Vale, no nos juzgues de antes de leernos, son dos modelos incomparables. El Lexus LFA es probablemente el superdeportivo más carismático que nos ha dado la marca japonesa. Salió en 2010 de forma muy limitada, con apenas 500 unidades fabricadas y con algunas virtudes a las que no nos tenía acostumbrados Lexus. El sucesor espiritual es el Lexus LC 500, un modelo actual que tiene un diseño muy atractivo pero que no sigue la filosofía radical del anterior.

El LFA fue uno de los coches japoneses más caros de serie (alrededor de 380.000 euros) y montaba un motor V10 de 4.8 litros que desarrollaba 560 CV y que subía de revoluciones dejando un sonido agudo que todavía sigue grabado en el cerebro de muchos. Por su parte, el LC 500 es más un ‘gran turismo’, que no se queda tan atrás gracias a un motor V8 de 5.0 litros que desarrolla 467 CV en esta versión de gasolina (otro cantar es el híbrido enchufable LC 500h).

Aunque solo tengan puntos en común lejanos como su carrocería coupé o un diseño fuera de lo común, la gente de CarWow ha considerado que sería interesante enfrentarlos a una carrera de aceleración. Ambos comienzan con el cuarto de milla desde parado, con una clara ventaja del Lexus LFA que se impone con un tiempo de 12,5 segundos frente a los 13,9 segundos del LC 500 y dejando su rugido como estela para su rival.

Posteriormente se hace una carrera lanzada desde 80 km/h. En este caso, la ventaja del LFA no es tan clara, pero también comienza a ganar metros y dejando atrás a su sucesor espiritual. Para terminar con esta peculiar comparativa en línea recta, ambos modelos se enfrentan a una frenada de emergencia. El Lexus LFA se proclama vencedor absoluto también deteniéndose unos pocos metros antes que el LC 500 gracias a un peso notablemente inferior.

Fuente: CarWow

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