Tras comprar un Skoda Octavia de primera generación con 700.000 kilómetros en el odómetro, y ver el buen resultado que dio, los chicos de Car Throttle, Alex Kersten y Ethan Smale, vuelven a la carga con una locura similar. Concretamente, acaban de adquirir, por solo 200 libras esterlinas (unos 240 euros), un Audi A4 1.9 TDI de sexta generación (B6) con la nada desdeñable cifra de 870.000 km a sus espaldas.

Por ese tipo de dinero, no se puede pedir mucho coche, aparte de que sea capaz de avanzar y retroceder. Pero el A4 que encontraron es, de alguna manera, sorprendentemente buena. No es casualidad que muchas personas confíen en la fiabilidad de estos modelos más antiguos. Este ejemplar data de 2001 y ha recorrido casi un millón de kilómetros, lo que equivale a ir a la Luna y casi regresar, o lo que es lo mismo, dar 22 vueltas al globo terráqueo por el ecuador.

Si lo más esperable es pensar que su estado deja un poco que desear, que apenas funciona, que está lleno de óxido, moho y fluidos corporales, tal vez es porque es lo normal en estos casos. Sin embargo, cuando el equipo de Car Throttle llegó al concesionario, ese A4 1.9 TDI plateado estaba en buena forma. En el exterior hay una pequeña abolladura en el panel del cuarto trasero izquierdo, y en el interior hay algunas manchas y un termostato que no opera adecuadamente.

Sin embargo, estamos más interesados ​​en cómo se mantuvieron las partes menos visibles, el decir, el tren motriz y el chasis. Los frenos están en relativa buena forma, aunque las pastillas y los discos, obviamente, han sido cambiados varias veces. Los amortiguadores traseros necesitan ser reemplazados y hay un poco de óxido en los bajos. Hay que decir a su favor que, a pesar del húmedo clima inglés, el escape es el original y el metal no está tan corroído como cabría esperar.

En cuanto al motor, la válvula EGR está llena de carbonilla y presenta algunas fugas, pero tanto el turbo, como el bloque o la caja de cambios, son los originales. Por otro lado, algunos detalles requieren de cierta atención. Véanse los silentblocks con holguras, un error en dos de los sensores delanteros que activan el airbag en caso de accidente y un radiador ligeramente doblado que, seguramente, haya sido motivado por algún leve besito frontal con otro vehículo. Ah, y tampoco funciona el aire acondicionado.

El presupuesto de reparación del coche es de poco más de 1.500 libras (unos 1.800 euros), casi seis veces más que el valor del coche. Y aunque no sea perfecto, seguiría siendo completamente funcional durante muchos más kilómetros si se mantiene adecuadamente. De hecho, es un requisito indispensable para que un vehículo dure tantos años y casi un millón de kilómetros sin averías reseñables. No todo es mérito del incombustible bloque 1.9 TDI bomba-inyector.

Para ser justos, este Audi A4 petrolero ha sido mantenido en un concesionario por especialistas independientes durante toda su vida, a intervalos de seis meses en sus últimos años. Si nos percatamos en su calzado, veremos un juego de neumáticos Michelin y cubretuercas en todas sus llantas. Aunque parezca una tontería, eso significa que el coche ha sido cuidadosamente mimado antes de encontrar un nuevo hogar. Veremos qué sorpresa les depara a Kersten y Smale.

Fuente: Car Throttle

Vía: YouTube

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