Todo el mundo lo sabe: los mercados maduros (Europa y EE.UU.) dan síntomas de agotamiento y ya no se puede crecer ni en ventas ni en fabricación (hablaremos otro día sobre el exceso de producción en Europa). Por el contrario, en países emergentes como India, Brasil o Indonesia hay millones de personas ávidas de movilidad.

La semana pasada Automotive News informaba de que Nissan va a resucitar Datsun, marca añeja (creada en 1933) y de la que nada se sabía desde 1981. Su apuesta es crecer en estos nuevos mercados y la primera pica la clavarán en Indonesia, donde fabricarán un pequeño utilitario de baja cilindrada que debería estar listo en un par de años y que no veremos en Europa.

“Será un coche generoso” en palabras de Carlos Ghosn, el jefe de la alianza Renault- Nissan. En el país asiático invertirán 400 millones de dólares, doblarán plantilla y triplicarán el número de concesionarios, ya que sale más barato esta estrategia que importar coches desde Japón.

Logo Baojun

La estrategia no es nueva. En 201o General Motors se deshizo de Oldsmobile, Saturn, Pontiac, Saab, Hummer… para crear una nueva junto a las chinas, SAIC y Wuling. La bautizaron como Baojun, (caballo pura sangre en chino) y sus coches son baratos, con bajos costes de mantenimiento y solamente se vende en el país asiático.

Ahora es Volkswagen la que baraja la posibilidad de crear una marca de bajo coste dentro de su estrategia para dominar el mercado automovilístico en 2018. Ulrich Hackenberg, directivo de I+D de Volkswagen, comentaba hace unos días que hay un mercado interesante entre 5.000 y 7.000 euros para berlinas compactas. Por fuerza han de ser mucho peores coches, que no cumplan los estándares de calidad occidentales… ni los de seguridad. Porque todos queremos un coche barato, cierto. Pero si sabes que en un pequeño choque puedes matarte, quizá te lo pienses. De ahí que estos coches low cost se llamarán X en los nuevos mercados, pero no Volkswagen. Ni Seat. Ni Skoda. La cuestión es fabricar estos coches baratos… o quedarse rezagado.

¿Pero servirán para algo coches desde el punto de vista occidental? A corto plazo no, pero si nos fijamos en otras empresas no automóvilisticas, hay que decir que sí. Cada vez más, las empresas occidentales están desarrollando productos en países como China e India, y luego distribuirlos a nivel mundial. Varios ejemplos que apuntan desde el site de la Universidad de Harvard: GE ha desarrollado una prueba de ultrasonido de bajo costo para zonas rurales de China que ahora se comercializa en más de 100 países. Logitech creó un ratón asequible para el mercado de China y que ahora venden en Europa. La empresa Deere desarrolló un pequeño tractor, el Krish de 35 CV de potencia, pensado para competir en India. Ahora Deere utiliza muchas caratcerísticas del Krish en productos que vende en todo el mundo.

Los especialistas llaman a este fenómeno innovación inversa, ya que se adopta por primera vez en el mundo emergente, y luego llega a países desarrollados. Los países “pobres” se convierten en laboratorios de I + D para las innovaciones revolucionarias en todos los campos.

Si pensamos en el mundo del motor, no tiene sentido idear un producto en Estados Unidos o Europa, con rentas per cápita superiores a los 30.000 euros, para un país como India, donde los ingresos apenas superan los 2000 euros por persona. Hay que innovar en la India para el mercado indio y no exportar, ya que los compradores exigen soluciones de movilidad diferentes… a un precio muy diferente que no se puede lograr aquí.

Por eso surgen oportunidades de negocio en los países pobres. Para competir, las empresas globales deben ser ágiles innovando en el extranjero ya que su futuro está lejos de casa, sea Detroit o Frankfurt. No vale adaptar productos occidentales para suplir necesidades locales en esos países, sino que deben invertir allí… para luego sacar réditos de forma global gracias a esa innovación inversa. Porque allí se encontrarán nuevos problemas (como hacer productos demasiado baratos), para los que necesitarán soluciones innovadoras.

Ahora, más que nunca, el éxito en los países emergentes es un requisito previo para la vitalidad en los países desarrollados… Así que no te sorprenda dentro de unos años ver un coche de 4.000 euros en tu concesionario más cercano.

Fuentes: Automotive News, Harvard Business Review
Foto: The Road to change India

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