El 25 de octubre de 1910 podría haberse disputado otra de las comunes carreras que se batían en el circuito de Sheepshead Bay en Nueva York. La excepción, claro está, es que esta carrera de “normal” no tenía casi nada. Aquel día competían unos tales Jack Johnson y Barney Oldfield.

La segregación racial en Estados Unidos estaba prácticamente amparada por las instituciones. El boxeador afroamericano Jack Johnson, se proclamó por entonces el primer negro campeón del mundo en los pesos pesados. Y lo que podría haber sido un paso más hacia la integración, se convirtió en un tremendo martirio. El entonces campeón James J Jeffries, se retiró en 1908 del boxeo porque no quería enfrentarse a un hombre negro por el título. Dos años después volvió para aceptar el combate. Perdió.

Su derrota, o mejor dicho la victoria de un boxeador negro, dieron lugar a altercados que acabaron con la vida de 26 personas. Ante esta situación, Jack, no tuvo otra alternativa que abandonar su carrera como púgil.

Fue entonces, cuando decidió probar suerte con el automovilismo. En octubre de 1910, retó a Barney Oldfield, un piloto que por aquel tiempo justamente ya había batido todos los records de velocidad a mandos de su Blitzen Benz. Oldfield además era íntimo amigo del citado boxeador James J Jeffries. En esta ocasión, Oldfield aceptó la invitación de inmediato.

Entre ambos, decidieron apostar cada uno 5.000 dólares como premio. No sólo eso, sino que además invitaron a un equipo de producción desde Hollywood para que grabasen la carrera.

Barney Oldfield en coche
Barney Oldfield
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Lo que los dos pilotos no contemplaron, fue que la carrera estaba a punto de suprimirse por problemas en la tramitación. Siendo más precisos por la postura racista de la cúpula de la Asociación Americana del Automóvil. No estaban por la labor de permitir que Johnson obtuviese una licencia para competir. El chantaje también llegó hasta el propio Oldfield, al que amenazaron con retirar su licencia si estaba dispuesto a competir con Johnson.

Como el dinero siempre tiene la última palabra, finalmente se decidió que ante el dinero que movían las apuestas, la carrera debía celebrarse. La lluvia fue culpable de que el encuentro tuviese que retrasarse durante varias ocasiones. Pero aquel 25 de octubre, el cielo no podría haber estado más despejado.

Aquel día, 25.000 personas se reunieron en el autódromo mientras las cámaras grababan todo lujo de detalles a un nivel cinematográfico. La carrera estaba a punto de empezar. Se baja la bandera, y Oldfield sale disparado en su Knox. A la segunda vuelta, Johnson recorta distancia, pero ya era demasiado tarde. Oldfield se había proclamado campeón.

Johnson, caído en la desgracia, tuvo que lidiar con el racismo hasta su muerte. Envidiado por haber conseguido el éxito en su propia piel, llegó a entrar en prisión por violar la “Mann Act”. Una carta magna, que impedía a los negros salir con mujeres blancas y cometer actos impuros. Por aquel entonces, Johnson ya había tenido varios ligues con mujeres blancas. A la edad de los 68 años, Johnson sufrió un fatal accidente de coche que acabó con su vida.

Aquí encontrarás un fragmento de la retransmisión de la carrera:

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