidos (de las mecánicas diésel)
Lo peor
  • Número y precio de las opciones
  • Tarifa final elevada
  • Visibilidad posterior
Diseño8.5
Habitabilidad8.5
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento9
Motor8.5
Comportamiento9
Calidad Precio7

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