29 de enero de 1886, un alemán de nombre Karl Benz obtiene el documento que certifica a su patente con el número 37435.
¿Su invento? El primer vehículo con motor de combustión interna de la historia.

Toda una revolución que marcaría un antes y un después en el mundo del motor y el transporte. El Benz Patent-Motorwagen, contaba con un motor monocilíndrico de 954cc que resultaba en una potencia total de 0,7 CV.

Es más, se considera a la mujer del señor Benz, Bertha Benz, la primera conductora de la historia. Así como la primera en realizar un viaje y repostar.

Hoy en día, todavía se encuentra en exhibición alguno de los 25 modelos fabricados. Y dada las comodidades a las que nos hemos acostumbrado hoy en día a la hora de hacer algo tan simple como arrancar nuestro coche, cabe señalar lo complicado que era hacer esto mismo con el coche de Benz.

Todo un procedimiento de paciencia y maña con el objetivo de accionar mediante energía cinética el motor del coche. Y sin embargo, de aquel invento disruptivo es posible explicar todas las innovaciones que estamos experimentando en el mundo de los coches.

No obstante, después de ver lo complicado que es poner en marcha este coche, no se nos ocurre otra cosa que salir a dar un abrazo a nuestro automóvil y pedirle perdón por todas las veces que le hemos echado en cara su dificultad para arrancar. ¡Perdón!

Fuente: Jalopnik

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