Dicen que la energía renovable del futuro para la automoción es el hidrógeno. Los vehículos con la denominada célula de combustible, impulsados por hidrógeno elaborado mediante un proceso de electrolisis a partir de energía eléctrica y agua será la energía que impulsará los vehículos de un futuro que será real y habitual en los automóviles del mundo a partir de 2040.

Aún queda mucho camino por recorrer pero lo cierto es que actualmente ya hay proyectos de movilidad desarrollándose en los que el hidrógeno es la energía que impulsa los vehículos del mismo. Este es el caso del Proyecto de Demostración de Tecnologías del Hidrógeno en el que, junto a otras empresas, Toyota colabora con el Ministerio de Medio Ambiente de Japón, el Gobierno de la Prefectura de Kanagawa y los ayuntamientos de las ciudades de Yokohama y Kawasaki en la implantación y evaluación de una cadena de suministro de hidrógeno bajo en carbono para su uso en carretillas elevadoras impulsadas por la energía producida mediante pila de combustible.

El proceso es totalmente sostenible, porque la energía de la pila se genera utilizando como única fuente de energía la electricidad producida a partir del viento de la bahía de Tokio. Con esta electricidad procedente de la energía eólica y mediante un proceso de electrolísis de la citada energía eléctrica y el agua, se genera ya el hidrógeno que impulsa la pila de combustible del motor de las carretillas elevadoras.

El consorcio de empresas y administraciones públicas implicado en el citado proyecto ha creado un sistema que permite utilizar la electricidad generada en la planta de energía eólica de la ciudad de Yokohama (Hama Wing) para electrolizar agua con el fin de crear hidrógeno bajo en carbono, que luego se comprime y se almacena. El hidrógeno producido en la planta será transportado en un camión de repostaje de hidrógeno a un mercado de frutas y verduras, una fábrica y varios almacenes donde se utilizará para alimentar las pilas de combustible que permiten el funcionamiento de las carretillas elevadoras.

El objetivo final del proyecto es establecer una cadena de suministro de hidrógeno, analizar los costes y calcular las reducciones potenciales de CO2 que se pueden alcanzar con una cadena de suministro a gran escala en el futuro. Según los cálculos iniciales de este proyecto, con las carretillas elevadoras de hidrógeno se confía en reducir hasta en un 80 por ciento las emisiones de CO2 en comparación con las que producirían las mismas carretillas si emplearan motores gasolina o eléctricos.

El proyecto consta de un sistema para producir hidrógeno a partir de agua mediante electrólisis utilizando energía eólica procedente de la bahía de Tokio. Este sistema contempla todo lo necesario para optimizar el almacenamiento y el transporte del hidrógeno producido, su posterior uso en carretillas elevadoras de pila de combustible, así como un estudio de viabilidad de toda la cadena de suministro mediante el análisis de costes y la medición de la contribución del proyecto a las medidas de lucha contra el calentamiento global, con vistas a verificar la viabilidad comercial de las posibles cadenas de suministro de hidrógeno y su futura expansión a otras regiones.

Según las primeras conclusiones alcanzadas en este proyecto, en comparación con las carretillas elevadoras eléctricas, las carretillas elevadoras de pila de combustible presentaron tiempos de recarga más cortos, se utilizaron con flexibilidad y sin problemas y, en general, su uso obtuvo una buena acogida tanto por las empresas como por los trabajadores que las utilizaban.

Durante el mismo, las empresas solicitaron que las entregas de hidrógeno fueran más frecuentes para ampliar el tiempo de funcionamiento de las carretillas elevadoras de pila de combustible, dado el buen funcionamiento de las mismas en los procesos de trabajo encomendados. En principio, el almacenamiento de hidrógeno previsto localmente en el emplazamiento donde cada carretilla realizaba su labor permitía el funcionamiento de esta al menos durante dos días.

Para su uso en carretillas elevadoras, el hidrógeno se comprimía en el centro de producción y se entregaba en camiones de repostaje de hidrógeno, siendo estos camiones los primeros de su clase en ser utilizados para el transporte de hidrógeno en Japón. Tanto los distintos estadios del proceso de creación, almacenamiento y transporte del hidrógeno como su consumo en las carretillas elevadoras será controlado constantemente, con vistas a garantizar óptimos procesos futuros de transporte y que el suministro satisfaga las necesidades de los usuarios.

En el experimento participan doce carretillas elevadoras en constante funcionamiento en las cuatro ubicaciones seleccionadas para demostrar su viabilidad bajo diversas condiciones operativas. Estas carretillas elevadoras de pila de combustible fueron fabricadas por Toyota en noviembre de 2016, y no emiten CO2 durante su funcionamiento.

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Fuente: Toyota

Vía: Newspress

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