Desde hace tiempo se planteaba la posibilidad de que Dyson, la empresa especializada en aspiradoras sin bolsa, entrase en la industria automotriz. Se invirtió una gran cantidad de dinero (se habla de cifras por encima de los 2.000 millones de euros) para poner en marcha Dyson Automotive y crear un coche eléctrico desde cero. Sin embargo, el proyecto ha sufrido un importante revés y la compañía lo va a abandonar definitivamente según ha confirmado su propio fundador, James Dyson.

Sucede después de que estuviera muy avanzado, se había elegido Singapur como sede para su producción y se esperaba que dicho coche eléctrico llegase en 2021. De hecho, ya se había mostrado una patente en el que lucía con una carrocería llamativa al estilo crossover con detalles de monovolumen. Pero aunque su desarrollo iba viento en popa, Dyson no ha conseguido que el proyecto fuera comercialmente viable, siendo ese el motivo principal para cancelarlo.

En los últimos tiempos parece que se había estado buscando un colaborador para avalar el proyecto o incluso para vendérselo ahora que estaban pensando en abandonar. Para crear este nuevo vehículo, que sería el primero de una gama de tres ejemplares, contrataron a Roland Krueger (ex BMW e Infiniti) y pusieron a su disposición un equipo de 500 personas. Ahora se plantea el problema gestionar esa plantilla y Dyson intentará encontrarles roles alternativos en otras áreas de su negocio.

Porque la compañía seguirá destacando en investigación y desarrollo, siguiendo incluso en el ámbito de las baterías de estado sólido, la que querían que fuera la clave en su coche eléctrico. En todo caso, no se arrepienten de este contratiempo y declaran que “el camino hacia el éxito nunca es lineal“. Fue bonito mientras duró y fue un proyecto ilusionante, quien sabe si en un futuro Dyson vuelve a dar de qué hablar en el mundo del motor.

Fuente: Automotive News

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