Todo empezó en la un congreso sobre salud wireles, (sin cables) en San Diego (California), donde Ford presentó un proyecto en el que un coche podría cuidar de su conductor: Avisarle si su nivel de glucosa en sangre ha caído, si hay demasiado polen en el ambiente o que debe tomar la medicación.

Ford ha desarrollado tres aplicaciones para ver cómo los dispositivos médicos inalámbricos se instalan el panel de control de un vehículo. Es en el primer ejemplo, pacientes con diabetes o asma, donde el coche se conecta a un dispositivo inalámbrico comercial para monitorizar la glucosa.

En el segundo de los casos, el coche se conectaría a Internet para consultar el nivel de polen en suspensión en el aire y luego envía esos datos a un dispositivo móvil que se emplea para supervisar pacientes. Estos datos podrían servir para controlar las ventanillas del vehículo (que se suban solas si es necesario) o cambiar la configuración del climatizador.

Venkatesh Prasad, responsable del proyecto en Ford: “La gente ya utiliza el control por voz para llamar por teléfono o para seleccionar la música. Ahora, intentamos extender esa capacidad para incluir la posibilidad de vigilar el confort y la salud del conductor”.

No es ninguna locura, ni nada nuevo. Toyota también trabaja en un proyecto de un volante que detecta ataques al corazón. La población mundial envejece y además muchas personas pasan mucho tiempo al volante por motivos laborales o, hace muchos desplazamientos en coche. Que el vehículo “se preocupe” por el conductor aumentaría sin duda el confort y la seguridad. Ford también ha instalado sensores en un asiento que controlan el corazón, en otro proyecto. Podría alertar al conductor de cualquier alteración (taquicardia, infarto, etc) y detener el vehículo para evitar un accidente.

Según uno de los ingenieros del proyecto, este sistema podría ayudar a las personas que sufren diabetes a estar mejor controladas: “Un usuario se despierta, se realiza un control de glucosa y resulta que ésta está demasiado baja y debería desayunar, sin embargo, decide emprender la marcha y se mete en su coche. Cuando entra en el coche, el vehículo vuelve a recordarle que debe desayunar puesto que ha tenido una lectura baja de la glucosa en la sangre”.

El coche podría ir más allá y emitir una alerta si detecta que el nivel de glucosa es bajo, algo que podría ser de extrema utilidad para monitorizar a un niño que viaja en el asiento trasero y alertar a sus padres mediante una alarma.

Vía: Alt1040

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta