Malos tiempos para la industria automotriz en Europa. A pesar de que las grandes firmas están sorteando la crisis gracias al empuje comercial de los países emergentes, la crítica situación por la que atraviesa el viejo continente está amenazando seriamente la viabilidad de algunas de las marcas más tradicionales.

Es el caso de Fiat, la compañía italiana que desde 2008 ha cosechado unos datos comerciales en constante caída, que ha provocado el inicio de la época más trágica en la historia de la firma transalpina. A las malas cifras de ventas se une ahora el acoso de la agencia de calificación crediticia Moody´s, que le ha rebajado el rating hasta el escalón comúnmente conocido como bono basura.

Así las cosas, la calificación de la deuda de Fiat ha sido fijada en Ba3 frente al Ba2 que mantenía hasta que Moody´s decidió revisar sus cuentas. Para justificar la decisión, la agencia de calificación asegura que Fiat se ha visto especialmente perjudicada por la caída de las ventas de automóviles en Italia, teniendo en cuenta que en el país transalpino se concentran más del 50% de sus ventas.

De poco ha servido el acuerdo comercial alcanzado hace unos meses con Chrysler, con el que Fiat pretendía aumentar su presencia comercial en los mercados donde tiene una menor presencia. Aunque Moody´s reconoce que la alianza entre las dos firmas ha fortalecido a Fiat en términos de sinergia y diversificación geográfica, la agencia mantiene que la fortaleza crediticia de Fiat se ha visto seriamente deteriorada en los últimos meses.

A pesar de que en un primer momento se deduce que la rebaja en el rating es una mala noticia para Fiat, algunas voces discordantes aseguran que todo forma parte de la estrategia de los propietarios, que pretenden encontrar un comprador dispuesto a hacerse cargo de la compañía, ahora que su valor de mercado se ha visto reducido.

Vía: El Economista

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