Parece que cada vez resulta más habitual la moda del gigantismo entre los constructores de automóviles, casi indefectiblemente cada modelo nuevo que llega al mercado es unos centímetros mayor que el modelo al que viene a sustituir, pero como rara excepción se encuentra el vehículo que probamos esta semana: el nuevo Peugeot 208, que sorprendentemente ha encogido ligeramente respecto al modelo anterior (el Peugeot 207) aunque, afortunadamente, eso no se nota en el interior.

Puestos a probar un Peugeot 208 nos hubiese gustado subirnos al bestial Peugeot 208 T16 con el que Sébastien Loeb pulverizó el record de la mítica subida a Pikes Peak el pasado mes de junio, pero somos realistas y más modestos en nuestras aspiraciones, así que nos conformamos con un Peugeot 208 de estricta serie lo cual, por cierto, tampoco está nada mal. En esta ocasión la versión cedida por el fabricante francés es el Peugeot 208 1.6 e-HDI, con un nivel de equipamiento Allure, lo que hace que se muestre como una combinación casi perfecta entre la carrocería de 5 puertas y la eficiente mecánica diésel.

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Muchos son los cambios a los que se ha visto sometido para volver a ocupar el lugar de privilegio que nunca debieron abandonar algunos de sus predecesores. Pero veamos punto por punto cada uno de los aspectos más destacados y comprobemos si desde la marca francesa han dado en el clavo:

Exterior

Como hemos dicho anteriormente sus medidas exteriores han disminuido ligeramente, de tal forma que su longitud total se reduce hasta los 3,96 metros (justo por debajo de la barrera psicológica de los 4 metros), debido fundamentalmente al menor tamaño de los voladizos respecto a su antecesor (hasta 7 cm menos). En cambio la batalla (distancia entre ejes) es exactamente la misma con 2,54 metros.

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Además gracias a las acertadas formas de su carrocería y sobre todo al color Blanco Banquise de la unidad probada la impresión visual que nos proporciona es la de que aún resulta más pequeño. Frente a rivales como el Renault Clio o el SEAT Ibiza (que probamos hace poco en su versión más extrema) parece incluso un automóvil de una categoría inferior (más pequeña) lo que, como veremos más adelante, le convierte en un auténtico juguete en curvas o rodando entre el caótico tráfico urbano.

El frontal resulta muy atractivo gracias a las voluptuosas formas del capot, presidido por un gran logo cromado de la firma, o por la gran abertura de refrigeración rodeada de una moldura también cromada, donde se incluye la matrícula, así como por el aspecto “felino” que le otorga el diseño de los faros. Estos disponen de una delgada “ceja” superior formada por LED´s que conforman las luces diurnas y mejoran notablemente su visibilidad frontal. En cuanto al poder lumínico de estos elementos se puede calificar como bueno para no tratarse de unos faros de Xenon, con un haz uniforme y homogéneo. En la parte inferior del paragolpes delantero se ha incluido otra pequeña abertura de refrigeración, culminada en su parte inferior por un reborde que ejerce las labores de “splitter”. A ambos lados encontramos los faros antiniebla, con su correspondiente reborde cromado.

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Si dirigimos nuestra mirada ahora hacia la parte trasera lo que más nos llama la atención son las curiosas formas de los grupos ópticos que le confieren un aire original y desenfadado, acorde con el target de público hacia el que va dirigido. En la parte superior se sitúa la tercera luz de freno sobre un pequeño resalte que intenta simular la apariencia de un spoiler. La luneta trasera tiene un tamaño adecuado, aunque no tanto el portón (donde hallamos nuevamente el logo del león) con unas dimensiones una tanto justas lo que, como veremos posteriormente, repercutirá en el acceso al maletero.

Además el borde de carga está situado a una altura superior a la deseada, en parte debido a las grandes y redondeadas dimensiones del paragolpes posterior que integra en el centro la luz antiniebla, excesivamente expuesta a los habituales golpes de aparcamiento. En la parte inferior una zona en diferente color simula las formas de un extractor de aire. El escape queda escondido debajo de este plástico, pasando totalmente desapercibido.

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En la vista lateral se refrenda lo anteriormente comentado sobre la disminución de los voladizos delantero y trasero. Las ruedas se encuentran posicionadas en los extremos de la carrocería dejando una zona media donde se ha conseguido integrar de forma muy armoniosa las dos puertas que hay a cada lado. Los espejos exteriores son de buen tamaño, de formas ovaladas, estando posicionados sobre el lateral de la puerta y a la vez asumiendo la función de intermitentes laterales ya que incluyen una fina línea de LED que realizan dicha función, como es norma en la mayoría de nuevos modelos.

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El análisis sobre esta zona culmina con una mención especial sobre las atractivas llantas de aluminio modelo Oxygène de 17 pulgadas, donde se montan unos eficaces neumáticos Bridgestone Potenza RE en medida 205/45 R17 88V.

Interior

Si curioso resulta el aspecto exterior no lo va a ser menos lo que observamos una vez abrimos las puertas de este Peugeot 208 y accedemos al interior. La sensación es muy agradable con un diseño moderno pero sin estridencias. El espacio está aprovechado al máximo y la disminución de las dimensiones exteriores no tiene correlación en el interior, antes al contrario, sorprende por su habitabilidad y ergonomía.

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Si ocupamos la plaza del conductor nuestra vista se dirigirá de forma inmediata a la zona que tenemos delante y allí se encuentra una de las grandes novedades en cuanto a ergonomía que presenta este modelo: con un volante de reducidas dimensiones y forma ovalada en su mitad inferior, situado más bajo de la posición habitual para que podamos ver por encima de él el cuadro de relojes que a su vez se ha visto desplazado hacia arriba.

No deja de ser una configuración curiosa con un planteamiento lógico: cuanto menos tengamos que apartar la vista de la carretera para controlar los diferentes parámetros del vehículo mejor para nuestra seguridad. Todo eso está muy bien, pero la forma de llevarlo a la práctica no ha conseguido unos resultados plenamente satisfactorios.

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El volante tiene un tamaño más pequeño del habitual, la primera sensación cuando lo vieron mis hijos fue la de que era casi idéntico al que utilizan ellos para jugar en la Playstation…. Además a pesar de poder regularse en altura y profundidad la columna de la dirección sigue tapando la parte inferior del cuadro de relojes. Entonces deberemos subir la banqueta del asiento para no perder de vista la información mostrada en ellos, lo que trae como consecuencia que no nos sintamos tan integrados en el vehículo como nos gustaría (por la posición sobreelevada).

Quizá para las tallas más grandes esto no sea un problema, pero para aquellos que midan menos de 1,80 metros no les resultará cómodo. En cuanto a la información mostrada en este cuadro de relojes nada que objetar, con unas grafías claras y precisas, ayudadas por una pantalla multifunción dispuesta entre el velocímetro y el cuentarrevoluciones que nos facilitará toda la información sobre kilómetros totales y parciales, consumos, velocidades medias, etc.

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Como siempre sucede en estos casos el habitáculo está pensado más para cuatro ocupantes que para cinco, ya que la persona que se siente en la plaza central trasera tendrá que soportar un asiento de menores dimensiones y con unas formas menos acogedoras, aunque podrá realizar viajes siempre que estos no se alarguen en demasía en la distancia o en el tiempo.

Tampoco podemos pasar por alto la llamativa pantalla situada en el centro del salpicadero, de serie en el acabado probado, que sirve para controlar de forma táctil la radio y los elementos multimedia, con lo cual descarga de mandos la consola central logrando un diseño más limpio de esta. Puede añadirse opcionalmente (no era nuestro caso) un completo navegador por no más de 400 € e incluso un reproductor de CD/MP3 en la guantera. También se ha pensado en la conectividad y el propietario podrá suscribirse de forma anual a las Peugeot Connect APPS, un sistema de 10 aplicaciones (parecidas a las de un móvil de última generación) con las que obtener información de gasolineras, puntos de interés, etc.

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Los acabados nos han sorprendido gratamente, estando en muchos aspectos al nivel de vehículos de un segmento superior fabricados en Alemania. Muchos de los plásticos son blandos y tienen un tacto agradable, con buenos ajustes. Aunque hay elementos que desmerecen un tanto esta percepción como las piñas de mandos de luces, limpiaparabrisas y regulador de velocidad, situadas detrás del volante, idénticas a las de otros modelos del Grupo PSA, como las que pudimos ver en nuestra reciente prueba del Citroën C-Elysée.

Equipamiento

La gama del Peugeot 208 se estructura sobre carrocerías de 3 y 5 puertas, con 4 niveles de acabado, que van desde el más básico Access hasta el más alto Allure, pasando por los intermedios Active y Urban Soul, además de la posibilidad de montar 2 motorizaciones de gasolina (1.2 VTi de 82 CV y 1.6 VTi de 120 CV) y otras 2 diésel (1.6 e-HDi de 92 CV y 1.6 e-HDi de 115 CV).

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Acabado Access:

  • Elevalunas delanteros eléctricos
  • Regulador / Limitador de velocidad
  • Rueda de acero de 15″ con tapacubos

Acabado Active:

  • Elevalunas delanteros eléctricos (secuencial el del conductor)
  • Pantalla táctil
  • Retrovisores exteriores eléctricos y térmicos con sensor de temperatura
  • Rueda de acero de 15″ con tapacubos
  • Aire acondicionado

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Acabado Urban Soul:

  • Elevalunas delanteros eléctricos (secuencial el del conductor)
  • Faros Antiniebla
  • Navegación
  • Retrovisores exteriores cromados eléctricos, térmicos, abatibles eléctricamente
  • Rueda de acero de 15″ con tapacubos
  • Volante de cuero
  • Aire acondicionado

Acabado Allure:

  • Elevalunas delanteros eléctricos (secuencial el del conductor)
  • Faros elipsoidales especiales con faros diurnos LED
  • Faros Antiniebla
  • Pack Visibilidad – Encendido automático de las luces + Limpiaparabrisas automático + retrovisor interior electrocromico
  • Climatizador automático bi-zona

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La unidad probada en esta ocasión ha sido un Peugeot 208 1.6 e-HDI con una potencia de 115 CV, 5 puertas, y con nivel de equipamiento Allure. Adicionalmente sobre el equipamiento standard montaba las siguientes opciones:

  • Pack Urbano: Detector de obstáculo trasero y Retrovisores abatibles eléctricamente – 280 €
  • Pack Cielo: Techo Cielo + Cristales traseros sobretintados – 400 €
  • Llantas de aluminio Oxygène de 17″ Tecnical Grey – 500 €

Se puede adquirir un Peugeot 208 5 puertas a partir de 11.460 €. Si se desea que esté equipado con esta interesante motorización diésel, entonces tendremos que irnos hasta el acabado Allure (el único para este propulsor), con lo cual tendremos que desembolsar al menos 17.100 €

El precio final de la versión probada, con todo el equipamiento adicional antes indicado ascendía hasta los 18.570 €.

Maletero

El maletero tiene una capacidad máxima de 311 litros, ligeramente por debajo del líder de la categoría, el SEAT Ibiza, pero al mismo nivel que otros modelos de la competencia como el Opel Corsa o el Volkswagen Polo. Este volumen se muestra suficiente para el uso normal al que se destina un modelo de estas características y eso teniendo en cuenta el hecho de que dispone de rueda de repuesto de las mismas dimensiones que el resto, una situación cada vez menos frecuente y que le hace sumar muchos puntos en este apartado. Sus formas son bastante regulares con lo cual es posible aprovechar hasta el último milímetro del espacio de almacenaje disponible, aunque el hueco que deja el portón trasero y un borde de carga algo más alto de lo deseable no facilitan mucho la labor a la hora de introducir o sacar objetos.

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Solamente en el caso de que necesitemos transportar bultos de mayores dimensiones podríamos abatir los asientos traseros, en porciones asimétricas (60/40) hasta alcanzar un cubicaje total de 1.152 litros, sin embargo la superficie de carga no es totalmente plana y siempre que estemos dispuestos a renunciar, eso sí, a las plazas traseras.

Motor

El propulsor es el conocido cuatro cilindros de la firma francesa, que es en gran medida el responsable de la excelente respuesta de este modelo a todo tipo de solicitaciones. Está dotado de los últimos avances tecnológicos, con elementos tales como inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que supone que con una cilindrada de tan solo 1.560 cm3 es capaz de ofrecer una potencia máxima de 115 CV a 3.600 rpm y un par motor de 270 Nm a 1.750 rpm (285 Nm con overboost en 3ª, 4ª, 5ª y 6ª velocidad).

Debido a su buen rendimiento consigue que este Peugeot 208 alcance una velocidad máxima de 190 km/h o acelere de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos, gracias en parte a su ligereza (1.150 kg). También es capaz de lograr un excelente registro de 31,4 segundos para recorrer un kilómetro partiendo desde parado. Las emisiones de CO2 se quedan en unos excelentes 99 g/Km.

Peugeot_208_eHDI_34Pero el propulsor no solo mueve con inusitada capacidad a este modelo, sino que lo hace con un gasto de combustible realmente irrisorio. Como no podía ser de otra forma las cifras oficiales son excesivamente optimistas, con un consumo urbano de 4,6 l/100 km; 3,4l/100 km en el extraurbano y de tan solo 3,8 l/100 km en el ponderado. En nuestras mediciones en condiciones reales de tráfico y tras más de 1.200 km de prueba obtuvimos un consumo medio de 5,0 l/100 km, con una velocidad media de 64 km/h, por lo que la autonomía se podría extender, gracias a un depósito de 50 litros, hasta los 1.000 km.

Comportamiento

Iniciamos nuestro recorrido de pruebas habitual desde el parking de prensa de la sede madrileña de la firma del león y por la hora que era ya sabíamos que nos íbamos a encontrar con el inevitable atasco diario de todos aquellos que finalizaban su jornada laboral y emprendían el camino de regreso hacia sus domicilios. Así que tras proceder a regular convenientemente el asiento, volante y espejos (cosa que se realiza fácilmente y en escasos segundos) nos enfrentamos al suplicio diario de miles de trabajadores, pero sentados en la última y renovada apuesta de Peugeot dentro del segmento B (utilitarios).

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Aunque las formas del volante, por su reducido tamaño y por estar ligeramente achatado en su parte inferior, no nos convencen mucho es cierto que tardamos poco en acostumbrarnos a su posición y manejo. El pequeño modelo francés se desenvuelve a la perfección en el concurrido tráfico urbano, sus reducidas dimensiones nos facilitan el meternos en cualquier hueco y su suave dirección hace que las maniobras sean cuestión de coser y cantar, además la visibilidad es realmente buena, lo que nos permite anticipar las maniobras cuando es necesario. El motor acompaña a la perfección con suficiente par y capacidad de respuesta desde bajas revoluciones, aunque en ocasiones haya que recurrir en demasía al cambio para procurar rápidas aceleraciones, en parte debido a los alargados desarrollos (en busca de reducir el consumo). Pero lo que nos ha maravillado en este entorno es su excelente Sistema Stop&Start, de rapidísima y suave actuación, quizá de los mejores que hemos probado (sobre todo en este segmento).

La caravana va avanzando poco a poco pero la espera se nos hace más soportable mientras aprovechamos a jugar un rato con la pantalla multimedia de 7 pulgadas situada en la parte superior de la consola central. Desde ella podemos gobernar tanto el equipo de sonido como, por ejemplo, el teléfono mediante la conexión Bluetooth o el navegador (del que en esta ocasión no disponía la versión probada). Una auténtica delicia.

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Cuando tras no poco rato por fin conseguimos zafarnos del atasco, continuamos nuestro recorrido por diversas rondas de circunvalación y autovías más despejadas de vehículos que nos llevarán a nuestro destino en el día de hoy. El tráfico a estas horas es escaso y podemos subir el ritmo hasta alcanzar los 120 km/h legales sin apenas esfuerzo. La regulación de velocidad desde el mando situado detrás del volante es muy sencilla de realizar y mantiene los cruceros deseados fácilmente. Además en estas circunstancias llegamos a ver consumos algo por debajo de los 5 litros/100 km. Unas excelentes cifras.

Al día siguiente tendría que enfrentarse a un viaje de más entidad hacia tierras cántabras casi a plena carga, con cuatro adultos y el equipaje correspondiente para pasar un fin de semana.

No tuvimos problemas de espacio en la zona delantera pero es que, a pesar de lo que pudiera parecer por sus dimensiones externas, los ocupantes de las plazas traseras también viajaban lo suficientemente cómodos, incluso en lo que respecta a la cota de altura. Evidentemente no se trata de una berlina, pero no hay las estrecheces que si observamos (y sufrimos) en otros vehículos del mismo segmento. Además, gracias a las 5 puertas, la maniobra de subirse o bajarse del vehículo resulta sumamente sencilla. Tampoco es un familiar, pero el maletero tenía suficiente capacidad para el equipaje. Otro cantar sería si nos fuésemos de vacaciones de verano con él, teniendo que recurrir con toda seguridad a elementos de la industria auxiliar para transportar toda la impedimenta.

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A nivel dinámico, ante nuestra sorpresa, hemos de reconocer que pareció no enterarse del cambio de situación. En autopista no percibimos mayores dificultades para aguantar el ritmo del resto del tráfico, incluso cuando nos enfrentábamos a fuertes repechos, bastaba entonces con bajar una marcha para mantener el ritmo. Eso sí, en llano y a una velocidad mantenida la rumorosidad percibida provenía no tanto de la mecánica o del viento como de los neumáticos que, debido a su anchura y al escaso perfil, no contribuían a filtrar convenientemente las irregularidades de nuestra cada día más descuidada red de carreteras. Las suspensiones en cambio sí realizan un magnífico trabajo, absorben bien los baches contribuyendo a mantener el coche en la trayectoria sin aparente esfuerzo, pero a la vez evitando excesivas oscilaciones de la carrocería, incluso en curvas de alta velocidad, transmitiendo una buena sensación de seguridad.

Antes de llegar a nuestro destino tomamos un desvío y realizamos un bello recorrido por la costa, por carreteras serpenteantes en las que su agilidad resultaba un arma definitiva, por lo que pudimos llevar a cabo una conducción más alegre. En este entorno los 115 CV que entrega su excelente propulsor pueden no parecer muchos, pero ofrecen un gran rendimiento para mover con soltura este Peugeot 208.

Al igual que comentamos un poco más arriba permite buenas aceleraciones, solo basta hacer uso del cambio, con el típico tacto de los modelos de la marca, es decir, algo menos preciso de lo que nos gustaría, ya que se hace necesario marcar bien los movimientos para realizar una correcta inserción. Las suspensiones muestran aquí su excelente calidad y tarado, reteniendo el vehículo en los bruscos cambios de apoyo, pero no resultando dura o brusca. El tren anterior entra en los virajes con facilidad y el trasero sigue su estela, sólo si apuramos mucho entonces el morro tiende a seguir recto, pero es cuando la electrónica hace acto de presencia para salvarnos de una situación comprometida…

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Si hemos de echar mano a los frenos estos realizan su trabajo de manera correcta, aunque sin excesiva contundencia (no nos encontramos subidos en el 208 GTI), pero se muestran suficientes tanto en poder de detención como en resistencia al calentamiento, está claro que la escasa tara de este modelo tiene mucho que ver en ello.

Veredicto de Coches.com

Como decíamos al principio de esta prueba el Peugeot 208 ha nacido con vocación de convertirse en un auténtico superventas. Los mimbres son buenos y en algunos aspectos excelentes (motor, consumos, suspensiones, calidad de acabados), mientras que en otros (los menos) debe mejorar para alcanzar la excelencia. De todas formas parece que el público, a pesar de la complicadísima situación económica, está respaldando este excelente producto de tal forma que en lo que llevamos de año (cifras comprendidas entre enero y septiembre de 2013) se han vendido ya 13.148 unidades del modelo francés.

Aunque, como siempre, la decisión de compra depende únicamente de ti, en Coches.com podemos ayudarte a encontrar el mejor precio del Peugeot 208 1.6 e-HDI al igual que a lograr el mejor seguro.

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