Si hay un vehículo mítico en la marca francesa del rombo ese es el Renault 5 (también conocido como R5). El pequeño utilitario de los 70 era un vehículo relativamente asequible y que rápidamente se convirtió en un éxito en ventas. Para nuestro país tuvo un valor añadido, pues fue producido entre 1972 y 1984 en las fábricas de la marca en Valladolid y Palencia (Supercinco). Todavía hoy sigue levantando pasiones, sobre todo el deportivo Renault 5 Turbo.

Esta versión llegó en 1980 con un aspecto más radical y un esquema muy diferente. Montaba el motor en posición central y entregaba la potencia a las ruedas traseras. Utilizaba un pequeño bloque de cuatro cilindros y 1.4 litros, pero conseguía hasta 160 CV de potencia gracias a la instalación de un turbo Garrett. Un par de años más tarde llegaba al mercado el Renault 5 Turbo II, con algunos cambios estéticos y una suspensión completamente nueva.

Este ejemplar nació para lograr la homologación para el Grupo B, la categoría que todavía es recordada a día de hoy. El que llegó a ese escalón fue el Renault 5 Maxi Turbo, inolvidable con Jean Ragnotti al volante. La unidad que protagoniza el vídeo de hoy es un Turbo II de 1983, producido justo en la época del cambio. Aunque se achaca que esta generación fuera más lenta que la anterior debido a su carrocería de acero, lo cierto es que no nos importaría disfrutarlo aunque fuera unos minutos.

Eso mismo se muestra en el vídeo, una espectacular carretera de montaña y el pequeño vehículo de tracción trasera haciendo de las suyas. Se trata de una réplica del Maxi Turbo y de ahí su extraordinario diseño, aunque éste sí que puede rodar en carretera abierta. Su sonido es inconfundible y ese interior espartano invita a conducir. Tras ver estas imágenes nos entra añoranza y nos lleva a cuestionarnos si los coches han avanzado o retrocedido en términos de conducción pura.

Fuente: Petrolicious

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