En época estival, las carreteras de nuestro país suelen llenarse en algunos periodos puntuales como las ‘operaciones salida’ correspondientes a las vacaciones. La afluencia de tráfico es tal, que la DGT ha preparado un dispositivo especial de verano para mejorar la seguridad. Pero eso no es suficiente para evitar los fatídicos atascos que desquician a muchos conductores. Ahora Ford cree tener una solución para este problema.

En este caso hay que analizar los atascos fantasmas (sin contar aquellos causados por accidentes, averías u otras causas), que son los que surgen por factores meramente humanos. Algunos fallos en la conducción como los frenazos innecesarios, incorporaciones sin señalizar, distracciones o malos hábitos son los que pueden causar pequeñas retenciones. Y cuando la carretera está atestada de coches, esa pequeña retención puede convertirse en un gran atasco.

Ford, junto a la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos), ha querido probar que el uso de sus tecnologías puede reducir significativamente la formación de atascos. El protagonista es el control de crucero adaptativo, un sistema muy popular que será obligatorio a partir de 2021 y que es capaz de mantener la velocidad a la vez que se adapta al ritmo del vehículo que hay delante. Que el coche pueda guardar la distancia de seguridad, además de acelerar y frenar por sí solo, es algo de gran utilidad.

Eso ha quedado demostrado en la prueba realizada por la marca del óvalo, en la que se invitó a 36 conductores a simular una situación de tráfico normal primera con la tecnología activa y después sin ella. Se descubrió que con el control de crucero adaptativo se reduce el impacto de las frenadas, haciendo que el flujo del tráfico fuera mejor. La prueba está en el vídeo anterior y desde la marca creen que podía prevenir o mitigar el 5 % de accidentes en autopistas, ahorrar 3 millones de horas al año en atascos y un 3 % en el consumo de combustible.

Fuente: Ford

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