A finales de enero supimos que la Comisión Europea proponía paquete de medidas para facilitar el uso de energías alternativas en los vehículos. Este Paquete Energía para el Transporte, incluye el un número mínimo de puntos de recarga en todos los estados miembros. En el caso de España, la CE estima que deberíamos pasar de los 1.356 puntos actuales a más de 82.000 en 2020.

En esa fecha, el Gobierno espera que circulen por las carreteras españolas 2,5 millones de eléctricos. La Comisión prevé estandarizar los enchufes y el tipo 2 será el formato universal para toda la UE. Así, se espera que los modelos eléctricos sean mñas competitivos, ya que la existencia de mejores infraestructuras debería aumentar la demanda de estos vehículos.

El Plan también pretende estandarizar componentes para el hidrógeno (con una red de estaciones de servicio), aunque esta tecnología ha demostrado que todavía tiene mucho que madurar. Hay tambié una apuesta por el gas natural, tanto gas natural licuado (más habitual en camiones) como gas natural comprimido, para que en 2020 haya una estación de servicio cada 150 km. (puedes ver aquí todas las gasolineras que sirven GLP en España en la actualidad).

La idea es no quedarse demasiado rezagados respecto a China y EE.UU., que piensan tener 6 millones de coches eléctricos circulando en 2020. Pero sólo la instalación de todos los puntos de recarga costará 8.00 millones de euros en toda Europa.

Resulta paradójica esta fuerte apuesta por el coche eléctrico, que no despega en España ni tiene visos de hacerlo. El País informaba que el Ayuntamiento de Madrid ha constatado que el consumo de electricidad en los 24 postes de recarga de vehículos eléctricos que mantiene en la capital es mínimo; privatizará los que ahora existen y dará marcha atrás en la instalación de otros 16 puntos.

Atrás quedaron los tiempos en los que los políticos madrileños se hacían fotos inaugurando electrolineras y anunciaban enormes inversiones en estas infraestructuras de recarga, amparados por el Plan MOVELE del Ministerio de Industria, que pretendía conseguir 50.000 unidades de eléctricos en toda España en 2012. Sólo fueron 539. La idea es que en 2014 hubiera 250.000 coches eléctricos en circulación.

En todo el año 2012, el Ayuntamiento de Madrid pagó 728 euros por el recibo de la luz de los postes de recarga de vehículos eléctricos le supuso al ayuntamiento de la capital un desembolso de 728 euros en total. También es cierto que el consumo de electricidad en los postes públicos de Madrid aumentó de los 426 KwH de 2011 a 3.532 KwH en 2012. Ana Botella, la alcaldesa de Madrid, se había comprometido a mantener la gratuidad de estos postes hasta este año, con lo que a partir de ahora queda abierta la puerta a su privatización. Es posible que ahora pasen a gestionarlos las empresas participantes en el Plan MOVELE, o que se saquen a concurso… pero en todo caso se pasaría a que el consumidor pague por la electricidad suministrada, lo que sin duda desanimará aún más a su utilización.

¿Supondrá el anuncio de la Comisión Europea que se sigan montando infrastucturas (con dinero publico) que los ciudadanos no utilizan ni regalando la electricidad?

Fuente: El País

1 COMENTARIO

  1. La verdad es que después de ver las, diremos, “curiosas” cifras de matriculación de eléctricos en enero del 2013, habrá que ponerse enormemente las pilas antes de que se usen estos nuevos puntos de rcarga…

Deja una respuesta