Desde luego, fumar es malo. Y te lo dice un fumador (que algún día dejará este mal hábito, dejo aquí la promesa por escrito). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren debido al tabaco 7 millones de personas. La mayoría consumidores (más de seis millones), pero también en torno a 890.000 no fumadores, por su exposición al humo.

Hoy 31 de mayo es el Día Mundial sin tabaco. Además de todos los males para la salud (que la OMS indica en el enlace anterior), este vicio también es muy perjudicial al volante. Norauto, la cadena de tiendas de mantenimiento y accesorios para el automóvil, nos recuerda además siete motivos para no fumar mientras se conduce:

Pueden multarte por ello

Por ahora no es una infracción en España (sí en Reino Unido si se viaja con niños). Pero ojo, que puede  ser sancionable si el agente de tráfico considera que implica una distracción y afecta a la total libertad de movimientos del conductor.

Según el artículo 11, apartado 2 de la Ley de Seguridad Vial el conductor debe “mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía”.

Perjudica la salud

Esto es algo que todo el mundo sabe. Fumar es malo para la salud del fumador… y de los pasajeros, sobre todo en un espacio tan reducido. Recuerda que este estudio de la Universidad de Aberdeen advertía que fumar en el interior del vehículo provoca una intoxicación del aire superior a los límites permitidos por la OMS.

Distrae

Está más que estudiado. Encender un cigarro implica una distracción mínima de cuatro segundos. Imagina que vas por una autovía, circulando a 120 km/h. Recorrerías 132 metros sin prestar la atención debida a conducir. Eso, en cada cigarrillo que te enciendas.

Y luego hay otros momentos críticos, como cuando intentas buscar el cenicero (arrojar a la vía o en sus inmediaciones objetos que puedan producir incendios, accidentes de circulación u obstaculizar la libre circulación está prohibido y sancionado con una multa de 200 euros y la retirada de 4 puntos del permiso de conducir, una de las multas tontas), se te cae ceniza o, simplemente, localizas el tabaco en el habitáculo.

 

Más tiempo de reacción

Por la razón anterior, afecta a la capacidad de reacción del conductor. Mientras se fuma, una mano se encuentra sujetando el cigarro. De esta forma es imposible sujetar el volante con las dos manos (tal y como aconsejamos en nuestras claves para sentarse al volante) y con firmeza. Sólo de ese modo uno puede hacer frente a los imprevistos con seguridad.

Filtro del habitáculo

Fumar dentro del automóvil reduce la eficiencia del filtro de habitáculo, el encargado de garantizar la calidad del aire y que circule correctamente. Además, es muy probable que tengas que cambiarlo con más frecuencia de lo habitual. De no hacerlo, se reduce la cantidad del aire filtrado que se respirará dentro del vehículo.

Alergias

Ten cuidado sobre todo si viajas con elérgicos. Fumar en en coche hace que el aire sea menos puro y perjudica los estados de alergia. Esto puede agravarse, con un estornudo o ataque de tos, afectando mucho a la conducción. Te recordamos nuestros consejos para conducir con alergias.

Olores

El coche adquiere un olor especial que posteriormente es difícil de eliminar. Este olor puede resultar desagradable y marear a los pasajeros en los viajes. Este estudio confirmava que el olor en el interior de un vehículo puede ser determinante en una buena conducción.

Además, fumar en el coche te puede hacer perder dinero más allá del gastado en cigarrillos. Según un estudio, los coches de los fumadores se venden peor, hasta el punto de que un 42% de los potenciales compradores no lo adquiriría en ningún caso.

Fuente: Norauto

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