Monumental el enfado que se ha pillado el ministro alemán de Economía, el liberal Rainer Brüderle, después de recibir ayer la noticia de que General Motors finalmente no venderá a Opel, y es que lo que hace unas semanas parecía impensable, hoy ya es oficial.

Después de meses de conversaciones y de conjeturas varias sobre las novias de Opel, parecía que lo de Magna era serio y quedaban solo algunos flecos por perfilar, pero o bien esos flecos eran más grandes de lo que todos pensábamos o General Motors con la recuperación del mercado americano, ha decidido a última hora apostar por su filial europea , vamos que donde dije digo, digo Diego y ahora me quedo con Opel que para eso es mía.

No hay que olvidar que con esta decisión se ha interrumpido un proceso de inversiones que se había desarrollado a lo largo de más de seis meses por todas las partes implicadas, que se dice pronto.

La imagen que ha dejado rel=”no follow” href=”http://www.gm.com” target=”_blank”>General Motors tras esta noticia desde luego no es nada buena en Europa y ha dejado a todos asombrados, no obstante las reacciones no se han hecho esperar.

Por un lado desde hoy jueves 5 de noviembre, el comité de empresa de Opel en Alemania ha convocado huelgas que comenzarán en Alemania y se extenderán por toda Europa como protesta a este giro inesperado de las negociaciones.

Por otro lado el gobierno alemán exigió la devolución de los 1.500 millones de euros de ayudas puente aportados para apoyar la frustrada operación.

General Motors presentará su plan de reestructuración a Alemania y a otros gobiernos a la espera de que “su consideración sea favorable”, señaló el consejero delegado del fabricante de coches, Fritz Henderson.

Veremos en que se queda todo esto pasados los primeros días después de la tormenta ya que la situación está pero que muy tensa.

Vía | Cincodias

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