Es de todo el mundo conocido que el Rey Juan Carlos es un gran amante de los coches y de los deportes del motor. En su garaje se acumulan unos 70 coches. ¿Pero cuál fue el primero? Un reportaje de Autobild lo ha descubierto:

Allá por el año 1969, mientras el país sobrevive a los últimos años del franquismo, el por entonces Príncipe y ahora Rey don Juan Carlos, compra su primer vehículo, un Mini Morris 1275C valorado en 100.000 pesetas, una millonada para la época. Don Juan Carlos solicitó algunas modificaciones sobre el modelo original, en su afán y afición por la velocidad. De tal forma se le duplicó el carburador ganando en potencia, y se le añadió un sistema de servofreno y un segundo depósito en el maletero. La gran estatura del Rey era un impedimento que se solventó con un asiento corredero más bajo que se desplaza hasta el asiento trasero. Finalmente, don Juan Carlos solicitó que el cláxon sonara como el de un Mercedes.

El vehículo fue matriculado el 5 de diciembre de 1969 con la numeración M-793649 y solo disfrutó de las posaderas reales durante dos años, período tras el cuál fue vendido a su primo, Gonzalo de Borbón, que tiempo después haría lo mismo en una segunda transacción al barón de Gotor.

El automóvil descansa hoy en un pequeño garaje de un barrio madrileño, bajo la propiedad de Pedro Molina, un particular que ha dedicado tiempo y dinero en restaurar hasta el último detalle. “La primera vez que se lo mostré a su Majestad, me dijo que se había divertido mucho con él por las calles de Madrid”, cuenta Pedro en una entrevista concedida a los compañeros de Autobild.

Pedro Molina y el Mini Morris, en el garaje de Madrid

Apasionado de los vehículos, consiguió hacerse con el Mini real en 1981, tras comprarlo a una clienta del taller que hasta hace unos años regentaba: “Estaba hecho una pena, pero cuando supe la historia que tenía detrás, decidí comprarlo. Una vez restaurado, intentó regalárselo a su Majestad, a través de Sabino Fernández Campo, al que conoció cuando Molina era piloto probador de Dodge y Simca, pero nunca recibió respuesta. En estos casi 30 años ha tenido multitud de ofertas. Rosa de Lima, quién fuera directora general de la DGT entre 1987 y 1988, quiso exponerlo en el Museo del Automóvil que planeaba abrir en Salamanca. También Patrimonio Nacional e incluso magnates árabes y mexicanos, pero las negociaciones nunca llegaron a buen puerto. Molina asegura querer venderlo, pero no a cualquiera: “Mi mayor satisfacción sería que lo comprara alguien cercano a la Casa Real, para que termine cediéndolo al Museo del Patrimonio Nacional”, declara.

Permiso de circulación a nombre de Juan Carlos Borbón Borbón

Pedro conserva en perfecto estado el permiso de circulación, a nombre de Juan Carlos Borbón Borbón, domiciliado en el Palacio de la Zarzuela y que dejó de ser válido en 1975, cuando Tráfico modificó el sistema de documentación para los vehículos.

Vía: Autobild

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1 COMENTARIO

  1. Intentó “regalárselo”, y ahora quiere que lo compren para mandarlo a patrimonio nacional. Da la impresión que lo que quiere hacer es un buen “negociete”, pero eso no es un regalo ni tampoco una donación a patrimonio nacional, que desde un principio podía haber hecho él mismo directamente.

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