
La conversión de coches de combustión a eléctricos llega al Congreso
En varias ocasiones hemos hablado sobre la conversión de coches de combustión a eléctricos para dar una segunda vida a los clásicos o simplemente para poder utilizarlos ahora que las restricciones se imponen en las grandes ciudades. Es una solución que a día de hoy es implementada de forma muy residual, pero que tiene bastante potencial teniendo en cuenta la prohibición de los vehículos de combustión para 2035 en Europa. Tanto es así, que dicha cuestión ha llegado al Congreso de los Diputados para ver cómo se podría abordar en los años venideros.
Ha sido el PP el que ha propuesto destinar parte de los fondos europeos a esa transformación de combustión a eléctrico de los coches. Ese dinero es el mismo que proviene del Plan de Recuperación que ha hecho posible el PERTE y otros proyectos dentro del ámbito de la movilidad. El caso es que la transformación del sector está siendo compleja y por eso quieren incluir estas transformaciones. De hecho, lo incluirían dentro de una línea específica del PERTE que permitiera simplificar y abaratar los procesos de conversión a eléctrico de los coches convencionales.

El PP pide que en un plazo de seis meses el Gobierno adopte las medidas necesarias para «agilizar los procedimientos de conversión de motores de combustión a otros verdes». También creen necesario hacer un sistema más eficiente de certificación y homologación. En definitiva, que se reduzcan las barreras burocráticas para este procedimiento y también los costes de tramitación, sin renunciar a la seguridad. Es algo que ya se ha hecho en otros países como Francia con resultados bastante positivos hasta la fecha.
Sin embargo, también se plantea la viabilidad de este proyecto. En muchos casos, el coste de la transformación a eléctrico seguiría siendo elevado, no merecería la pena. En el caso de los clásicos, que hacen pocos kilómetros, por emisiones no estaría casi ni justificada la conversión a eléctrico. Por no hablar de que muchos coches no están preparados para el aumento de peso que supone la instalación de la batería y la seguridad se podría ver comprometida en caso de accidente. En todo caso, una posibilidad interesante y que tiene mucho potencial si se le da una oportunidad a nivel político y mejoran las condiciones actuales para realizarla.
Fuente: Europa Press
Noticias relacionadas

Mazda CX-6e, a prueba: el SUV eléctrico que da más de lo que esperas por menos de lo que imaginas

Qué hacer si te quedas tirado con un coche eléctrico sin batería

Geely E5 218 CV 68,4 kWh, a prueba: un SUV eléctrico que sorprende por confort y calidad

Geely ya tiene lista su carga rápida: hasta 2.250 kW y menos de cinco minutos para pasar del 10 al 70 %
¿Te ha gustado esta prueba?
Subscríbete y no te pierdas las últimas novedades cada semana



