El McLaren F1 es uno de esos modelos que no caerá en el olvido, pues fue uno de los superdeportivos más destacados de la década de los 90. Este ejemplar de la marca de Woking vio la luz en 1992 y estrenaba un diseño de Gordon Murray y una técnica que lo convirtieron en uno de los más prestacionales del momento. Tanto es así, que se convirtió en el coche de producción más rápido y en su 25 aniversario McLaren muestra un exclusivo vídeo que relata la historia.

Corría el año 1998 (último en el que se produjo el McLaren F1) y los británicos querían demostrar al mundo lo rápido que podía ser su superdeportivo. Para ello llamaron al piloto Andy Wallace, ganador de las 24 Horas de Le Mans, que ya había conducido la versión de competición F1 GTR en 1995. Wallace sabía que con el coche de calle y únicamente buscando la velocidad máxima sería muy diferente, pero aceptó y se desplazaron al circuito de Ehra-Lessien en Alemania.

La pista de pruebas que pertenece al Grupo Volkswagen era el lugar idóneo para lograr batir un nuevo récord. De esta forma Wallace se puso en el asiento central del F1 y comenzó a coger velocidad desde el enorme giro peraltado. Sale de la curva a unos 240 km/h, pisa el pedal a fondo y en un periquete está por encima de los 300 km/h. En la enorme recta apreciamos el efecto túnel que supone alcanzar los 388 km/h en la primera pasada.

“More revs”, es lo primero que le dicen al llegar, proponiendo que apurase las revoluciones para alcanzar más velocidad. En la segunda pasada hace caso a las indicaciones y el McLaren F1 se pone a 391 km/h, pareciendo que ya no puede pasar de ahí. Wallace acaba diciendo que es el mejor vehículo que se haya fabricado nunca. No andaba muy desencaminado, pues el récord de velocidad superó con creces al resto de superdeportivos de la época y se mantuvo unos cuantos años.

Fuente – McLaren

Vía – The Drive

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