El BMW M5 lleva en el mercado más de 30 años. Hablamos de un modelo que acumula seis generaciones y que siempre ha sido una referencia en su segmento. A lo largo de su historia, la berlina de altas prestaciones de BMW ha ofrecido deportividad y confort de marcha a partes iguales, algo de lo que no puede presumir cualquier deportivo con más de 300 CV bajo el capó; la última versión produce la friolera de 600 CV. Por todo lo anterior, vale la pena recordar cuales fueron los predecesores del BMW M5 F90 que determinaron lo que es hoy en día.

BMW M5 E28S (1984)

La primera generación del M5 estaba propulsada por un increíble motor de seis cilindros en línea, 3.5 litros y 286 CV de potencia. Este modelo pasaba de 0 a 100 km/h en tan solo 6,5 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 245 km/h. Gracias a estas cifras, el BMW M5 E28S se convirtió en la berlina de cuatro puertas producida en serie más rápida de la historia.

BMW M5 E34S/E34/5S (1988)

La segunda evolución del BMW M5 incorporaba un bloque motor de seis cilindros en línea y 3,6 litros que desarrollaba 315 CV en su primera fase. Tras la actualización del modelo que tuvo lugar en 1992, el propulsor incrementó su cilindrada hasta los 3.8 litros y pasó a ofrecer 340 CV de potencia.

BMW M5 E39S (1998)

Diez años tuvieron que pasar hasta que BMW presentase la tercera generación del BMW M5, un modelo que compartía los mismos genes que sus antecesores pero que a diferencia de ellos incorporaba un potente motor V8 de 5 litros. El sistema de propulsión de este M5 producía 400 CV de potencia y 500 Nm de par motor, unas cifras realmente barbáricas para la época.

BMW M5 E60/E61 (2005)

En su cuarta generación, el BMW M5 ofrecía el motor más grande de su historia: un bloque V10 con 5.0 litros de cilindrada que producía 507 CV de potencia. Con este sistema de propulsión, el E60 alcanzaba los 100 km/h en tan solo 4,7 segundos.

BMW M5 F10 (2011)

El BMW M5 de quinta generación sustituyó el motor V10 de su predecesor por un V8 de 4.4 litros biturbo que desarrollaba 560 CV y 680 Nm de par motor, casi el doble de lo que ofrecía el primer M5 que había debutado en 1984.

BMW M5 F90 (2017)

La última versión del BMW M5 repite la fórmula “V8 biturbo” de su predecesor, pero esta vez su potencia se incrementa hasta los 600 CV. Una cifra inédita que lo convierte en un auténtico killer de superdeportivos que además introduce un sistema de tracción integral por primera vez en su historia.

Fuente: BMW
Vía: Newspress
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