El Audi SQ5 TFSI, la variante deportiva del Q5 2017 con el motor 3.0 V6 gasolina de 354 CV, no estará sola en la gama. Le acompañará este nuevo Audi SQ5 TDI, que rescata el díesel (como en la anterior generación), demostrando que este combustible tiene todavía recorrido en versiones prestacionales. Llega en verano por un precio de 67.750 euros.

Bajo el capó del Audi SQ5 TDI contamos con el motor V6 TDI con 255 kW (347 CV) y 700 Nm de par máximo, disponible desde muy bajo régimen (de 2.500 a 3.100 rpm), gracias a un compresor eléctrico. Anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h. Y todo ello con un consumo muy frugal, de apenas 6,6 l/ 100 km (puede ser unas décimas mayor en función de las llantas empleadas), gracias un sistema Mild Hybrid, con unas emisiones de CO2 de 177 g/km.

Así funcionan los dos sistemas que hacen capaz estas cifras:

  • EPC: El compresor eléctrico ayuda al turbocompresor cuando se solicita potencia con el acelerador y los gases del escape no generan energía suficiente para mover la turbina (así funciona un turbo), a menos de 1.650 rpm o, por ejemplo, a la salida de una curva cuando caen las revoluciones. Está en el circuito del aire, cerca del motor antes del intercooler. Tiene  7 kW de potencia y genera una presión de 1,4 bar.
  • Sistema MHEV: Un alternador hace las veces de motor de arranque, movido por una correa y conectado al cigüeñal. El coche puede recuperar 12 kW cinética en deceleraciones, que se almacenan en una batería de iones de litio de 10 Ah, situada bajo el piso del maletero. Desde ahí se distribuye hacia los dispositivos que la consumen gracias a un convertidor de corriente continua. De este modo, pueden ahorrarse, según la marca hasta 0,7 l/ 100km, pues entre 55 y 160 km/h, recuperar energía o avanzar en modo de marcha por inercia, hasta 40 segundos y el start/stop funciona desde 22 km/h.

La potencia se transmite a las cuatro ruedas, pues incorpora de serie tracción total permanente quattro, que distribuye el par entre los ejes delantero y trasero con una relación 40:60. En situaciones de galta de tracción, puede llegar a enviar un 70% al eje delantero y un 85% al trasero como máximo. De la transmisión se encarga una transmisión Tiptronic de ocho velocidades, con relaciones bajas cortas y deportiva y las altas más largas para beneficiar al consumo.

De manera opcional puede equiparse un diferencial deportivo en el eje trasero, que distribuye activamente la potencia entre las ruedas traseras durante una conducción dinámica en curva para eliminar el subviraje y ganar agilidad. Ayuda también a este último punto la suspensión de cinco brazos en ambos ejes y puede elegirse también una dirección dinámica. De serie equipa la suspensión con control de amortiguación (neumática adaptatica opcional), que reduce la altura de la carrocería 30 mm con relación al Q5 con suspensión estándar. Puede variarse la respuesta del coche mediante el Audi drive select.

Toda esta tecnología dinámica tiene parangón en el exterior. El Audi SQ5 TDI cuenta con paragolpes diferenciados, con grandes entradas de aire y un difusor trasero con rejilla de panal. La parilla delantera cuenta con láminas dobles de aluminio y elementos en gris mate. El aluminio brillante también está en las carcasas de los retrovisores y la fijación del difusor. Esta versión, además, puede elegirse en un coclor exclusivo, el negro pantera.

El nuevo Audi SQ5 TDI equipa de serie llantas de aluminio fundido de 20 pulgadas y neumáticos en formato 255/45…. pero hay varias de 21 pulgadas opcionales. En el eje delantero las pinzas de freno de aluminio son de seis pistones, con unos discos de 375 mm de diámetro. Son negras con el logo sport S, pero pueden ser rojas.

En el interior, nada más acceder, ya cuenta con los umbrales iluminados con el logo S. Destaca el volante deportivo en cuero, con costruras en contraste, como los asientos deportivos S, que suman Alcantara. De serie los guarnecidos de aluminio pulido, con la opción de elementos de madera o los más exclusivos de carbono. Las levas de cambio se han acabado en aluminio, con pedales y el reposapié de acero inoxidable. Y ojo, que se mantiene el asiento trasero diidido en tres, con ajuste longitudinal y respaldos reclinables.

Con un enorme arsenal de sistemas de asistencia a la conducción (de serie y como opcion), y de una completa variedad de sistemas de infoentretenimiento entre las que elegir. Incluye el Audi connect, que conecta al SQ5 TDI a Internet a través de LTE (4G) y es capaz de proporcionar, opcionalmente, un punto de acceso Wi-Fi para los dispositivos móviles de los pasajeros.

Fuente: Audi
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