Cuando un piloto se pone en manos de un equipo de profesionales para probar un nuevo modelo de coche, sólo espera que todo funcione correctamente. Si el prototipo en cuestión alcanza 325 km/h, todavía debería hacerse más hincapié en el apartado de la seguridad.

Es posible que el mecánico que montó el interior del coche esté en estos momentos despedido. Lo que por fortuna se quedó en un susto pudo ser un grave accidente. ¿Cuál fuye el fallo? Quizás el menos probable de todos…

Vía: Petardacos

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