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Luis Blázquez

¿Y si los coches eléctricos tuvieran un modo «reserva especial»?

No te sientas mal, a todos nos ha pasado. Estamos a fin de mes y toca apurar el depósito para esperar a la próxima nómina. O, simplemente, eres un dejado y más de una vez has estado a puntito de quedarte tirado en la vía por apurar tanto. Como entonces sabrás, un vehículo con motor de combustión interna se comporta de cierta manera cuando se quedan sin gasolina o diésel. Y lo mismo ocurre con un coche eléctrico. Si no hay energía para alimentar al propulsor, no hay movimiento.

Si bien no suele pasar, la mayoría de los coches se detienen cuando se quedan sin combustible, pero otros pueden darte una pequeña advertencia si se están agotando, lo que puede dejarte con el tiempo suficiente para detenerte antes de evitar daños internos. Por ejemplo, en motos con carburador, suele haber una válvula de cierre entre el depósito y el este, y había un modo de “reserva” en la parte superior del interruptor de encendido. Esto permitía detener el flujo de combustible hacia el carburador para realizar trabajos de mantenimiento.

Si bien no era un estándar de la industria, hay muchas motocicletas que tenían uno. La idea era que no había un indicador de nivel de combustible o incluso una luz de que ya escaseaba en el depósito, por lo que tenía que haber una manera de proporcionar un poco más de autonomía en caso de apuro. Con el truco en mente, ese momento en el que parece que te quedarías sin combustible, podrías revertirlo llevando el motor al modo  “reserva especial” hasta en movimiento. Solo tendrías que recordar que debes llenar el depósito, y eso era todo.

En los vehículos eléctricos, las cosas funcionan de manera un poco diferente. La batería de un eléctrico tiene una capacidad bruta y una capacidad neta. Este último es el que puede “usar”, mientras que el primero representa la capacidad total del pack. Para evitar daños a la batería y garantizar que sea más duradera, hay quien afirma que las compañías automotrices dejan un ligero “búfer” en el indicador de nivel de la batería. Con el contexto fuera de nuestro camino, de aquí podemos sacar un par de ideas al respecto del tipo “y si…”.

En primer lugar, los fabricantes de coches deberían permitir una pequeña reserva integrada en cada vehículo eléctrico, el cual se activaría cuando la autonomía restante llegase a cero, pero requeriría que el conductor lo confirmase bien pulsando un botón o bien con notificaciones de audio y visuales. El coche podría moverse con su potencia en la situación dada, pero conduciría en un “modo de emergencia”, con la potencia y la velocidad máxima limitadas con el objetivo de llegar a una estación de recarga con la mayor brevedad posible.

Sin embargo, sería mejor que te quedases varado al costado de la vía por no prestar atención al indicador de nivel de batería en un vehículo eléctrico. Por experiencia, podemos afirmar que la mayoría de los coches eléctricos advierten al conductor si su nivel de carga es alarmantemente bajo, y no hay posibilidad de ignorarlo. La única razón para justificar quedarse sin energía sin ser una persona negligente sería el hecho de haber planeado conducir a una estación de carga, y que al llegar esta estuviese tota o, simplemente, no funcionase.

La segunda idea también es buena sugerencia para los fabricantes: especificar en el manual del propietario qué sucede cuando la autonomía estimada de un vehículo eléctrico llega a cero y su batería también está al 0 %. Ayudaría a las personas a estar más relajadas si supieran que existe la posibilidad de conducir el coche durante 10 kilómetros a velocidad de ciudad cuando la batería llega al cero. Habilitar un modo de reserva, como se sugirió anteriormente, sería una alternativa, y probablemente podría programarse con dichas funciones limitadas.

Fuente: Autoevolution

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