SEAT es probablemente el fabricante de automóviles más importante para nuestro país. La Sociedad Española de Automóviles de Turismo nace en la década de los 50 y permanece los primeros años de la mano de Fiat. Posteriormente su historia tomaría caminos distintos y en la actualidad la encontramos dentro del Grupo Volkswagen. A lo largo de este tiempo ha dado a luz a modelos de producción muy destacados que provenían de ‘concepts’ como el SEAT Salsa o el 20V20. Sin embargo, hubo otros que se quedaron en el tintero y no influyeron tanto. Aquí van 10 de los prototipos más curiosos de SEAT.

SEAT Ibiza Cabrio (1989)

El SEAT Ibiza es uno de los coches más importantes de la marca. Son más de tres décadas en el mercado y cinco generaciones de un modelo que no pierde fuelle. Y nunca ha habido un descapotable de manera oficial, pero sí que lo hubo de forma conceptual. El SEAT Ibiza Cabriolet fue un prototipo hecho por Proto Desing en 1986, saliendo de la pluma de Elias Bacoulas. Fue presentado en color negro y con un arco de seguridad, quedando un modelo muy curioso. En 1989, el Ibiza Cabrio volvió a ser interpretado por el propio Giorgetto Giugiaro (Italdesign), dando lugar al coche de la imagen, sin arco de seguridad y más en la línea con el 1.5 GLX de 90 CV que tomaba como base. Le faltó poco para llegar a producción.

SEAT Cordoba Cabrio (1996)

En la década de los 90, SEAT tenía bastante claro que debía tener un descapotable en su gama. Después del Ibiza visto anteriormente llegó el SEAT Córdoba Cabrio, otro prototipo que trataba de quitar el techo a un modelo de producción. El Córdoba gozaba de bastante popularidad y su carrocería de tres puertas era el espécimen perfecto para hacer pruebas. Lo cierto es que estéticamente se consiguió un buen resultado, pero la complejidad técnica hizo que no fuera llevado a producción.

SEAT Bolero 330 BT (1998)

En 1998, el fabricante de Martorell anticipó algo que se está volviendo a poner de moda dos décadas después. El SEAT Bolero 330 BT se trataba de un prototipo de berlina de cuatro puertas con rasgos de coupé. Destacaba por habitabilidad, al carecer de pilar B y contar con unas puertas traseras con una apertura singular. Pretendía adelantar ese sedán de alta gama, aunque finalmente nunca llegó. Montaba un motor V6 biturbo de 2.8 litros con 330 CV de potencia.

SEAT Fórmula (1999)

Uno de los prototipos más simpáticos y peculiares de esta lista es el SEAT Fórmula. Este biplaza descapotable sorprendió en el Salón de Ginebra de 1998 con su color verde pistacho y con sus novedades técnicas. Contaba con una carrocería de fibra de carbono carbono, con chasis tubular de aluminio y con aerodinámica activa. Montaba un motor de 2.0 litros con apenas 240 CV, pero gracias a su bajo peso podía acelerar de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos. Por sensaciones quería acercarse a los Lotus, lástima que tampoco fuera llevado a producción.

SEAT Arosa Racer (2001)

Con el SEAT Arosa Racer presentado en el Salón de Frankfurt de 2001 no tenemos un prototipo futurista ni desviado de la realidad. Se trataba prácticamente de un modelo de pre-serie, con todo lo necesario para producirse en serie en cualquier momento. Tenía una estética más deportiva que el modelo base (basta vez las llantas OZ), había sido aligerado hasta el extremo y tenía el motor 1.6 atmosférico de 125 CV del Volkswagen Lupo GTI. A diferencia de éste, el Arosa Racer nunca llegó a pisar las carreteras.

SEAT Tango (2001)

El SEAT Tango, que vio la luz también en Frankfurt en 2001, es uno de los favoritos de los aficionados de la marca. Un descapotable biplaza ligero mucho más realista que el Fórmula y que podría plantar a los Mazda. Diseñado por Walter da Silva, contaba con un diseño atractivo con una zaga rematada por dos jorobas que partían de los asientos. Bajo su capó tenía un motor de 1.8 litros con 180 CV, que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en 7 segundos. Finalmente se desestimó su producción porque no era rentable para la marca. Para sacar beneficios tenían que vender unas 100.000 unidades al año…

SEAT Cupra GT (2003)

El SEAT Cupra GT ha sido probablemente el prototipo más extremo de la marca. Fue presentado en el Salón de Barcelona de 2003 con el objetivo de llegar a la competición. Lo consiguió y además se quedó grabado en la retina de muchos aficionados gracias a su llamativo diseño. Tenía un chasis tubular, carrocería de fibra de carbono y un motor V6 biturbo de 3.0 litros de Audi que desarrollaba 500 CV. Gracias a un peso de apenas 1.100 kg podía acelerar de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos y alcanzar una velocidad punta de 295 km/h.

SEAT Tribu (2007)

La tendencia SUV ya se empezaba a percibir hace una década. Por eso en el Salón de Frankfurt de 2007, SEAT presentó un prototipo que abrazaba el concepto crossover pero de una forma distinta. El SEAT Tribu era un modelo de tres puertas, con un aspecto robusto y futurista obra del diseñador Luc Donckerwolke. Destaca el portón trasero en cristal negro (el del Volkswagen up! se le parece sospechosamente), las llantas de 20 pulgadas o la tecnología del interior. Aunque parece que hubo un proyecto posterior con cinco puertas y más realista, no llegó a producción y se tuvo que esperar casi una década para ver el primer SUV: el SEAT Ateca.

SEAT IBL (2011)

Pasaba el tiempo y la marca seguía coqueteando con la idea de una berlina de alta gama. Después de esa primera aproximación con el Bolero, en el Salón de Frankfurt 2011 llegaba el SEAT IBL, un sedán más adaptado a los tiempos que corrían. Destacaba su diseño dinámico, compartido con los prototipos IBE e IBX, su tecnología avanzada o su sistema de propulsión híbrido enchufable. Medía 4,67 metros de largo e iba a rivalizar en el segmento D con el Passat CC, pero finalmente se desechó la idea de producirlo.

SEAT Ibiza Cupster (2014)

Uno de los últimos en llegar ha sido el SEAT Ibiza Cupster, un espectacular prototipo presentado en Wörthersee 2014 y que se trataba de un ejercicio de diseño para celebrar el 30 aniversario del Ibiza. Mantenía las proporciones del utilitario, pero prescindía totalmente del techo y solamente contaba con dos plazas. Contaba con un parabrisas envolvente y los asientos colocados en una posición 8 cm más baja. Tomaba como base al Ibiza Cupra y montaba el motor 1.4 TSI de 180 CV con una transmisión automática DSG de doble embrague.

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