Cuando se busca un coche siempre se tiene que tener en cuenta la seguridad que ofrece. En los modelos actuales es bastante habitual encontrar todo tipo de ayudas a la conducción y sistemas que velan por la integridad de los pasajeros. Y desde hace años también son obligatorios elementos como el airbag o los cinturones de seguridad. Aunque eso será en el caso de que se mantengan en el coche y no se haya optado por retirar por completo los asientos como es el caso que tenemos hoy entre manos.

La Policía Local de Toledo interceptó recientemente a un Renault Mégane de primera generación que circulaba de esta guisa. Estaba repostando como si nada pasara en el Parque Comercial Abadía, a las afueras de la localidad castellano-manchega, cuando los agentes repararon en que el coche tenía dos sillas de playa en vez de asientos delanteros y una hamaca con un par de cojines en sustitución de los traseros…

La policía no dudó en publicarlo en sus redes sociales todavía con asombro después de haber procedido a retirar de la circulación este vehículo. No han trascendido los motivos por los que su dueño tenía el Mégane con el interior completamente desguazado, pero llama la atención que también habían sido retirados también el suelo y algunos paneles de las puertas, quedando la carrocería a la vista. Tampoco sabemos cuándo pasó la última ITV porque con estas ‘modificaciones’ queda claro que sería imposible pasarla.

El Sindicato de Policía Local de Toledo también ha denunciado esta temeridad diciendo que “ante un accidente, cuando ni los asientos están sujetos, costaría estudiar dónde y cómo terminarían los ocupantes del vehículo”. Lo cierto es que todavía no alcanzamos a comprender cómo el usuario podía conducirlo con normalidad sentado en esa silla de playa que seguramente se moviese en cada curva que tomaba.

Fuente: SPL Toledo

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