Koenigsegg es un pequeño fabricante de origen sueco que es bien conocido por sus superdeportivos que han batido infinidad de récords. También por la exclusividad de sus modelos, de los que apenas una docena al año en un proceso totalmente artesanal y bajo unos estándares de máxima calidad. Pero parece que esta marca quiere cambiar su rumbo. En el futuro quiere multiplicar su producción para poder plantar cara a otras marcas como Ferrari, McLaren o Lamborghini.

Aunque Koenigsegg fue fundada en 1994, no fue hasta 2002 cuando empezaron a producir el CC8S, su primer superdeportivo. Desde entonces se han especializado en eso, hacer ejemplares muy exclusivos (que suelen rondar los 2 millones de euros) sin dar importancia a los ritmos de producción, lo primordial era la máxima calidad y la experiencia del usuario. Pero ahora un reciente acuerdo con NEVS podría hacer que cambiase esa percepción.

National Electric Vehicle Sweden (NEVS) es una compañía que tiene capital chino y que compró lo que quedaba de Saab en 2012. Ahí se incluyen unas jugosas instalaciones que en su momento llegaron a producir 200.000 vehículos al año gracias al trabajo de 8.000 personas. Esa planta que ahora está vacía podría ser aprovechada en un futuro por Koenigsegg, aunque requeriría una adaptación bastante grande. No hay que olvidar que el pequeño fabricante apenas cuenta con 225 trabajadores en la actualidad.

Y parece que dentro de poco llegará el vehículo que iniciará el cambio. Koenigsegg está trabajando en lo que sería su modelo más asequible (rondaría el millón de euros), que estrenaría un sistema de propulsión híbrido con su motor V8 (también hay rumores que equiparía la tecnología FreeValve, que prescinde del árbol de levas). Con dicho modelo es con el que quieren aumentar la producción anual a “cientos de unidades” para 2022. Sería el primer paso para alcanzar “miles de unidades”, las cifras en las que se mueven los rivales citados anteriormente.

Fuente: Bloomberg

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