El sector de la automoción está siendo uno de los más castigados por la crisis del coronavirus. Ya hemos visto cómo las fábricas han tenido que cerrar y cómo las ventas se desploman hasta casi mínimos históricos. A pesar de esta situación de parálisis casi completa, todos los agentes relacionados con el sector del automóvil han trabajado de forma conjunta para poner en marcha un protocolo sanitario que permite una vuelta a la actividad con garantías para sus trabajadores.

Para ello se unen las tres principales asociaciones del automóvil, ANFAC (fabricantes), Faconauto (concesionarios) y Sernauto (proveedores); con los dos sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT; bajo el auspicio del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. De forma conjunta han llegado a este protocolo con el que pretenden que todo vuelva a la normalidad de forma paulatina después de este «periodo de hibernación» que está suponiendo el estado de alarma en nuestro país.

La semana pasada ya hablamos de que algunos fabricantes como Volkswagen o Ford planeaban volver a la actividad productiva a finales de este mes. Ahora ya podrán hacerlo bajo un marco de seguridad adecuado con algunas medidas sanitarias que impidan la expansión del virus. Estas medidas serán comunicadas a los trabajadores de forma clara y se tendrá el compromiso por su parte de seguir las normas por su parte.

Antes de la entrada se tendrá en cuenta el personal con patologías sanitarias previas susceptibles de elevar su nivel de riesgo ante el coronavirus, así como aquellos que tengan algún síntoma. En todo caso se recomienda tomar la temperatura de los trabajadores a la entrada y a la salida, no permitiendo entrar a los que superen los 37,5º. En las entradas y salidas, así como en las zonas comunes habrá que respetar la distancia de seguridad entre personas.

En este protocolo también se recogen medidas para el acceso de proveedores externos, controlando su acceso y evitando el contacto dentro de lo posible. Otro apartado donde se pretende mejorar es en la limpieza y desinfección de las empresas, con saneamiento periódico de las distintas zonas. Por supuesto, se instará a los trabajadores a mantener una adecuada higiene personal con medidas ya conocidas como la limpieza frecuente de manos con medios adecuados proporcionados por la empresa.

En la línea de producción, si hay una distancia interpersonal inferior a dos metros (y no hay otra solución organizativa) será necesario el uso de mascarillas quirúrgicas y gafas de seguridad (o pantalla de protección), que serán provistas por la empresa. En este protocolo también se promueven el teletrabajo de aquellos departamentos que puedan, el trabajo por turnos, la suspensión de reuniones/eventos/viajes y otras medidas de prevención de las que ya se ha ido hablando.

En el caso de los concesionarios también se incluyen otros puntos como la información al cliente sobre las medidas. La entrega de vehículos se hará respetando la distancia mínima de seguridad y con los sistemas de protección adecuados y con el coche previamente desinfectado. Del mismo modo, se minimizan las pruebas de vehículos, solo se harán en algunos casos tras firmar una declaración responsable indicando al cliente no le consta tener coronavirus ni sus síntomas.

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