En 1962, el piloto Hermann Lang regresó al mítico circuito de Nürburgring para conducir de nuevo su coche de carreras, un Mercedes W125, para una película promocional de Shell. Es un coche de 1937, con un motor de ocho cilindros en línea que cubica 5.660 cc y rinde 646 CV a 5.800 revoluciones por minuto. El W125 fue el coche de carreras más potente jamás construido… ¡hasta finales de los 70! En el vídeo, el piloto Graham Hill narra las curvas que él tanto conoce:

El Mercedes W125 empezó a fraguarse en 1936 como respuesta al dominio en los circuitos de los Auto Union Tipo C y por los Alfa Romeo 8C/35. Harta de fracasos, la marca se retiró de la competición y empezó a desarrollar un supercoche para  la temporada siguiente de 1937

La única limitación en la normativa era el peso máximo en vacío: no podía superar los 750 kg. Por eso tenía potencias de más de 600 CV, que incluso la Fórmula 1 no alcanzó hasta mediados de los años 80 con la llegada de los motores turbo. Con su motor de ocho cilindros en línea y 646 CV, el W125 ganó cuatro de las cinco carreras de aquella temporada. Incluso tuvo una versión especial para el circuito AVUS (con el chasis más largo y una carrocería más aerodinámica) con la que alcanzaba 380 km/h)

La temporada siguiente, en 1938 comenzaron las limitaciones de cubicaje en competuición (3.000 cc comprimidos o 4.500 cc atmosféricos). Pero Mercedes no quiso aparcar al fantástico W125, así que preparó una unidad especial, el W125 Rekordwagen, con un motor V12 de 5,6 litros sobrealimentado con dos compresores que rendía 736 CV y una carrocería más aerodinámica. Con este bólido Rudolf Caracciola logro el 28 de febrero de 1938 el récord mundial de velocidad en carretera: 432,7 km/h. ¡Que sigue vigente al día de hoy! Este es el único vídeo que existe de su hazaña, (en alemán y en el que verás un montón de soldados nazis de la época):

Se trata de un coche tan especial que incluso Andy Warhol le dedicó una de su famosa serie de láminas Cars. Se fabricaron nueve chasis y una unidad, totalmente restaurada y que todavía funciona, luce en el museo Mercedes-Benz y de vez en cuando viaja a festivales de clásicos recordando tiempos pasados.

Fuentes: Mercedes, Youtube

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