Si naces estrellado, los golpes de suerte acabarán por partirte la cara. Aunque no creo en supercherías, que escapan del control de lo razonable para esconderse tras grandes mentiras de videntes de medio pelo, en ocasiones no queda más remedio que reconocer que hay gente sin suerte. David Dopp es una de esas personas. Así que cual fue su sorpresa cuando su nombre resultó ganador de un sorteo de ensueño.

David se alzó victorioso de una lotería organizada por una conocida firma de gasolineras, cuyo premio era un espectacular Lamborghini Murciélago LP-640, uno de los vehículos más potentes y costosos del mercado. David posa orgulloso con el cartel del sorteo que le designa como ganador, mientras el superdeportivo espera paciente la llegada de sus afortunadas posaderas.

Todo parecía ir bien, pero apenas seis horas después de que este camionero, natural de Utah, se llevara a casa uno de los automóviles más deseados del mundo, sufrió un accidente a bordo, cuando esteba dándole un paseo a un amigo, circulando a 80 km/h en una zona limitada a 55 km/h. Según Davíd, el siniestro se produjo cuando derrapó al pisar una mancha de aceite. Aunque todo pudiera ser fruto de mala suerte, a algunos la historia le parece demasiado casual.

Algunas voces discordantes apuntan que, el mantenimiento del Murciélago podría haber sido un problema para el bolsillo de un camionero, además, de llegar a quedárselo, tendría que haber pagado unos 100.000 dólares en impuestos, así que, atendiendo a las bases del concurso, y siempre según la opinión de los más críticos, David habría fingido un accidente para cobrar en metálico el valor íntegro del coche. Quizás su mala suerte no era tanta, o si. La cadena de gasolineras está tratando averiguar si David forzó el accidente para llevarse el dinero. En el caso de poder demostrarlo, el “afortunado” tendría que correr con los gastos íntegros de la reparación.

Vía: Autobild

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