Si has viajado en coche durante la Semana Santa, habrás sufrido en tus carnes (y en tu bolsillo) lo caros que están los combustibles. Todavía no han alcanzado los 10 euros, como en Alemania, pero todo indica que la escalada de precios es imparable. Se ha alcanzado ya el máximo de producción del petróleo y ya han surgido noticias de que la Unión Europea quiere subir ocho céntimos más el litro de diésel.

Ante este panorama, un hombre de Kentucky de 62 años, Mickey Nilsson, propone su alternativa: un coche que no necesita del petróleo para moverse. Pero su opción no es uno de esos coches eléctricos que la marcas proponen para salvar el planeta del calentamiento global. Qué va. Su coche lo propulsa el whisky de Kentucky.

El coche propulsado con whisky

Como si de un maestro destilero se tratase, Mickey Nilsson hizo su obra de artesanía poco a poco, recolectando viejas partes de coches que guardaba en su taller. Después de seis meses de trabajo y unas botellas de Maker’s Mark (su marca favorita de whisky), ya tiene listo su coche, que funciona con oro líquido.

“El coche funciona con casi cualquier whisky, pero ronronea de gusto cuando se le carga de Maker’s Mark”, asegura Nilsson refiriéndose con cariño a su coche.

Sólo hay un problema: El precio medio del Maker’s Mark es de 17 € , así que el coche sigue siendo una opción de combustible costosa. Eso sí, en poco tiempo puede resultar ser una buena propuesta como la gasolina siga subiendo en la forma en que se está disparando su precio.

Experimentos con butanol

Encontrar un combustible que no proceda del petróleo es fundamental para nuestra sociedad. El bietanol (un biocombustible) podría ser una de las alternativas más factibles a corto plazo. De hecho, los científicos de la Universidad de Napier, en Edimburgo, trabajan en un combustible derivado del whisky llamado butanol, con 30% más de eficacia que el etanol.

Hay muchas posibilidades de que veamos pronto coches propulsados por alcohol. Mickey Nilsson quiere presentar una versión comercial de su coche en 2014. Y le gustaría que lo fabricara Nissan, para que pudiera llamarse “Nissan Nilsson”. Si consigue el contrato, ya sabemos con qué brindará.

Vía: Futuretech

Más información: BBC, The Daily Load

2 COMENTARIOS

  1. […] mucho más que utilizando gasolina, desde luego. esto nos recuerda un poco a los altos costes del coche movido por whisky. Eso sí, ellos emplearon residuos de café, recogidos en una sucursal de Costa Café en Londres […]

  2. […] Si de algo saben los escoceses es de whisky. Ahora, además de para mojar la garganta y alegrar las penas, una destilería de Edimburgo ha anunciado que aprovechará los desechos de la producción para la fabricación de un biocombustible que podrá ser utilizado en la automoción. Concretamente, alimentarán una bacteria con los restos del proceso de destilación, para lograr así la producción de butanol. Ya habíamos hablado de este sistema cuando escribimos sobre Mickey Nilson, cuyo coche se mueve por Kentucky movido con whisky. […]

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