
Hispano-Suiza H6C Dubonnet Xenia by Saoutchik: el caza de combate sin alas que revolucionó los años 30
El periodo de entreguerras nos dejó algunas de las obras de arte sobre ruedas más fascinantes de la historia. Y hay pocas que llegan al nivel del Hispano-Suiza H6C Dubonnet Xenia by Saoutchik. Creado en 1938, este vehículo único no solo es una maravilla de la ingeniería, sino también una creación personal. Fue encargado por André Dubonnet, un piloto de combate de la Primera Guerra Mundial y apasionado competidor de carreras.
Conmocionado tras el repentino fallecimiento de su esposa Xenia en 1936, Dubonnet decidió canalizar su duelo a través de un automóvil que mantendría su nombre vivo para siempre. Sobre la base del Hispano-Suiza H6B, comenzó un proyecto imborrable. Decidió usar el motor de seis cilindros en línea y 8.0 litros del H6C. Este bloque de aluminio llegaba hasta los 160 CV e iba ligado a una caja de cambios manual. Bastó para convertirle en uno de los más rápidos de la época al alcanzar una velocidad máxima de 177 km/h.

Sin embargo, este ejemplar no destacó por sus números, ya que escondía muchos más avances técnicos bajo la carrocería. Estrenó lo que se conocería como «sistema Dubonnet», un esquema de suspensión delantera inédito. Sumó también unos avanzados frenos que estaban hechos y aleación de aluminio y contaban con asistencia por servo. De esta forma se garantizaba un comportamiento dinámico sobresalientes y las mismas capacidades para controlar la velocidad que para alcanzarla.
Como queda recogido en su nombre, para la carrocería se contó con la ayuda del carrocero francés Jacques Saoutchik. El resultado estaba a caballo entre la aeronáutica y el arte, con unas líneas que se inspiraban en el caza SPAD XIII que Dubonnet pilotaba. Las formas fluidas consiguieron una eficiencia aerodinámica realmente avanzada para esa década, con detalles como el distintivo parabrisas panorámico que conseguía una visión similar a la que se experimentaba en una cabina de vuelo.

Aunque no fuera la prioridad, también buscaron aprovechar al máximo el espacio en este Hispano-Suiza H6C Dubonnet Xenia. En la parte trasera había un maletero bajo una cubierta de vidrio en el que entraba justo el juego de maletas hechas a medida. Esta joya de valor incalculable está actualmente en el Mullin Automotive Museum de California y ha dejado un legado imperdible a sus espaldas. Su silueta clásica y su espíritu vanguardista han servido como inspiración directa para el moderno superdeportivo eléctrico de la firma, el Hispano-Suiza Carmen.
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