El Dieselgate ha sido uno de los mayores escándalos que hemos podido ver en el mundo del motor en los últimos años. Sus repercusiones todavía se pueden ver a día de hoy, con una tendencia a la baja del diésel en el mercado. En Europa sus consecuencias han afectado en menor medida, en España incluso fue difícil recibir una indemnización. Sin embargo, en Estados Unidos el fabricante estuvo obligado a recomprar un buen número de vehículos afectados.

Ya nos hicimos eco del estado de algunos de estos coches, pero hasta ahora desconocíamos el número y su paradero. Parece que alrededor de 300.000 unidades de Volkswagen diésel están siendo almacenadas en hasta 37 instalaciones dispuestas para ello. Algunas de las localizaciones han sido improvisadas por necesidad, se pueden encontrar en un estadio de fútbol abandonado en Detroit o en una antigua fábrica de papel de Minnesota.

Todos estos vehículos no están abandonados a su suerte, según fuentes de Volkswagen están siendo almacenados y reciben algunos cuidados necesarios. Pretenden garantizar que sigan operativos a largo plazo, esperando que puedan volver al mercado o ser exportados una vez se pronuncien las autoridades estadounidenses. No hay que olvidar que Volkswagen fue obligada a comprar o reparar sus vehículos y el objetivo era llegar al 85 % para 2019 o enfrentarse a más multas.

La marca se ofreció a llegar hasta el medio millón de recompras. A finales del año pasado se había hecho efectiva la compra de 335.000 coches diésel afectados, de los cuáles 13.000 fueron revendidos y 28.000 fueron achatarrados. Estas cuentas nos dejan con que el número de coches almacenados rondaría los 294.000. En Estados Unidos, Volkswagen ya lleva emitidas 437.273 cartas a clientes afectados que suman un total de 8.000 millones de dólares (unos 6.500 millones de euros) entre compensaciones y recompras.

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