Klara es el nombre de la nueva trabajadora que Audi acaba de incorporar a su plantilla en la línea de montaje de los Audi A4 7 A5 en la factoría de Ingolstadt. Lo que diferencia a Klara del resto de sus compañeros es que se trata de un robot, una máquina cuyo trabajo consiste en aplicar los adhesivos químicos que se utilizan en la instalación del techo de polímeros reforzados con fibra de carbono (CFRP) del nuevo Audi Coupé.

Esta es la primera vez que la marca de los cuatro aros emplea un robot para aplicar los adhesivos en su línea de montaje final. El techo del nuevo Audi RS5 Coupé ha facilitado su introducción puesto que al ser significativamente más grande que otros techos comparables, para una persona era imposible aplicar el adhesivo con la misma precisión y fiabilidad que lo hace Klara.

Klara trabaja conjuntamente con uno de sus compañeros humanos en la cadena de producción de Audi, tanto en Ingosltadt, como en las factorías de Bruselas y Györ, donde próximamente se instalarán unidades similares. El proceso que se sigue es el siguiente. Primero, un operario sitúa el techo de CFRP en una mesa giratoria y lo inclina. Al apretar un botón Klara se activa y aplica los casi cinco metros de cordón adhesivo alrededor del techo, mientras su compañero mantiene pulsado el botón. Un anillo iluminado indica el momento en el que Klara ha finalizado su trabajo y el techo está listo para su instalación. Con un dispositivo especial, el operario puede entonces manipular el techo para proceder a su instalación sobre la carrocería.

Lo que diferencia a Klara de los otros robots instalados en la factoría de Audi es que no precisa de elementos separadores de protección o de seguridad para realizar su trabajo, sino que comparte su espacio en la cadena de montaje con sus compañeros humanos. Con ello, se ahorra un importante espacio y se integra de forma completamente segura la labor de los trabajadores humanos con la de los robots.

La seguridad de los empleados de Audi está garantizada. Mientras Klara funciona, su compañero humano está en la zona de control durante todo el proceso de aplicación del adhesivo, pudiendo detenerlo en cualquier momento. Si por cualquier circunstancia se produjera un contacto del brazo de robot con algún humano, los sensores instalados en él reconocerían de inmediato la situación y Klara dejaría de funcionar. Igualmente, al percibir cualquier situación de peligro, un anillo de color rojo se ilumina ante la existencia de un problema.

Klara, además de una solución muy práctica para una labor complicada en la cadena de montaje ha resultados especialmente económica y muy sencilla de instalar. Todos sus componentes fueron instalados previamente en una placa base, lo que permitió crear el robot en muy poco tiempo y sin necesidad de interferir con el resto de la línea de montaje. Una solución alternativa, creativa y muy económica en términos tanto de tiempo como de dinero.

Fuente: Audi

Vía: Newspress

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