Como hermano gemelos, Mercedes ha aprovechado la cita del Salón del Automóvil de nueva York para mostrarnos las versiones más potentes de la gama GLC. Tras conocer el GLC 63, le ha llegado el turno a la versión más dinámica, el Mercedes-AMG GLC 63 4Matic+ Coupé, tanto en su versión estándar con 476 CV como la más deportiva “S” con 610 CV.

El Mercedes AMG GLC Coupé fue renovado recientemente, con un diseño actualizado, más equipamiento y mucha tecnología. Con el apellido AMG, el GLC 63 4Matic+ Coupé hace gala de un frontal más prominente, con una nueva parrilla que aumenta su tamaño en la sección inferior y destaca por sus laminado negro en disposición vertical. El labio inferior añade un plus de deportividad, mientras que la zaga recibe un difusor de generosas dimensiones flanqueado por una doble pareja de salidas escapes trapezoidales de 90 mm.

En el habitáculo, el Mercedes-AMG GLC 63 4Matic+ Coupé destila deportividad y lujo a parte iguales. Entre la dotación de serie, destacan los asientos de cuero sintético Artico combinados con microfibra Dinamica. Estos asientos proporcionan un apoyo lateral óptimo gracias al diseño especial de los refuerzos laterales (ajustables de forma opcional). Además de contar con calefacción, su carácter dinámico queda enfatizado por los reposacabezas integrados. El salpicadero también ha sido recubierto en casi su totalidad de cuero sintético.

Tras el volante perforado de diseño específico con la zona inferior achatada se encuentra un cuadro de instrumentos completamente digital de 12,3 pulgadas. Este se combina a su vez con el sistema de infoentretenimiento, una pantalla táctil de 10,25 pulgadas que hace gala de las últimas tecnologías del software MBUX. No hace falta siquiera tocar la pantalla gracias al control por voz y gestual, el cual nos permite ejecutar algunas funciones relacionadas con las tareas de control. Hay tres modos de visualización: Classic, Sport y Supersport.

Bajo el capó nos encontramos con el motor V8 marca de la casa. Cuenta con 3.982 cm3 de desplazamiento y una pareja de turbos alojados entre ambas bancadas. En el GLC 63 4Matic+ Coupé desarrolla 476 CV y 650 Nm, mientras que en el GLC 63 S hace lo propio con 510 CV y 700 Nm. Son capaces de cubrir los 100 km/h desde parado en 4 y 3,8 segundos, y alcanzar una velocidad máxima de 250 y 280 km/h respectivamente. En cualquier caso, la potencia se envía a las cuatro ruedas a través de una caja de cambios automática de nueve relaciones.

El Mercedes-AMG GLC 63 S 4Matic+ Coupé viene con soportes de motor dinámicos. Estos se encargan de aunar confort y deportividad a partes iguales al reducir las vibraciones del tren motriz (motor y transmisión). Estas monturas dinámicas pueden adaptar su rigidez de manera instantánea y variable a las condiciones y estilo de conducción. Además, la versión más potente gana empaque visual gracias a un juego de cuatro llantas de aleación ligera de 20 pulgadas y 5 radios dobles y diversas  inserciones en plata iridio mate.

La agilidad, la aceleración lateral y el agarre del Mercedes-AMG GLC 63 4Matic+ Coupé queda garantizada por el sistema AMG Ride Control+. Esta suspensión neumática es completamente ajustable para adaptarse a los distintos estilos de conducción. A través de un interruptor en la consola central o de los botones libremente configurables del volante, el conductor puede seleccionar entre tres opciones diferentes: Confort, Sport y Sport+. El escape opcional Performance varía su tono en función de una válvula de mariposa que puede ser operada desde el habitáculo.

Según el motor, hay disponibles hasta seis programas de manejo: Slippery, Comfort, Sport, Sport+, Individual y Race, este último solo en el “S”. Todas las posibilidades se combinan con el sistema AMG Dynamics para mejorar la agilidad del coche (Basic, Advanced, Pro y Master). Independientemente del programa seleccionado, el conductor puede usar los botones de la consola central para seleccionar el modo de conducción que más le guste, así como la caja de cambios en modo manual o el tono del escape.

Para mejorar la tracción y la dinámica de conducción, ambos modelos están equipados con un diferencial de bloqueo controlado electrónicamente. Reduce el deslizamiento en la rueda trasera interior al tomar una curva, sin ninguna intervención de control en el sistema de frenos. El ESP también cuenta con tres modos de funcionamiento: ESP On, ESP Sport Handling Mode y ESP Off. Por otro lado, la dirección asistida electromecánica de asistencia variable se puede ajustar en modo Confort o Sport.

El sistema de frenos consiste en discos perforados con ventilación interna en los ejes delantero y trasero, con pinzas fijas de seis pistones en la parte delantera y pinzas flotantes de un solo pistón en la parte trasera. Opcionalmente, se puede optar un equipo de frenos carbonocerámicos de alto rendimiento. Por último, el paquete Energizing opcional enlaza diferentes sistemas de confort en el vehículo y utiliza el estado de ánimo de la iluminación y la música para aumentar la seguridad y el bienestar físico del conductor.

Fuente: DAIMLER
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