Los interiores de los coches están expuestos a multitud de agentes externos que hacen que se vayan deteriorando. Ahora en verano se incrementa mucho el uso de la crema solar, que se ha demostrado que tiene efectos negativos en algunos materiales. A esto hay que sumar que en los últimos años ha crecido el uso de los desinfectantes para manos, siendo algunos perjudiciales para los coches. Por suerte, algunos fabricantes como Ford ya lo están teniendo en cuenta.

Los ingenieros de la marca del óvalo están probando constantemente todo tipo de productos sobre los materiales que emplean en sus interiores. Se hace con la finalidad de que mantengan un buen estado con el paso del tiempo, de que envejezcan de la mejor manera posible. Y estos productos que son buenos para nuestra salud no lo son tanto para la del vehículo, como ha podido comprobar Ford durante sus continuos estudios.

La crema solar, sobre todo las de mayor factor de protección, contienen altas cantidades de óxido de titanio. Ese compuesto químico puede reaccionar con los plásticos del coche o con los aceites naturales de las tapicerías de cuero cuando hace calor. Por otro lado, los repelente de insectos, también muy socorridos ahora en verano, están compuestos por dietiltoluamida (DEET), que también puede causar un desgaste prematuro en algunos componentes.

Mención aparte para los desinfectactes de manos (en gel, en espuma o en toallitas), un producto que se espera que crezca un 60 % en los próximos cinco años. Muchos de ellos tienen etanol en su composición, en algunos casos en un porcentaje de hasta el 80 %, lo que no contribuye positivamente al mantenimiento del vehículo. Ford sigue trabajando para que sus interiores sobrevivan a estos productos y haciendo pruebas a temperaturas extremas (desde los 74 ºC y luz ultravioleta, hasta los -30 ºC mientras son golpeados)

Fuente: Ford

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