La revolución de los coches eléctricos ya se acerca. A pesar de las reticencias, el secretismo y los susurros, los nuevos vehículos eléctricos ya empiezan a ser el principal reclamo en las secciones de novedades. Todos esperamos ansiosos esos coches que cumplan con las condiciones de un futuro sostenible, pero que no resten ni un ápice, ni en la estética ni en la conducción, a los apasionados del motor. Porque ese es el futuro: convergencia entre la emoción y la responsabilidad.

De entre los modelos eléctricos que ya se han ido conociendo, hay uno que nos ha atrapado por completo. Lo ha hecho porque es un modelo que no deja indiferente. Puedes amarlo u odiarlo, pero no te deja indiferente. Y en medio del dominio de la corrección, es momento de apostar.

El nuevo Volvo C30 Eléctrico llega para marcar un estilo. Carrocería coupé para conformar una apariencia lo suficientemente agresiva para atraer a los más jóvenes. Interiores espaciosos y un maletero de 250 litros para los más familiares. Y, por último, una mecánica eléctrica que elimina la contaminación y responde con unos respetables 130 km/h y una aceleración de 0 a 100 en 10,5 segundos para terminar de convencerlos a todos.

A pesar de que el lanzamiento en serie se prepara para el 2012 como muy pronto, en el próximo Salón de Detroit se enfrentará a las miradas de críticos y expertos. Como es tiempo de apuestas, desde aquí apostamos por su éxito. Cuestión de sentimientos, que, como repiten los publicistas, tiene mucho que ver con el placer de conducir.

Para terminar de convencernos, una última nota de índole económica. Su precio se calcula en torno a los 25.000 euros, pero mientras un modelo diésel nos cuesta casi 5 euros por cada 100 kilómetros, la versión eléctrica del C30 no llega a los 1,5 euros.

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