¿Está justificado el ahorro energético en detrimento de la seguridad? La respuesta parece evidente, salvo para las autoridades madrileñas. La Asociación Española de Fabricantes de Iluminación (Anfalum), ha denunciado que en Madrid, hasta un total de 15.000 farolas son apagadas durante la noche, poniendo en grave riesgo la seguridad de miles de conductores.

La cifra supone un 4% del total de los 600.000 puntos de luz presentes en la capital, siendo la M-40 la más perjudicada. En esta carretera, zonas de alto tránsito, como el tramo comprendido entre la salida hacia la carretera de Toledo y el barrio de Carabanchel, en sentido A-5, o el área que transita entre Cuatro Vientos y la salida a Ciudad de la Imagen, permanecen durante la noche sin iluminación suficiente para circular con las condiciones mínimas de seguridad. También la M-45, en las proximidades a Mercamadrid o la M-50, con tramos apagados de forma alternativa, sufren las consecuencias de la más que cuestionable política de ahorro de las instituciones públicas.

“Ahorrar no es apagar. De lo que se trata es de cambiar los puntos de luz por otros más eficientes que pueden reducir el consumo en un 40% y amortizarlo en dos o tres años”, aseguran dede Anfalum, aunque no todos comparten su postura. De hecho, muchos vecinos residentes en distritos cercanos al centro de Madrid, denuncian que las nuevas bombillas de bajo consumo iluminan menos y aumentan la sensación de inseguridad al volante.

El apagón es resultado del impago por parte del Ayuntamiento de Madrid. En 2010, el por entonces alcalde Ruiz Gallardón, se negó a pagar por la iluminación en varios tramos, alegando que era responsabilidad del Ministerio de Fomento.

Vía: ElEconomista

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