Viajar con niños es una de las cuestiones más complejas que nos podamos encontrar. La seguridad ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años y se ha pasado de no tener cinturones a tener un sistema de retención infantil (SRI) adecuado en función del peso del niño. Aunque uno de los grupos de mayor riesgo es el de los bebés recién nacidos, que son los más vulnerables y los que necesitan mayor atención a la hora de montarlos en un coche.

La normativa está cambiando, actualmente las sillitas infantiles se organizaban en cinco grupos (0, 0+, 1, 2 y 3) según el peso y edad, tal y como establecía la normativa europea ECE R44/04. Pero parece que la nueva normativa R129 i-Size, cambiarán algunos aspectos. El fabricante de los sistemas de retención tendrá que establecer el rango de estatura a partir de 2018 y algunas pruebas se endurecerán para mejorar la seguridad de los pequeños.

Pero volvamos a la cuestión inicial. En la actualidad, un bebé recién nacido estaría incluido en el Grupo 0 (hasta los 12 meses) y la normativa indica que se pueden transportar en un capazo, cuco o cuna. Aquí el bebé va tumbado y agarrado mediante dos bandas de sujección. El sistema va fijado en el asiento posterior en posición horizontal y transversal a la marcha a través de los anclajes Isofix de los cinturones de seguridad.

Pero este sistema no parece que sea el más seguro, de hecho no está permitido en algunos países de la Unión Europea. La nueva normativa i-Size, que entrará en vigor el próximo año, se centra en que los bebés de hasta 15 meses tienen que viajar siempre en el sentido contrario a la marcha y en los asientos traseros. Eso tiene una explicación muy simple y es que reduce el riesgo de lesiones en un 75%.

Para ello hay que recurrir a una sillita de bebé tipo ‘maxi-cosi’ (indicada actualmente para el Grupo 0+ hasta los 18 meses), que irá en la segunda fila de asientos. También se podría colocar en el asiento del copiloto si se desactiva el airbag. En ella el bebé va reclinado, en el sentido contrario a la marcha y bien sujeto por un arnés de tres o cinco puntos ajustable. La silla también va fijada a los anclajes Isofix y no debe quedar demasiado inclinada.

Para las futuros padres y madres lo más recomendable es que vayan informándose sobre sistemas de retención infantil. Para la llegada del bebé ya debería estar todo listo, habiendo conseguido una sillita adecuada y probado su instalación en el coche. Una práctica nada recomendable que pone en peligro la seguridad del recién nacido es llevarlo en brazos en el coche, no es una opción válida ni para el primer viaje del hospital a casa.

Fuente – Auto10 / Circula Seguro

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