Como ya es norma en la firma de los cuatro aros, ya ha llegado una nueva generación del Audi A8 L Security, el modelo blindado de la punta de lanza de la marca. Si no fuera por las luces azules LED escondidas en la parrilla, cuela perfectamente como cualquier A8 L. Pero, aunque parezca uno más entre la multitud, su habitáculo cumple con una verificación VR9 y VR10 a prueba de balas con las áreas de vidrio que cumplen con los requisitos de la clase de resistencia 10.

Eso se traduce en proyectiles de 7,62 x 51 mm (justo un nivel por encima del 7.62 x 39 mm de AK 47), algunas rondas de francotiradores e incluso granadas de mano. También hay un sistema de extinción de incendios para el vano, el depósito de combustible, los bajos y los alojamientos de las ruedas. Un sistema de aire fresco de emergencia proporciona aire respirable durante un tiempo limitado y, en caso de quedar atrapado, hay un sistema pirotécnico que separa las bisagras de la puerta.

Las llantas, forjadas, son de 20 pulgadas y están envueltas en neumáticos antipinchazos que permiten una distancia de 80 kilómetros a 80 km/h de velocidad máxima. El depósito está tratado con un material especial que se sella en caso de disparos, y hay una armadura especial para la batería y la electrónica del intercomunicador. Lo verás venir si el conductor decide encender las luces de emergencia en la parrilla, los espejos laterales y en la zaga. Aparte de eso, todo muy discreto.

También implica un sobrepeso de casi una tonelada y media respecto al modelo en el que se basa (de 3.875 a 4.215 kg). La energía motriz proviene de la misma unidad V8 de biturbo de 4.0 litros que ya se equipa en el S8. Las cuatro ruedas reciben 571 CV y 800 Nm, suficiente para hacer un 0 a 100 km/h en 6,3 segundos, lo que lo hace 2,5 segundos más lento que el S8 normal debido al peso agregado. La velocidad máxima ha bajado de 250 km/h a 210 km/h, en ambos casos limitada electrónicamente.

Convertir el Audi A8 L a la versión blindada Security lleva alrededor de 400 horas, y se realiza en una “instalación dedicada de alta seguridad”. Todos los vehículos se prueban también para garantizar la evaluación de su resistencia. Teniendo en cuenta la cantidad de trabajo que se requiere para construir uno, no esperes que el precio sea lo que se dice “económico”. Un S8 a toca teja ya son 159.670 euros en España. Como rival tiene a sus equivalentes en el Mercedes Clase S y BMW Serie 7.

Fuente: Audi

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