Hace unas pocas semanas la firma de la estrella llevó a cabo sus ya tradicionales Mercedes-Benz Test Days, recorriendo una buena parte de la geografía nacional, para dar a conocer a la prensa especializada las principales novedades lanzadas durante el año 2017, visitando enclaves tan excepcionales como Lalín (Pontevedra), Suances (Cantabria), Valls (Tarragona) y, por último, Pinedo (Valencia).

Y es que en la filial española de la marca alemana se muestran razonablemente optimistas dadas las buenas cifras de ventas conseguidas en lo que va de año, habiéndose comercializado 48.111 unidades entre enero y noviembre de 2017, lo que supone un incremento del 11,5%, en un mercado global que creció un 7,8%. También están especialmente orgullosos del nivel alcanzado por las variantes más deportivas, firmadas por AMG, de las que se matricularon durante el primer semestre del año nada menos que 322 unidades (un 75% más respecto al mismo periodo del año anterior), aglutinadas especialmente por el modelo de acceso a tan atractiva gama, como es el Mercedes-AMG 43.

La actividad de la marca alemana ha sido incesante, pues fueron numerosas y muy interesantes las novedades aparecidas a lo largo de este pasado año 2017: En enero se dio a conocer el espectacular AMG GT R; en febrero los AMG GT C y Roadster; en marzo se presentó el restyling del GLA, además de los Clase E All-Terrain y Coupé; en junio los smart ed forfour y fortwo; en julio el restyling del buque insignia, el Clase S, conjuntamente con el smart ed cabrio; y, por último, en agosto el Clase E Cabrio.

El próximo año, 2018, tampoco estará exento de un buen número de primicias. Entre otras en primavera se presentarán los nuevos CLS y Clase A; en el verano llegará el renovado Clase G además del Clase C, tanto a las variantes Coupé como Cabrio y, por último, en otoño el futuro AMG GT de cuatro puertas.

Dado este interesante panorama, no podíamos faltar a dichas jornadas de test y en Coches.com compartimos la segunda ellas, en nuestra querida tierra cántabra. En la marinera villa de Suances conocimos de primera mano, y también probamos en algunos casos, los últimos lanzamientos de la marca de Stuttgart. Allí estaban los nuevos AMG GT Roadster, Clase E All-Terrain, Clase E Coupé, Clase E Cabrio y Clase X, al igual que los remodelados GLA y Clase S, acompañados por interesantes versiones tanto del Clase A como del Clase V.

En esta ocasión no disponíamos de tiempo para probar cada uno de ellos en profundidad, como nos hubiese gustado (lo dejaremos para una mejor ocasión), pero al menos pudimos tener una amplia toma de contacto con los que creemos más interesantes, A lo largo de la mañana pudimos “saborear” el nuevo Clase X, la primera incursión de la marca en el segmento de los pick-up, pero su toma de contacto os la ofreceremos más adelante, en un próximo artículo.

Pero como había que decantarse por alguno decidimos comenzar la jornada, antes de que el tiempo empeorara, por el modelo más espectacular de entre los allí presentes, que no podía ser otro que el impresionante Mercedes-AMG GT Roadster. ¿Qué mejor forma de despedir el año en el que la filial deportiva de la marca de la estrella celebra medio siglo de vida?

No podemos negar que nos consideramos afortunados, pues no todos los días se puede disfrutar de un espécimen como éste, salido de la mítica factoría de Affalterbach, justo cuando el preparador celebra sus bodas de oro, y perteneciente a una de las “familias” de deportivos más espectaculares y efectivos de cuantos hoy existen en el mercado, compuesta por 6 miembros, desde que en septiembre de 2014 se lanzara el primero de ellos. Hablamos de 4 variantes coupé: AMG GT, AMG GT S (que ya probamos a fondo el año pasado), AMG GT C y AMG GT R; y 2 descapotables: AMG GT Roadster y AMG GT C Roadster. Además de las correspondientes variantes homologadas (carreras-cliente) para competición: AMG GT3 y AMG GT4. A ellos hay que añadir el prototipo AMG GT Concept, anticipo de lo que será un futuro AMG GT de cuatro puertas, 5 plazas, propulsión híbrida y tracción total.

Tras enamorarnos de aquel impresionante Mercedes-AMG GT S Coupé, decorado con la exclusiva y llamativa pintura AMG Solarbeam, en esta ocasión tocaba subirnos en una de las variantes descapotables de esta “familia” de deportivos de la firma de la estrella, concretamente en la versión más “básica” (es una forma de hablar, pues dudamos que se pueda utilizar este calificativo en un hiperdeportivo de estas características…), el AMG GT Roadster, con “sólo” 476 CV de potencia, una velocidad máxima de 302 km/h y capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,0 segundos justos… Y como el tiempo apremiaba no era cuestión de andarse entreteniendo…

Exterior

No debemos olvidar que, aunque la firma cumple este año medio siglo de vida, el Mercedes-AMG GT es tan sólo el segundo hiperdeportivo diseñado y fabricado íntegramente por AMG, tras el mítico SLS AMG “alas de gaviota”. Este singular modelo nacido en los cuarteles generales de Affalterbach exhibe la configuración clásica de todo buen roadster biplaza, pero llevada hasta el extremo: con un poderoso y ancho frontal, un capó alargado, una carrocería baja y estilizada, un habitáculo desplazado hacia atrás y una zaga musculosa. Sus rasgos revelan una apariencia innegablemente actual, pero también están presentes incontables “guiños” a alguno de los descapotables más famosos de la marca, como puede ser el eterno e inigualable Mercedes-Benz 300 SL Roadster.

Tan atractiva y sugerente carrocería, pese a aparentar un tamaño mayor, se conforma con una longitud total de 4,544 metros lo cual unido a contar con una anchura total de 1,939 metros (2,075 metros si contamos los espejos exteriores), una altura de tan sólo de 1,259 metros y una distancia entre ejes de nada menos que 2,630 metros nos garantiza que se muestre ejemplarmente asentado sobre el asfalto, con un centro de gravedad sumamente bajo.

Al igual que la variante coupé sigue empleando una estructura tipo “Spaceframe”, con una carrocería realizada en aluminio pero, para conseguir una rigidez estructural acorde al nivel prestacional y dinámico que es capaz de ofrecernos y ante la ausencia de techo, ha sido necesario incorporar una serie de refuerzos en los laterales y en el marco del parabrisas, además de montar unos arcos de protección fijos, que se apoyan sobre un travesaño situado detrás de los asientos.

Pero, sorprendentemente, el aumento de peso no ha sido muy elevado, con apenas 55 kg de diferencia entre el coupé (1.615 kg) y el roadster (1.670 kg). Esto se debe, entre otras cosas, al empleo de una capota de lona y a la utilización de novedosos materiales en la tapa del maletero como el SMC (Sheet Molding Compound) combinado con fibra de carbono, que la hacen especialmente ligera y resistente a la vez. Se ha conseguido un reparto de pesos casi ideal, con el 53% recayendo sobre el tren posterior y el 47% restante sobre el anterior. Todo ello garantiza que sea prácticamente imposible apreciar las diferencias a nivel dinámico y prestacional entre una y otra variante.

Gracias a la reciente puesta al día a nivel estético de toda la familia AMG-GT, ha ganado en atractivo, a la vez que se muestra más agresivo, siendo especialmente evidente en la parte delantera con la incorporación de una nueva y llamativa calandra frontal, la denominada parrilla AMG Panamericana, que rinde homenaje a los Mercedes-Benz 300 SL de competición que en su día participaron y ganaron la mítica prueba mejicana en 1952. Está formada por 15 lamas verticales cromadas, sobre fondo negro, que enmarcan la gran estrella de 3 puntas del logo de la marca alemana, configurando una enorme abertura que, con la situada inmediatamente debajo y las 2 laterales, parecen querer “robar” todo el aire de la carretera, necesario para hacer “respirar” convenientemente al poderoso V8 bi-turbo que se aloja tras ellas, además de refrigerar los frenos cuando son sometidos a arduos esfuerzos. Por otra parte se incluye de serie el sistema activo de regulación de aire AIRPANEL, mediante el cual las lamas verticales se cierran automáticamente para reducir la resistencia aerodinámica, o se abren cuando aumenta la demanda de refrigeración.

Pero no por conocidas dejan de sorprendernos las descomunales proporciones de su “morro”, casi inacabable, con unos resaltes longitudinales muy marcados y salidas de aire, tanto en la parte superior como en los laterales protegidas por rejilla negra, necesarias para permitir la evacuación de la ingente cantidad de aire caliente generado…

Los grupos ópticos delanteros siguen sin parecerme el rasgo más acertado de su fuerte personalidad, pero no cabe duda de que le otorgan el aire agresivo y “enfadado” que se presupone a un deportivo de este talante. Por lo demás proporcionan una excelente iluminación gracias a su avanzada tecnología LED High Performance.

Pero claro, si por algo destaca esta variante roadster es por la posibilidad de circular a “cielo abierto” y es precisamente en su vista lateral donde salen a relucir las principales diferencias y donde, también, su atractivo diseño y las peculiares formas de la carrocería contribuyen a realzar aún más sus bellas líneas maestras.

En Mercedes-AMG han optado por la opción más “purista”, y esta no podía ser otra que una capota de lona, frente a soluciones más complejas y pesadas, como sería un techo retráctil metálico. Pero no penséis que por llevar una capota de estas características estaréis menos protegidos ante las inclemencias del tiempo o el confort acústico será menor pues, siguiendo las pautas marcadas por el Mercedes-AMG S 63 4MATIC Cabrio, que probamos por estas tierras el año pasado, está compuesta por un total de 3 capas de tejido sobre una estructura ultraligera de acero, aluminio y magnesio, que le confieren también la necesaria resistencia para soportar los envites del viento a altas velocidades.

Además su menor complejidad técnica le permite ser desplegada o recogida en apenas 11 segundos y hasta una velocidad máxima de 50 km/h, confiriéndole una tremenda practicidad, e incita a realizar dicha maniobra en casi cualquier ocasión, sin ningún tipo de pereza… Puede elegirse en 3 colores diferentes: negro, beige y rojo, siendo esta última opción, bajo nuestro punto de vista, la mejor combinación posible con la pintura designo blanco diamante bright de “nuestra” unidad de pruebas, como queda patente en las fotos que acompañan este artículo.

Cuando la capota está cerrada, la vista lateral es casi idéntica a la de la variante coupé de la que deriva, otorgándole un aire elegante y una silueta tremendamente atractiva. Si optamos por descapotarlo es cuando verdaderamente sale a relucir la singularidad de este modelo, gracias a que esta cubierta se “camufla” muy bien en la parte trasera, no rompiendo la conseguida armonía de líneas y, lo que es más importante, no restando espacio al maletero (que no destaca precisamente por su capacidad…). Deja al descubierto los arcos de seguridad, fijos tras los reposacabezas, además del paravientos dispuesto entre ellos, que protege eficazmente de las corrientes de aire y de las molestas turbulencias, reduciendo el ruido aerodinámico.

La increíble estampa del lateral se completa con unos generosos pasos de rueda ocupados en esta ocasión por unas espectaculares llantas forjadas AMG de 19 pulgadas de diámetro delante y 20 pulgadas detrás, con un diseño de radios cruzados en color negro, sobre las que se montan unos deportivos neumáticos Continental ContiSportContact 5P en medidas 265/35 ZR 19 98Y y 295/30 ZR 20 101Y respectivamente necesarios, sobre todo estos últimos, para conseguir transmitir al asfalto la ingente cantidad de potencia disponible. A través de ellas se vislumbran los enormes discos de freno compuestos, autoventilados y perforados, de 360 mm de diámetro tanto delante como detrás, con pinzas fijas de 6 pistones en el tren anterior y de 1 sólo pistón en el posterior, anodizadas en color plata.

La zaga, tremendamente ancha y musculosa, nos sigue pareciendo uno de los rasgos más conseguidos de su diseño. Denota todo lo que se presupone, logrando acrecentar el marcado dinamismo del conjunto, apoyado por el diseño horizontal de los grupos ópticos, el difusor inferior (que incluye las dos salidas trapezoidales del escape AMG Performance, las luces antiniebla y de marcha atrás). En la zona superior no podía faltar el spoiler trasero retráctil que debe “convivir” con la tercera luz de freno, pues lógicamente no puede ubicarse en la misma posición que la variante coupé. Este alerón se despliega a partir de los 80 km/h para garantizar el necesario apoyo aerodinámico, aunque también puede elevarse a voluntad desde un pulsador en el salpicadero.

Interior

En el interior está claro que, además de en un deportivo, estamos ante todo un Mercedes-Benz. No podemos pasar por alto su llamativo diseño y excelentes calidades donde, además, los materiales Premium abundan por doquier, con casi infinitas posibilidades de personalización. Aunque ciertos ajustes no están a la altura de lo esperado en un vehículo de este precio. Rivales directos, como Audi o Porsche, están algunos pasos por delante…

Su configuración resulta prácticamente idéntica a la que ya vimos en su momento en el Mercedes-AMG GT S, salvo por las peculiaridades propias de esta variante roadster, es decir, por la ausencia de un techo rígido que es sustituido por una práctica capota de tela.

Las otras pequeñas diferencias que encontramos respecto a la variante coupé se resumen en un mejorado sistema de climatización THERMOTRONIC, unos excelentes y cómodos asientos deportivos AMG climatizados y dotados de AIRSCARF (calefacción integrada en los reposacabezas, también para los asientos AMG Performance), así como un derivabrisas posterior, que evita molestos rebufos y turbulencias, cuando circulamos descapotados. Los mandos que nos permiten plegar o desplegar dicha capota se han colocado en una diminuta consola en la parte superior del parabrisas, por lo que prácticamente pasan desapercibidos.

Acceder al interior, una vez se abre la puerta (carente de marco superior) requiere prácticamente “tirarse” en el asiento, al estar las banquetas situadas a escasos centímetros del suelo (canon a pagar por disfrutar de un comportamiento dinámico de primer orden…), aunque resulta mucho más fácil si tenemos recogida la capota, al no tener que realizar un escorzo para sentarnos.

La postura de conducción, no deja lugar a dudas, es un verdadero deportivo, pues no sólo vamos situados muy bajos, sino con las piernas y los brazos completamente estirados. Sorprendentemente, para el carácter radical del vehículo, una vez nos aposentamos en el asiento del conductor, éste resulta bastante agradable, tanto por sus anatómicas formas como por contar con todo tipo de reglajes eléctricos y, además, recoge razonablemente bien el cuerpo, sujetándolo firmemente incluso cuando practicamos la conducción más agresiva. Aunque de entre la inmensa lista de opciones también podremos equipar unos semi-bacquet AMG Performance (3.543,08 €), de configuración aún más deportiva. Pero, aun así, en los largos recorridos no resultan tan incómodos como en un principio pudiera parecer, sobre todo porque no tardaremos mucho en detenernos a visitar una gasolinera tras otra….

El salpicadero y la consola central exhiben las atractivas y envolventes formas de las últimas creaciones de la marca alemana, pero llevadas hasta su extremo, en consonancia con el carácter radical de este deportivo. Aunque quizá lo menos atractivo es la presencia de la pantalla flotante del sistema multimedia COMAND Online, similar a la que podemos encontrar en los modelos compactos de la firma alemana, en la que se pueden visualizar todas las informaciones de navegación, teléfono, audio o internet.

El equipo de sonido firmado por el especialista Burmester nos deleita con la calidad habitual, e incluso hay disponible un sistema de sonido surround High-End Burmester (5.681,14 €) para los más sibaritas en materia musical pero, para ser sinceros, nosotros no lo encendimos en ningún momento, pues era mucho más embriagadora la “banda sonora” proveniente del propulsor y la línea de escape….

Justo debajo de la pantalla los 4 aireadores, de clara inspiración aeronáutica, dejan paso a los controles del sistema de climatización THERMOTRONIC para, sin solución de continuidad, unirse a la enorme consola central (AMG DRIVE UNIT según el lenguaje de la marca) cuyo diseño simula el del V8 que propulsa a esta “bestia”. Allí encontraremos el mando giratorio del AMG DYNAMIC SELECT que permite ajustar los programas de conducción, el cambio y el ESP, además de diversos pulsadores encargados del arranque sin llave, cambiar la sonoridad del sistema de escape, etc. Pero sigue sin gustarnos la situación de la palanca de la caja de cambios AMG E-SELECT, en una posición poco natural y cuyo accionamiento resulta muy dificultoso, por ejemplo a la hora de realizar maniobras de estacionamiento.

El volante AMG Performance de tres radios muestra el tamaño, grosor y tacto perfectos para manejar este deportivo, incluso cuando le exigimos el máximo en una carretera de curvas o un circuito. Justo por detrás se sitúan las levas de cambio en aluminio, desde las que podremos subir y bajar marchas de la magnífica caja de cambios automática de doble embrague AMG SpeedShift DCT. Resulta curioso que en este deportivo la marca alemana no haya renunciado todavía a un cuadro de instrumentos tradicional, en lugar de los copkit “virtuales” que montan ya algunos de sus rivales. De hecho parece sacado de cualquier otro modelo de la firma de la estrella de hace unos años… no dudamos que será uno de los aspectos a revisar en próximas actualizaciones, sobre todo contando en otros modelos de su gama con una amplia experiencia en lo que a este tipo de pantallas se refiere.

Por último hemos de destacar el cuidadoso estudio aerodinámico llevado a cabo en este roadster pues, una vez en marcha, con la capota puesta el aislamiento es similar al de la variante coupé, y si optamos por circular a “cielo abierto” la protección es magnífica, por lo menos al ritmo que lo pudimos probar. Se puede mantener perfectamente una conversación sin levantar la voz, ni se producen molestos rebufos que puedan dar al traste con la experiencia de circular descapotados en un vehículo sinigual.

Maletero

El maletero es otro de los aspectos a destacar de este roadster. Si bien sus 165 litros de capacidad máxima, según las cifras oficiales, no son nada del otro mundo, sí que resultan dignos de mención frente a otros superdeportivos de marcas rivales. Sobre todo esto es debido a que la capota textil, gracias a su estudiado diseño, apenas resta capacidad al mismo.

Al mismo tiempo destaca por la practicidad que supone tener una tapa de considerables dimensiones y un acceso franco. Precisamente esta tapa del maletero ha sido fabricada con los materiales más avanzados, como la fibra de carbono combinada con SMC (Sheet Molding Compound), para conseguir un elemento de reducido peso, pero que aúne a la vez resistencia y un aspecto estético impecable. No cuenta con apertura eléctrica, ni dispone de “manos libres”

Este espacio se muestra capaz para dar cabida en su interior 2 pequeñas maletas de tipo cabina de avión, y alguna que otra cosa más acomodándola en los huecos restantes…. En todo caso suficientes para que la pareja de pasajeros pueda pasar un divertido fin de semana en ese hotel romántico de la costa…. Y si es con una carretera de curvas cercana, ¡mucho mejor!.

En lo que sí se sigue la tónica general en este tipo de vehículos es en la ausencia de cualquier tipo de rueda de repuesto (y mucho menos de las colosales medidas de esta unidad…), por lo que en caso de pinchazo tendremos que recurrir al consabido kit de reparación o, mucho mejor, a llamar a la asistencia en viaje de nuestro seguro.

Poco más os podemos decir de él, salvo la presencia en el lateral izquierdo de una pequeña tapa, tras la cual colocar el botiquín, además de una toma de corriente de 12 voltios. En el lateral derecho se ha colocado el External Coupled Subwoofer (ECS) del sistema de sonido Burmester, que utiliza el habitáculo del vehículo como altavoz de bajos.

Equipamiento

No por tratarse de un rápido y pasional roadster de altas prestaciones se han dejado de lado aspectos tan importantes como la seguridad y asistencia a la conducción, con la presencia de los avanzados sistemas que se agrupan bajo la denominación Mercedes-Benz Intelligent Drive: piloto automático DISTRONIC, asistente de frenado activo, ATTENTION ASSIST, sistema PRE-SAFE, detector de cambio de carril, control de ángulo muerto, asistente para señales de tráfico, PARKTRONIC, cámara de marcha atrás, faros LED High Performance o luces de carretera automáticas.

Tampoco se ha pasado por alto todo lo referido al confort o el entretenimiento a bordo, pues dispondremos de: paquete KEYLESS-GO, calefacción integrada en el reposacabezas AIRSCARF, además del mando COMAND Online, que nos permite gobernar desde la pantalla de 8,4 pulgadas los sistemas de navegación, telefonía, audio, e incluso Internet. Como veis no le falta prácticamente de nada…

El Mercedes-AMG GT Roadster está disponible desde 159.199,99 € aunque, si no os conformáis con la versión “básica”, siempre os podéis decantar por la variante más prestacional de este descapotable de la firma de la estrella, el Mercedes-AMG GT C Roadster, si bien tendréis que contar con un presupuesto notablemente superior, pues parte desde los 190.750,00 €.

La unidad que Mercedes-Benz había desplazado hasta esta jornada de pruebas añadía al equipamiento de serie de esta versión las siguientes opciones:

  • Paquete control de carril —– 1.126,73 €
  • Paquete de confort KEYLESS-GO —– 1.187,81 €
  • Paquete de retrovisores —– 0,00 € (incluido en el precio básico)
  • Paquete antirrobo —– 665,18 €
  • Paquete AMG Night —– 1.208,18 €
  • Paquetes de memorias —– 0,00 € (incluido en el precio básico)
  • Paquete AMG DYNAMIC PLUS —– 2.789,66 €
  • Llantas forjadas AMG de 19″ delante y 20″ detrás, en diseño de radios cruzados color negro —– 4.520,48 €

  • Pintura designo blanco diamante bright —– 2.619,98 €
  • Paquete AMG Silver Chrome interior —– 0,00 € (incluido en el precio básico)
  • Cuero napa Exclusivo red pepper / negro —– 5.877,98 €
  • Paravientos —– 441,19 €
  • AIRSCARF —– 970,61 €
  • Listones de umbral de acero inoxidable cepillado con distintivo “AMG” iluminado en blanco —– 936,68 €
  • Paquete de telefonía universal —– 549,79 €
  • Radio digital —– 604,09 €
  • Sistema de sonido surround Burmester —– 1.778,33 €

  • Cámara de marcha atrás —– 604,09 €
  • Sistema PRE-SAFE —– 828,08 €
  • Luces de carretera automáticas —– 149,33 €
  • Extintor montado delante, junto al asiento del conductor —– 183,26 €
  • Chalecos reflectantes para conductor y acompañante —– 13,58 €
  • Bloqueo independiente de la tapa del maletero —– 40,73 €
  • Control de distancia DISTRONIC —– 1.323,56 €
  • Equipo de escape AMG Performance —– 2.715,00 €

Por lo que su precio final ascendía hasta los 190.334,25 €

No obstante, como siempre os recomendamos, es posible encontrar el mejor precio de concesionario para este Mercedes-AMG GT Roadster mediante el buscador de Coches.com, así como el seguro capaz de cubrir todas las contingencias que puedan suceder a sus mandos.

Motorización

Cuando levantamos la tapa que cubre el motor es como si un enorme cocodrilo intentara devorarnos… ¡tendremos que tener cuidado, no vayamos a caer en sus fauces!… Bromas aparte, tal grado de apertura es necesario para poder acceder a todos los órganos mecánicos pues el propulsor, pese al enorme vano disponible, se ha colocado lo más centrado posible, justo por detrás del eje delantero, con el fin de conseguir un óptimo reparto de pesos. El único inconveniente es que deberemos ser más precavidos si el techo del garaje no cuenta con la altura suficiente, no sea que nos llevemos un serio (y caro) disgusto.

Pero vamos a lo importante: el propulsor es ya “un viejo conocido” entre los vehículos firmados por AMG. Se trata de un bloque V8 en aluminio, de 4 litros de cilindrada (3.982 cm3), con una estructura tipo Closed-Deck para garantizar la máxima resistencia y con culatas fabricadas en aleación de circonio. Por su parte las camisas de los cilindros disponen de un revestimiento especial, denominado NANOSLIDE, con la finalidad de reducir al máximo las pérdidas por fricción y el desgaste. Todo ello también influye en el peso final del conjunto, que se conforma con apenas 209 kilogramos.

Este motor cuenta con un sistema de inyección directa, que pulveriza el combustible en las cámaras de combustión mediante inyectores piezoeléctricos a una presión variable de entre 100 y 200 bares. También está sobrealimentado mediante dos turbocompresores, que soplan a una presión máxima de 1,1 bares. Para mejorar su respuesta y disminuir el “lag” los turbos se montan en el interior de la V formada por las bancadas de cilindros. Al mismo tiempo dispone de engrase por “cárter seco”, lo que garantiza la correcta presión de aceite en todos los órganos mecánicos, aunque se practique una conducción extrema con fuertes aceleraciones laterales. Como “guinda del pastel” se culmina el conjunto con un afinado equipo de escape AMG Performance, del que podemos variar su sonoridad simplemente pulsando un botón en la consola central.

De esta manera se consigue una potencia de 476 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 630 Nm entre 1.700 y 5.000 rpm, gracias a lo cual este Mercedes-AMG GT Roadster es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4 segundos justos y alcanzar una velocidad máxima de 302 km/h.

Os podemos garantizar que estos 476 CV no nos han sabido a poco… ¡Ni mucho menos! Es una cifra más que sobrada para ofrecer un magnífico rendimiento y unas prestaciones estratosféricas… El problema es que existen variantes más evolucionadas de esta misma planta motriz que, con pequeñas (y no tan pequeñas…) modificaciones llegan a alcanzar los 522 CV en el caso del AMG GT S, 557 CV en el AMG GT C y hasta 585 CV en el de la versión R. Y, ya se sabe, nunca nos parece suficiente ni nos conformamos a la hora de hablar de potencia bruta…

Este propulsor va asociado a una caja de cambios automática de doble embrague y 7 marchas AMG SpeedShift DCT en configuración “transaxle”… ¿Y ese “palabro” qué significa? Como todos sabréis en un vehículo, cuanto más optimizada sea la distribución de pesos y más bajo se sitúe el centro de gravedad, mejor será su comportamiento dinámico. En el caso del modelo que hoy nos ocupa esto se consigue colocando el propulsor lo más abajo posible en una posición central-delantera, justo por detrás del eje anterior y, además, trasladando la propia caja de cambios al tren posterior. Ésta va unida solidariamente al motor mediante un tubo hueco (el Torque Tube), diseñado para ofrecer una gran rigidez a la flexión y a la torsión. En el interior es donde gira el árbol de transmisión de fibra de carbono, que es el encargado de trasferir la potencia del V8 a la caja de cambios. Por último cabe mencionar la presencia, también en el eje trasero, de un diferencial autoblocante mecánico (de control electrónico en las versiones más potentes) para mejorar la tracción a la salida de las curvas, permitiéndonos acelerar antes.

La entrega de potencia del propulsor, así como la rapidez de actuación de la caja de cambios, regulación de la suspensión pilotada o actuación del diferencial trasero electrónico (en caso de disponer de estos últimos) se pueden variar en función de 4 programas de conducción, seleccionables mediante el mando del AMG DYNAMIC SELECT en la consola central. A saber: “Confort”, “Sport”, “Sport +” e “Individual”. El programa adicional “Race” se reserva para las versiones más potentes de la gama.

Según las cifras homologadas de consumo de combustible este Mercedes-AMG GT Roadster gasta 12,5 l/100 km en ciudad; 7,9 l/100 km en carretera y 9,6 l/100 km en ciclo mixto. Las emisiones de CO2 son de 224 g/km, también en ciclo mixto. Pero como comprenderéis en una prueba de estas características estas cifras pasaron a un segundo plano.

Y es que, aunque no pudimos llevar a cabo nuestras mediciones habituales, el consumo medio nunca bajó de los 13 l/100 km, con puntas que se aproximaban peligrosamente a la treintena de litros cada 100 kilómetros cuando “atacábamos” un puerto de montaña… Pero como siempre decimos en estos casos, este hecho nos preocupa desde nuestra mentalidad de “pobres” probadores de coches…. A quien se pueda gastar los más de 190.000 € que cuesta esta unidad, más su mantenimiento, seguro, etc., creemos que todo esto le dará exactamente igual… En todo caso con una capacidad del depósito de combustible de 75 litros, las frecuentes visitas a las gasolineras están garantizadas.

Comportamiento

Había llegado el momento de ponernos en marcha, así que lo primero que hicimos fue presionar el botón de arranque, pero sin pisar el pedal del freno, de esta manera dispondríamos de corriente de servicio y, por lo tanto, podríamos replegar la capota textil. En apenas 11 segundos, casi sin darnos cuenta, ya teníamos el cielo cántabro por único techo.

Entonces sí, había llegado el momento de pisar el freno y volver a pulsar el botón del arranque, iluminado en rojo. Un rugido atronador acompañó dicha acción, con el consiguiente sobresalto de cuantos nos rodeaban en ese momento. Además al ser una mañana bastante fría, el ralentí se mantenía muy alto, con lo que el bramido era mucho más que contundente, amplificado por los primeros acelerones en vacío… Su sonoridad resulta inconfundible: ¡estamos ante todo un AMG!

Pero no era cuestión de perder tiempo con tantos prolegómenos, así que nos pusimos en marcha de inmediato. Durante los primeros kilómetros, mientras tomábamos el camino que nos alejaría de la villa cántabra en dirección a carreteras más sinuosas, cada leve insinuación sobre el acelerador hacía retumbar a nuestro paso los muros de las casas, pero era cuando retirábamos el pie de dicho pedal o al reducir una marcha cuando los “petardeos” que procedían del sistema de escape nos hacían “hervir la sangre”….

No, aquí, no hay sonidos artificiales generados por el sistema de audio, toda la estremecedora “experiencia sonora” responde al increíble trabajo realizado por los ingenieros germanos sobre el V8 bi-turbo y su eficaz sistema de escape, con su grave gorgoteo típico de los modelos salidos de la línea de montaje de Affalterbach.

Aunque no pudimos probar este espectacular Mercedes-AMG GT Roadster por nuestros recorridos de prueba habituales para, entre otras cosas, someterlo al mismo e inmisericorde “tratamiento” que sufren el resto de modelos que pasan por nuestras manos, la ventaja de realizar esta toma de contacto en los alrededores de la localidad cántabra de Suances es que, en muy pocos kilómetros a la redonda, disponemos tanto de ratoneros tramos de montaña, con todo tipo de curvas y asfaltos, como de “suaves” recorridos junto al mar. Así que no los echamos de menos.

Durante los primeros kilómetros, hasta que salimos a carretera abierta, seleccionamos el modo “Confort” del AMG RIDE CONTROL y, para nuestra sorpresa, resultaba insultantemente sencillo circular a baja velocidad, sin ningún tipo de tirón, sólo pendientes de colocar el prominente “morro” dentro del asfalto…

Pero, no obstante, había que tratar con mucho “mimo” el pedal derecho, no por domar la descomunal caballería, pues las ayudas electrónicas salen en nuestro auxilio, sino por lo sumamente fácil que es sobrepasar los límites de velocidad establecidos para cada vía… No cabe duda que para disfrutarlo en todo su esplendor deberíamos viajar hasta su país de origen y recorrer una y otra vez sus famosas Autobahn ¡sin límite de velocidad!

Una vez que desaparecieron las últimas casas junto a la carretera apenas tardamos unos pocos centenares de metros más en volver a pulsar el selector del AMG RIDE CONTROL eligiendo, ahora sí, el modo “Sport +”. De esta manera el carácter de este Mercedes-AMG GT Roadster se transformó radicalmente. Las reacciones a cualquier mínima insinuación sobre el acelerador eran mucho más inmediatas, el tacto de la dirección más directo y bastaba un leve toque a las levas del cambio para que la transición de una marcha a otra se produjera de forma instantánea.

El impresionante poderío de su propulsor, incluso desde la zona baja del cuentarrevoluciones, pues tan sólo a 1.750 rpm ya ofrece su par máximo de nada menos que 630 Nm, no mostrando el molesto retardo (lag) hasta que entran en funcionamiento ambos turbocompresores, nos ayuda a salir “disparados”, una vez tocamos el ápice de la curva y hundimos el pie derecho sobre el acelerador, haciendo que prácticamente desaparezcan los tramos rectos. Esto “nos obliga” a engranar marchas, una detrás de otra, a un ritmo vertiginoso. Por suerte la caja de cambios es fantástica, mostrándose rapidísima, sin apreciarse pérdidas de potencia en las transiciones entre una marcha y otra. Podremos exprimir el propulsor hasta algo más allá de las 7.000 rpm (donde comienza la zona roja…) si tenemos “lo que hay que tener” (sobre todo en marchas cortas…) y carretera libre suficiente.

Si no, nos veremos encima de la siguiente curva casi sin tiempo de reacción. Menos mal que el equipo de frenos está a la altura de las circunstancias, ayudándonos a detener en un mínimo espacio los 1.670 kilogramos que pesa en orden de marcha este roadster biplaza. Nuestra unidad no montaba el equipo de frenos carbocerámicos opcionales (10.473,11 € del “ala”…) pero no los echamos de menos en ningún momento. Si bien es cierto que el ritmo al que se puede circular por carreteras de montaña abiertas al tráfico, tampoco los puso en ningún compromiso. Sólo si eres un habitual de los circuitos o de las tandas privadas, les vemos una utilidad, en caso contrario puedes emplear esa ingente cantidad de dinero en…. pagar los muchos litros de gasolina de 98 octanos que consume…. o unos cuantos juegos de neumáticos traseros.

Y eso que esta versión no dispone del modo más extremo de sus modos de conducción (“Race”), que se reserva en exclusiva para los modelos más potentes y deportivos, estando sólo está indicado, como su propio nombre indica, para un uso extremo en circuito. Pero eso no nos supuso ninguna merma en la diversión…

Tampoco cuenta con amortiguación adaptativa regulable AMG RIDE CONTROL y, aunque el tarado de serie es bastante rígido, no resulta un vehículo incómodo, incluso aunque el firme no esté en las mejores condiciones, y eso que vas sentado muy atrás, casi sobre el tren posterior.

Igualmente sorprende la capacidad de tracción, tanto en rectas como a la salida de las curvas, sobre todo en un modelo que pasa toda la potencia exclusivamente al tren posterior. Permite rodar muy rápido de manera insultantemente sencilla. Otra cosa es reunir el valor suficiente y desconectar todas las ayudas… para los cual tendremos que ser unos consumados volantistas pues, si somos demasiado optimistas con el acelerador, nos obsequiará con contundentes y prolongadas derrapadas del tren posterior, que habrá que estar prestos para corregir a base de contravolante y más gas…

Lástima que había llegado el momento de “devolver” este Mercedes-AMG GT Roadster al parking para que otro compañero pudiera probarlo, porque si por nosotros fuera nos hubiésemos tirado todo el día sin parar disfrutando de este espectacular vehículo recorriendo las magníficas carreteras cántabras….

Opinión de Coches.com

En un roadster de estas características el disfrute a sus mandos va mucho más allá de las prestaciones puras que sea capaz de conseguir, aunque no hay nada comparable a sentir el poderío en aceleración de su propulsor V8 bi-turbo, acompañado del ronco bramido del sistema de escape, en una retorcida carretera entre imponentes desfiladeros y con el aire soplando a tu alrededor. Una experiencia de las más gratificantes que se puede vivir a bordo de un automóvil… Pero, al mismo tiempo, también es posible saborear la excelencia a ritmo de “Paseando a Miss Daisy” por un bulevar o un paseo marítimo…

Llegados a este nivel la competencia tampoco está compuesta por tantos modelos, entre los que cabría destacar, por ejemplo, el Porsche 911 Turbo Cabrio o el Audi R8 V10 Spyder, que paso por aquí hace algunos meses a manos de nuestro compañero Mario Nogales. Frente a ellos, modelos ambos con propulsor posterior o central y dotados de tracción total, este Mercedes-AMG GT Roadster mantiene una estética retro y la esencia de su configuración clásica, con motor delantero, en posición central, y tracción exclusivamente al eje posterior.

Y, para aquellos que piensen que no tendría nada que hacer en un circuito frente a ellos, sólo recordarles que existe una versión Mercedes-AMG GT C Roadster con numerosas mejoras (entre las que cabe citar una mayor anchura de vías, diferencial autoblocante electrónico, dirección a las ruedas posteriores o amortiguación pilotada), además de un propulsor con nada menos que 557 CV, es decir, que estamos “casi” ante un Mercedes-AMG GT R con el que circular a “cielo abierto”… y no conviene olvidar que éste es uno de los superdeportivos más rápidos en el mítico circuito de Nürburgring…

No es para nada sencillo ser objetivo ante un vehículo de estas características… Si te gustan los descapotables bi-plaza de altas prestaciones es muy difícil (casi imposible diría yo…) que no te enamores de él desde el primer instante y ser víctima de un “flechazo” en toda regla… A mí me ha enganchado…

Por último, mostrar nuestro eterno agradecimiento a Dieter Morgel Y ¿quién es este amable señor? Pues el operario encargado de ensamblar a mano en la factoría de Affalterbach (respondiendo a aquella máxima de “One Man, One Engine”) el propulsor de esta unidad. Sepa Vd. que, gracias a su esmerado trabajo (y al de sus compañeros…), pudimos disfrutar de una jornada intensa y memorable.

Mercedes-AMG GT Roadster
8.3 Nota
Lo mejor
  • Capota textil rápida y que aisla perfectamente
  • Excelente equipo de climatización, asientos calefactados y AIRSCARF
  • Comportamiento dinámico y prestaciones estratosféricas
  • Propulsor y cambio
Lo peor
  • Precio de partida elevado
  • Precio de las opciones y tarifa final
  • Palanca de cambios muy retrasada en la consola central
  • Que existe una variante más potente y prestacional (Mercedes-AMG GT C Roadster)
Diseño9
Habitabilidad7
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8.5
Motor9.5
Comportamiento9
Calidad Precio7.5

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