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Ultimate Fun-to-Drive SUV in Extreme Agility Test: Ford Puma ST
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Luis Blázquez

El Ford Puma ST RC se enfrenta a su equivalente… 10 veces más grande

Elogiado por todos aquellos que lo han podido echarle el guante, el Ford Puma ST ha sido presentado nuevamente por la propia firma del óvalo azul. Sabemos que es un coche pequeño y ágil, características que también podrían decirse de un de radio control. Y, por lo visto, las semejanzas entre uno y otro son tan grandes que la compañía decidió hacer una carrera de David contra Goliath: Ford Puma ST vs. Ford Puma ST RC.

El pequeño vehículo de radio control ha sido desarrollado por una compañía británica de nombre Designworks. El que es el primero de nuestros protagonistas es una réplica a escala 1:10 del Puma ST a tamaño 1:1 y, al igual que este, es tracción delantera. Utiliza una caja de cambios de una sola velocidad acoplada a un motor eléctrico de 402 W (0,5 CV) y tiene una velocidad punta de 80 km/h, una cifra que puede lograr en apenas 3 segundos tras acelerar a fondo.

Gran colaboración para conseguir esa aceleración es el peso de la máquina, ya que todas y cada una de las cotas ha sido reducida en una décima parte. Con una masa de 1,3 kilos, el Ford Puma ST RC presenta una relación potencia/peso de 0,38 CV/kg, mientras que el Puma ST que puedes comprar en la calle se queda en 0,15 CV/kg, o lo que es lo mismo, como si el SUV real tuviese 516 CV… y encima eléctricos, con lo que la entrega de par es instantánea.

El Puma ST en el que iríamos al circuito cuenta por su parte con un propulsor de gasolina de tres cilindros y 1.5 litros turboalimentado (EcoBoost). Con 200 CV y 320 Nm, asociado a una caja de cambios manual de seis relaciones –la única disponible– es capaz de hacer el sprint de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 220 km/h. Se trata de la misma unidad motriz del Fiesta ST, modelo con el que comparte plataforma aunque no prestaciones; al ser más ligero y aerodinámico que el Puma, es más rápido.

El enfrentamiento tuvo lugar en el famoso circuito británico de Brands Hatch, que mide solo 1,9 kilómetros de longitud y consta de seis curvas. Pero, un segundo: un vehículo 10 veces más pequeño compitiendo contra uno de tamaño real no puede ser una combinación justa. ¿Entonces? El Puma RC se colocó en la pista de karts adyacente que replica el circuito a gran escala. También tiene, aproximadamente, 10 veces menos de asfaltado (220 metros), por lo que es lo más parecido a una escala de diez que uno podría encontrar.

Sin embargo, ya hemos visto que el rendimiento puro del coche RC no es 10 veces peor que el del Puma ST. Con cada vuelta a la pista más pequeña necesitando cerca de 20 segundos, el crossover de gasolina tardó alrededor de un minuto completo para completar su vuelta. Para igualar este aspecto, decidieron hacer que el Puma a control remoto completara tres vueltas a la del Puma ST. Con eso resuelto, solo quedaba la cuestión de quién conduciría a cada uno de los dos Puma que competirían en la lucha por la medalla de oro.

Para el Puma ST, Louise Cook dio un paso al frente: una joven pero experimentada piloto de rallies británica, ganadora de la Production Car Cup para vehículos de tracción delantera de la FIA, así como el título del Campeonato Británico de Rallies Femenino. Compitiendo contra ella estará Lee Martin, un corredor profesional de coches de control remoto con seis títulos de campeonatos europeos y 13 británicos a su nombre. Por lo tanto, todo esto podría ir en cualquier dirección.

Y muy probablemente podría, pero dado que no estamos lidiando con una competición real organizada por una estructura independiente sin ánimo de lucro, esto solo puede terminar de una manera. Sí, lo has adivinado, el Puma ST gana por los pelos (1: 01,65 vs. 1: 02,08). ¿Y sabes por qué? Porque Ford no gana dinero vendiendo coches de RC, pero sí con los reales, y perder ante un juguete –muy caro y muy rápido– se vería bastante mal. Eso sí, el vídeo no desmerece.

“Fue una gran oportunidad para ver cómo un coche RC se enfrentaba a uno real. El modelo se hizo para que se pareciera lo más posible al coche real: tenía tracción delantera, un chasis de todoterreno y, como el de verdad, se conducía muy bien. La carrera fue muy divertida. Quizá la próxima vez Louise y yo podamos cambiar de coche”, dijo Martin.

“Tener la oportunidad de conducir el Puma ST por primera vez –y no digamos ya en Brands Hatch– fue fantástico. No me sentí como si estuviera dentro de un SUV, se conducía como un deportivo. Estoy acostumbrada a experimentar lo capaces que son los Ford en rallies, pero el Puma ST demostró que también rinde en circuito”, añadió Cook.

Fuente: Ford

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