Hace 25 años, en el Salón de Ginebra de 1994, se desvelaba el Ferrari F355 berlinetta. Se fabricó durante un lustro, hasta 1999 y fue el primer vehículo en contar con un motor de cinco válvulas por cilindro. Era tal su innovación que hasta cambió el modo que en Maranello empleaban para denominar a sus modelos. Hasta entonces los llamaban por su cubicaje y número de cilindros. En este usaron la capacidad del depósito, de 3.5 litros y esas 5 válvulas por cilindro. De ahí el F355.

Gracias a esa nueva culata de cinco válvulas por cilindro, el motor V8 a 90º, de 3.496 cc y montado longitudinalmente en la parte central trasera, llegaba a entregar 380 CV de potencia, con una apabullante cifra de 109 CV/litro y un par también muy elevado. Tenía bielas de titanio y contaba con lubricación por cárter seco y una caja de cambios manual de seis velocidades para transmitir el par a las ruedas traseras.

El sucesor del Ferrari 348 sumó en 1997 la posibilidad de equipar la caja de cambios F1. Derivado directamente de la máxima competición automovilística, donde la empleaban desde 1989, contaba con levas tras el volante para cambiar de marcha.

Barras barras estabilizadoras, dirección de cremallera asistida (podía ser con engranaje mecánico. Tenía discos de freno autoventilados, ABS, llantas de magnesio de 18 pulgadas… y un chasis monocasco de acero excepcional, con un subchasis trasero tubular del mismo material donde se montaban los soportes flexibles del motor. La suspensión eran independiente en ambos ejes, con triángulos de brazos desiguales y resortes helicoidales con amortiguadores de gas telescópicos, regulables electrónicamente para dos modos de funcionamiento.

Y toda esta tecnología mecánica se envolvía en una carrocería de aluminio y acero, diseñada por Pininfarina, que además de crear un coche realmente bello, se preocupó mucho por la aerodinámica de los bajos del Ferrari F355 berlinetta de modo que se equilibrase la carga aerodinámica entre ambos ejes.

El habitáculo se diseñó pensando en el placer de conducción. Con asientos y guarnecidos de cuero Connolly de serie, también podían pedirse asientos de competición en composite.

Se fabricaron bastantes unidades del Ferrari F355 (si tenemos en cuenta los volúmenes que maneja el fabricante. Nada menos que 11.273 unidades, de los que casi la mitad, 4.871 fueron del coupé berlinetta ( de ellas, 1.042 contaban con la transmisión F1). Desde el inicio se vendió otra carrocería, el GTS (un coupé targa, con techo duro desmontable que se guardaba tras los asientos del que se vendieron 2.577 unidadess) y en 1995 llegaría la variante descapotable, el F355 Cabriolet Spider en 1995 (3.717 unidades vendidas).

También existió el F355 Challenge, que sumaba un kit de competición, que se montaba tras 110 horas de mano de obra, para usarse en la Ferrari Challenge. De este se fabricaron 108 unidades, con mejoras en dirección, embrague, escape, frenos.. y sumaba un alerón, paragolpes aligerados, neumáticos lisos, asientos de competición con arneses, jaula de seguridad…

Este artículo se ilustra con ls imágenes de una unidad en un estado de conservación excepcional, que se subasta el próximo 30 de noviembre en Abu Dhabi. No es necesario hacer un depósito para pujar así que luego no digas que no te avisamos.

Fuente: RM Sotheby´s
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