No conoceremos al Opel Corsa de sexta generación hasta que se presente mundialmente dentro de unos meses, pero Opel ya nos ha desvelado algunos detalles. Se pondrá a régimen para bajar su peso en 10% frente al Corsa que se vende actualmente. Eso significa que, en sus vertientes más ligeras, el próximo urbanita de la firma del rayo se situará por debajo de la cifra mágica de los 1.000 kg.

Basado en un diseño completamente nuevo bajo el paraguas de PSA, el Opel Corsa abandonará la plataforma que ya estrenó en 2006 en conjunto con el Fiat Punto, ya descatalogado de la oferta italiana. Ya sea con motorización diésel, gasolina o, por primera vez, propulsado eléctricamente, cada nuevo Corsa se beneficiará de una reducción de peso que ayudará a mejorar la dinámica de conducción a la vez que también contribuirá en una disminución del consumo de combustible.

Excluyendo al conductor, la versión de cinco puertas pesará solo 980 kg. Comparada con la generación que da sus últimos coletazos, esta versión del nuevo modelo es un práctico coche 108 kg más ligero. Esto supone un ahorro de peso de cercano al 10 %, aunque el nuevo modelo mantendrá una longitud similar, de 4,06 metros. Reducir tanto peso y conservar unas dimensiones similares es un notable logro de desarrollo que repercutirá directamente al cliente, tanto en su bolsillo como en su manejo.

Tras la renovación del Opel Astra (2015) y del Insignia (2017), el Corsa seguirá sus pasos reduciendo notablemente su masa por debajo de los 1.000 kg

¿Y cómo se ha conseguido esta reducción de peso? La nueva base hace uso específico de aceros de diversos espesores y métodos de unión. Esto incluye aceros de alta resistencia y muy alta resistencia, así como la optimización de rutas de carga, uniones, estructuras y formas. En comparación, la carrocería al desnudo es 40 kg más ligera. Los ligeros motores, realizados totalmente de aluminio, junto con la optimización de los ejes anterior y posterior, también contribuyen a la reducción total de la masa del conjunto.

Los motores de gasolina de tres cilindros (que compartirá con el renovado Peugeot 208, al igual que la base) pesan alrededor de 15 kg menos que los montados actualmente, unidades de cuatro cilindros de potencias similares. Algo muy poco habitual en el segmento B es el nuevo capó de aluminio, ahorrando 2,4 kg en comparación con el capó de acero. Hasta ahora, tan solo el Insignia era el único modelo de la gama Opel con un capó de este material.

Opel Corsa, de 1982 hasta hoy

Los asientos también se han puesto a dieta. La nueva estructura de los mismos ha sido optimizada para ahorrar un total de 10 kg (5,5 kg en los delanteros y 4,5 kg en los traseros). Un nuevo material aislante más ligero se ha utilizado para mejorar los resultados. En conjunto, todas estas medidas redundan en una reducción de peso que, en combinación con la mejor aerodinámica y los motores más eficientes, permitirá una reducción considerable en el consumo de combustible y las emisiones de CO2.

Desde su introducción en 1982, las plantas de Zaragoza y Eisenach (Alemania) han fabricado más de 13,6 millones de ejemplares del Opel Corsa. La sexta generación del pequeño francoalemán ya está cerca de iniciar su producción, pudiendo solicitar las primeras unidades a partir de verano y llegando a los concesionarios a finales de este año. De momento, habrá que tener paciencia para conocer a uno de los best-seller de Opel.

Fuente: Opel

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