La movilidad eléctrica está en boca de todos. Cómo consecuencia de ello, tanto fabricantes como gobiernos se apresuran para adaptarse a los nuevas formas de movilidad sostenible.

La semana pasada fue presentado en Alemania Fast Charge, un proyecto de carga rápida. En esta idea han trabajado codo con codo Porsche, Siemens, BMW, Allego y Phoenix Contact E-Mobility con el propósito de crear una estación de carga “ultrarrápida”.

Esta iniciativa nació en el 2016 con el objetivo de reducir los tiempos de carga de los vehículos eléctricos, de tal modo que su tiempo de carga fuese igual al tiempo de repostaje de los coches tradicionales.

En la prueba de la presentación, un Porsche con una batería con capacidad de carga mayor de 90 kW alcanzó una cabida de carga superior a 400 kWh enchufado a esta estación, permitiendo cargar su batería en menos de 3 minutos para unos 100 kilómetros. Todo esto ha sido posible gracias a un sistema de refrigeración que posibilita que la temperatura de las celdas se mantenga regular.

Fast Charge proporciona una velocidad de carga entre 3 y 9 veces mayor en los puntos de carga rápida. Este proyecto busca conseguir un tiempo de recarga inferior a tres segundos para poder recorrer unos 100 kilómetros y menor a quince segundos para pasar del 10% al 80% de carga de la batería.

Cómo señalábamos al inicio, los aspectos relacionados con la movilidad sostenible suponen una preocupación para los gobiernos y un claro ejemplo de ello es este proyecto. Y es que Fast Charge ha contado con 7,8 millones de euros de ayuda procedentes del Ministerio Federal de Transporte e Infraestructura Digital de Alemania.

Por ahora, la estación de carga de Fast Charge es gratuita para todo aquel que desee usarla. Y además, este punto de recarga es compatible con todos los modelos de todas las marcas ya que presenta un enchufe universal, el Type 2.

Fuente: BMW

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